Así funcionan las redes de la ultraderecha en tiempos de pandemia
Copiando la estrategia y el estilo de la
‘alt-right’, las cuentas más virales del entorno del PP y de Vox tratan
de atizar el odio para contrarrestar el nuevo marco socialdemócrata y
desgastar al Gobierno
Lógico, casi caído por su propio peso: el 'coronavirus' iba a significar el 'fin de las políticas de austeridad' y el comienzo de algo así como un 'keynesianismo' del siglo XXI. "Trágicamente, lo que no había logrado el 'ciclo de protestas' entre 2011 y 2014, lo iba a conseguir una 'pandemia'". Un 'virus' además, colmo de las 'paradojas', del que quien más quien menos se había 'reído' con 'ironía escéptica' en el último mes y medio.
El anuncio de 'planes multimillonarios' destinados al 'gasto social' por parte de gobiernos tan dispares como el 'italiano', el 'francés', el 'alemán' e incluso el 'estadounidense' parecían confirmar la 'hipótesis': "la era de la 'austeridad' se había terminado".
La propia
naturaleza de la 'crisis' así lo exigía: "ya no se trataba de 'activos
tóxicos', ni de 'bancos a punto de caer', ni de 'deudas', sino de un 'virus'
que nos igualaba a todas y a todos en 'fragilidad', que nos mostraba como
'seres vulnerables', necesitados de 'solidaridad', de 'apoyo mutuo'".
'Homo vulner'= Fragilidad
Por eso
la promesa pronunciada por Sánchez, “no dejaremos a nadie atrás”,
resultaba 'reconfortante' y, a la vez, 'de sentido común'. Con matices, se
pensaba, todos los 'gobiernos' acabarían aplicando una 'filosofía similar'
para afrontar la 'crisis'. "De ser así las cosas, la 'izquierda' habría
ganado la 'batalla cultural'. El COVID-19 habría impuesto el marco
'socialdemócrata'". En consecuencia, 'las derechas' irían en lo sucesivo 'a
remolque'.
Pero las 'derechas' también 'juegan', y tras una semana de
'relativa tregua', "han decidido 'cambiar de estrategia' y poner toda la
carne en el asador 'contra el gobierno'". Mientras 'la derecha sube el tono',
la 'extrema derecha organiza campañas en redes' como #PedroElSepulturero
(del domingo 22 de marzo), #SánchezDimisión (el sábado 21 de febrero) o
#CulpablePedroSánchez (también el sábado pasado).
"Ambas 'se regocijan',
toleran y apoyan en diverso grado la convocatoria de 'caceroladas contra
el gobierno' y, muy particularmente, contra el vicepresidente segundo,
Pablo Iglesias".
Por muy aparatosas que resulten estas 'campañas' en 'redes' y 'Whatsapp', "'el objetivo no es derribar al gobierno inmediatamente, pero sí desgastarlo' y, sobre todo, preparar los 'marcos' para el momento 'post-pandemia'. Prevenir la 'futura hegemonía socialdemócrata' que la 'izquierda' ya había empezado a dar 'por descontada'".
En su versión 'soft',
se trata de asentar la ecuación PSOE='crisis', o PSOE='mala gestión'; es
decir, de adherir sus 'siglas' a las palabras 'retraso', 'improvisación',
'frivolidad', 'componenda', 'fallo' y, hasta cierto punto, 'ocultamiento'.
El
PSOE (y por extensión la izquierda) sería un sujeto político 'poco
fiable', de modo que 'confiarle la gestión de cualquier crisis' aparecería
casi como un acto de 'temeridad'. Este es el discurso en el que suele
moverse el Partido Popular: 'su marco favorito'.
El entorno de Vox articula una versión 'mucho más afilada',
según la cual "el 'gobierno actual' es 'responsable directo' de la 'muerte' (o
incluso 'genocidio') y 'enfermedad' de los españoles infectados por el
'coronavirus'". De acuerdo con esta versión, que en los últimos días ha
circulado a gran velocidad, "el Gobierno habría actuado con 'negligencia'
acentuada al haber 'autorizado' las 'marchas' del 8 de marzo conociendo ya
los 'riesgos de contagio' que comportaba el 'coronavirus', con el único
móvil de continuar con su 'agenda ideológica'”.
"El Gobierno, en
consecuencia, no sólo sería'negligente', sino que sería además sectario:
'suicidamente sectario'".
"En una suerte de 11-M al revés, el Gobierno
habría 'mentido' a los españoles buscando su 'beneficio propio'". Ahora,
continúa el relato, "le tocaría a los españoles 'vengarse' de esa 'traición' y
esa 'felonía'". De ahí la 'indignación' las llamadas a la 'dimisión', la
'petición de cárcel' para Pedro Sánchez o la acusación explícita de 'sepulturero'.
Una sociedad 'temerosa' y pidiendo 'mano dura'. Con ganas de un gobierno que represente 'orden y previsibilidad'. Que huya de los experimentos.
Una sociedad que quiera, al menos en una parte no desdeñable, 'expiar su culpa' por haber elegido a un 'gobierno blando', 'incapaz', 'amateur', 'falto de preparación' y, por eso mismo, 'temerario'.
¿Cómo funciona esta campaña de 'agitación y propaganda'?
¿cuál es el mapa de las 'herramientas de movilización' que utiliza? Aunque
no es sencillo dar una respuesta definitiva, podemos 'asomarnos a la red
que da soporte y cobertura a este tipo de discursos'.
La red de despliegue
El mes de 'confinamiento' que nos está
tocando vivir está 'exacerbando' más que nunca 'la importancia de las redes
sociales' como lugar de 'discusión política', 'movilización social' y
'desinformación'. Por eso, hoy más que nunca, es necesario 'comprender cómo
operan a través de las redes sociales' la 'extrema derecha española', la
'reacción anti-feminista' y las 'contra-culturas digitales' al estilo 'alt-right'.
"No podemos hablar de una 'maquinaria de propaganda unida y
ensamblada'; la realidad es mucho más compleja. El 'entramado digital de la extrema derecha' está 'cuarteado' por sus propios
'conflictos internos', y está formado por diferentes 'tipos de cuentas'".
Por
un lado encontramos las 'estructuras de cuentas de partido', cuya
actividad está 'bastante influenciada' por las 'órdenes telemáticas' que los
órganos de Vox y PP dan a sus 'militantes' a través de Telegram. Un
segundo grupo es el de los 'tabloides' como Okdiario o Periodista Digital,
los portales del estilo 'Caso Aislado', y las demás 'herramientas de
fabricación de titulares sesgados, bulos o filtraciones'. En un tercero
estarían los 'creadores de opinión'.
En Twitter, por ejemplo, habría que
incluir a los 'periodistas más cercanos' (como Cristina Seguí, Cristian
Campos o Luis del Pino) y a 'influencers de la derecha' como
Pastrana, Alvise Pérez, Hugo Pereira o el resucitado Juan Carlos
Girauta, reconvertido en una verdadera 'tuitstar'.
El último grupo clave, aunque no menos importante, es el
de los 'gangs'. Twitter, como red social, tiende a la 'formación de
pequeñas comunidades' que se auto-perciben como tal y 'crean sus propios
códigos', formas de 'expresarse' y círculos de 'afinidad'; en español podrían
ser bautizadas como 'pandillas' o 'peñas'.
Durante los últimos dos años
han crecido 'micro-comunidades muy efervescentes', que generan
permanentemente 'una vasta cantidad de memes, vídeos de agitación o tuits
virales' que dan musculatura y vida a sus redes. No puede hablarse de una 'alt-right' española propiamente dicha, pero sí del nacimiento de
algunos 'gangs', cuyos máximos exponentes serían el #TeamFacha o el
grupo de los Indoarios. Estas 'pandillas' funcionan como 'enjambres de cuentas anónimas enfocadas al troleo'.
Sería un error infravalorar o sobrevalorar su papel, lo importante es
sólo comprenderlo. Como explica Adrián Chen: “Los 'trolls' explotan las
'dinámicas sociales' de la misma forma que los 'hackers' explotan las
'brechas de un sistema informático'”.
El troleo o la 'lógica de los loles' consiste en 'atacar' a tus adversarios con una 'performance' pensada
directamente para 'exasperarlos' o 'sacarlos de quicio'. No son una
revelación de 'comportamientos reprimidos' expresados tras la máscara del
anonimato; "son una forma de burlar al odiado 'acorralándolo con el
'fantasma' de lo que 'odian' o 'temen'".
En base a la 'brutalidad de su humor
negro y sus provocaciones', Twitter decidió cerrar las cuentas de muchos
de sus 'referentes' (como Españabola o El Puto Kiwi). La respuesta, a
través del juego colectivo de una 'alegoría de guerra', fue ensalzarlos
como 'caídos por España' y promocionar sus cuentas secundarias con la
fuerza de saber estar consiguiendo su resultado: "incomodar a quienes
consideran parte de 'un poder a derrocar'".
'Personalidades públicas' como la
autoproclamada 'candidata a marquesa ultra', Beatriz Fanjul, o el
'vicesecretario de comunicación de Vox, Manuel Mariscal', alientan y
reconocen su trabajo. Además, consiguen ser 'eficaces' a la hora de
'enfangar la acción en redes de sus rivales y hastiarlos hasta el límite'.
Como explican los finlandeses Häkkinen y Leppänen, los 'memes' se han
vuelto una 'materia prima muy valiosa' a la hora de 'construir formas de
explicar(nos)' cómo funciona 'el mundo que nos rodea' y 'qué verdad creer'.
La 'contraofensiva política' al discurso de la 'responsabilidad histórica' que está desplegando 'la derecha' se ha apoyado con fuerza en esta 'red de redes'. Es cierto que parte de la 'difusión' corre a cargo de 'altavoces artificiales'; desde mareas de 'cuentas automatizadas' o 'bots', a 'empresas pagadas' para controlar manualmente grandes números de 'cuentas falsas'. Sin embargo, 'esta realidad es aplicable también a otros grupos políticos del país' (desde el independentismo catalán al PSOE), y no es este el sustrato del que brota su fuerza política.
'El discurso de la derecha funciona en la red',
fundamentalmente, porque consigue ser 'muy hábil' a la hora de 'adaptarse'
con 'rapidez y eficacia' a la 'hipermediatización' de nuestra sociedad,
internalizando los 'códigos', los 'tiempos' y las 'formas de la comunicación
virtual'. Partiendo de ahí, las estrategias que utilizan para 'activar discursos de crítica avasalladora' se vuelven inherentemente 'más
eficaces'; tanto más cuanto que son capaces de 'construir relatos con
personajes bien caracterizados, hitos y cadenas causales claras'.
Youtube
La prueba está en Youtube. Hay más de 5 'youtubers de ultraderecha' que sobrepasan los 100.000 seguidores,
de los cuales 'uno de ellos ya supera el medio millón'. Entre ellos 'se
azuzan' constantemente y no suelen tener 'tapujos' a la hora de 'criticar a
los líderes de la derecha cuando hacen algo que les desagrada', pero
mantienen entre sí lo más valioso: 'una agenda común y un enemigo
compartido'. Ahora esa agenda se fusiona en un discurso sobre el COVID-19
que "responsabiliza al 'feminismo', al 'separatismo' y al 'gobierno de
coalición' de la llegada del 'coronavirus'".
Así lo demuestra la 'marea de
vídeos' con los que están 'bombardeando' estos días a sus 'seguidores'. Los
canales 'ultraliberales' vierten 'disertaciones ácidas y soberbias' sobre
por qué las 'tibias medidas' de Sánchez 'desestabilizan las todo-poderosas
leyes del libre mercado', mientras los 'blogueros más forofos' llaman a 'no
creer a la prensa' con discursos impostados sobre un hilo de música
épica.
Hay muchos estilos, pero todos funcionan en su público; "y
'unque para una 'audiencia progresista' puedan parecer 'ridículos', es
empíricamente 'incuestionable' que sirven como una poderosa 'correa de
transmisión de ideas, proclamas y llamadas a la acción'".
Si recuerdan, cuando la primavera del 'movimiento Gezi' encendió
Estambul de 'discursos esperanzadore'', fueron muchos los que abrazaron el
'tecno-optimismo' esperando hacer de las redes un 'ágora democrática'
donde enfrentar 'la mentira y los apagones mediáticos'. La realidad es que
cuando los 'blackouts de la censura' se mostraron 'ineficaces',
hasta la 'extrema derecha' de países 'menos digitalizados' como los suyos
demostró que 'es posible desmoronar esas ilusiones como un castillo de
naipes'."Los sistemas 'inmunológicos' de la 'democracia' en la 'red' no están debilitados, simplemente 'no existen'". 'Depende de nosotros construirlos desde abajo' o perderse en voluntarismos espontáneos hasta que sea 'demasiado tarde'.
"Lo que hemos visto estos días probablemente sólo sea 'un
anticipo de lo que pueda venir' en las próximas 'semanas de confinamiento' y
'meses de crisis económica post-pandemia'. Lo que nos está ocurriendo es
de una 'fuerza tan avasalladora', tan inesperada, que se convierte en
'dinamita política'".
"Un fenómeno 'demasiado grande', 'demasiado capaz' de
condicionar 'nuestras vidas' como para que no sucumba a la más descarnada
'politización partidista'". Por eso el 'relato' que nos hagamos
mayoritariamente de lo que 'ha ocurrido' (de sus causas, culpables, héroes
y soluciones) 'será fundamental en lo sucesivo'.
Por ese mismo motivo, "no es previsible que la 'derecha' y la 'extrema derecha' dejen de 'pelearlo', ni tampoco que 'campañas' como las del pasado fin de semana 'cesen o se atemperen mínimamente'".

Por ese mismo motivo, "no es previsible que la 'derecha' y la 'extrema derecha' dejen de 'pelearlo', ni tampoco que 'campañas' como las del pasado fin de semana 'cesen o se atemperen mínimamente'".
FUENTE: ctxt.es
Guillermo Fernández / Iago Moreno
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