2/8/20

AMÉRICA LATINA: LA VANGUARDIA EXPLOTADA


Una severa impugnación de ‘Tierra negra con alas’, la monumental antología de la 'poesía vanguardista latinoamericana' de Juan Manuel Bonet y Juan Bonilla

El examen, de Agustín Lazo (1930) - Fundación Malba

La finalidad de una 'publicación de poemas' debiera ser la 'experiencia poética', "ese 'trance' singular en que la contemplación del poema 'nos agita y transforma'". Desafortunadamente, no es ese el cometido de 'Tierra negra con alas', un libro de 825 poemas en 'castellano', 'portugués' y 'francés' correspondientes a 190 escritores de 20 países latinoamericanos. "Sus autores se muestran menos interesados en la 'poesía' que en la 'narrativa', por chocante que parezca", tal como se observa en el 'prólogo' y especialmente en las 'notas biobliográficas', que lo condicionan todo. Los autores declaran que su pretensión ha sido “mostrar que el 'espíritu de la vanguardia' alcanzó América Latina de arriba abajo”: una meta de 'cartógrafos o historiadores'.

“Hay una manera de 'empezar', muchacho, para los que pretendan 'no equivocarse en sus deliberaciones'. Conviene saber 'de qué trata la deliberación'. De lo contrario, forzosamente, 'nos equivocaremos': así alecciona Sócrates a Fedro en uno de los 'diálogos platónicos'. Aunque estamos 'lejos de tener concordia' acerca de lo que fue 'la vanguardia poética', los responsables de 'Tierra negra con alas' no declaran el 'concepto' y el 'marco' dentro de los cuales operan: "apenas los aluden". Quizá por ello mismo terminan 'obliterando la poesía', como hemos dicho, en beneficio de la 'anécdota y la narrativa', que indisponen la lectura.

Y posiblemente sea esa también la causa de que 'la selección parezca idiosincrática': ¿por qué es 'vanguardista' Omar Estrella y no lo es Ricardo Molinari? ¿Porqué cabe Martín Adán pero no Macedonio Fernández? ¿Y a cuento de qué constan en la 'antología' Marcos Fingerit, Arturo Cambours o Carlos Gómez Cornejo entre otros 'poetas de versos burocráticos', pero no Leopoldo Marechal, el poeta de los 'pájaros rabiosamente musicales' y figura protagónica de la 'vanguardia argentina'?

Leopoldo Marechal

"Renuentes a la 'definición' y a la 'crítica literaria', los autores confían en la 'descripción', y entienden que": 1) "la 'vanguardia' fue una 'época' más que un 'movimiento estético' que produjo la 'poesía nueva'; 2)  "las 'lenguas de la vanguardia' son el 'castellano', el 'portugués' y el 'francés' en tanto segundas lenguas"; 3) "se reconoce en ella una 'apuesta por la poesía social'; 4) "en la 'configuración de la vanguardia real' tienen gran importancia los 'poetas menores' y los 'movimientos episódicos'; 5) "el movimiento vanguardista va de '1916 a los años 30'".

La 'información' acumulada por los autores es 'asombrosa'. Merece reconocimiento una investigación tan 'vasta' y 'sui generis', todo un 'desafío a la tradición de las antologías', "que se ha definido siempre por la combinación de άνθοσ, ‘flor’, y λέγειν, ‘recoger’: ανθολογία: ‘colección de flores’, entre los griegos, o 'florilegium', entre los latinos". Desde una 'lógica empírica', con los llamados 'poetas menores' el libro contribuye al conocimiento de la época: por 'Tierra negra' sabemos un poco más sobre cómo fue la 'vanguardia latinoamericana', aunque solo sea 'cuantitativamente'.

"Pero la 'vanguardia', en sus 'versiones más combativas y conscientes', fue sobre todo 'un intento de destruir la burguesa institucionalidad de la poesía', entendida como 'un muro' que separaba 'la poesía' de los 'ciudadanos', sus potenciales lectores". Así se entienden, por ejemplo, las 'acciones estridentistas' y el 'gesto' de Braulio Arenas de "subir al estrado en que recitaba Neruda, 'arrancarle los poemas' de las manos y 'romperlos en pedazos'".

Braulio Arenas

Para entrar directamente a la ‘deliberación’ mencionada por Sócrates, apuntamos aquí algunos comentarios sobre los presupuestos de 'Tierra negra' recién resumidos:

1. "No puede decirse que la 'vanguardia' fuera 'una época', porque el período que va 'de 1916 a los años 30' no fue solo 'vanguardista'". En 1921, en Lima, ante un auditorio repleto, 'se coronaba con laurel' al famoso José Santos Chocano, llamado 'El poeta de América'. De 1916 hasta los años 30 son los 'tres primeros libros' de Juana de Ibarbourou, y prácticamente 'todos' los de Alfonsina Storni, publicados entre 1916 y 1938, y de 1924 es el importante 'La isla de los cantos', de María Eugenia Vaz Ferreira, así como 'Desolación' (1922) y 'Tala' (1938), de Gabriela Mistral, en Chile; de 1922 hasta los años 30 son los 'libros' de Enriqueta Arvelo Larriva, en Venezuela; y de los años 20 y 30 son muchos de los 'libros' de Enrique González Martínez, de México, a quien Pedro Henríquez Ureña llamó 'uno de los siete dioses mayores de la lírica mexicana'.

Tampoco en Europa la 'vanguardia poética' fue 'una época'. En 1920 Paul Valéry dio a conocer 'La poesía pura', que resultó muy influyente en España y América Latina; y en 1922 Rilke publicó 'Las elegías del Duino'. Y, obviamente, "la 'nueva poesía europea' no empieza con las 'vanguardias'". Baudelaire y Mallarmé son incomparablemente 'más innovadores que cualquier poema del siglo XX, y ningún libro vanguardista es más 'dinamitero' que 'Las flores del mal', 'Una temporada en el infierno' o 'Los Cantos de Maldoror'

Baudelaire - Mallarmé

2. "Es un 'error' sostener, como hacen 'los autores' implícitamente, que las 'lenguas literarias' de América Latina sean el 'castellano', el 'francés' y el 'portugués'". Poetas en 'lenguas originarias' existen desde antes de la 'invasión española' (sor Juana llegó a escribir en 'náhualt'); hay literatura en 'inglés' en el Caribe, por ejemplo en Trinidad (la tierra de Naipaul) y en Santa Lucía, la de Derek Walcott: 'dos premios Nobel'. Y poetas en lengua francesa maternal existen en el Caribe y Las Guayanas: ¿por qué los editores 'han excluido dos libros excepcionales': 'Pigments', de 1937, de Leon Damas, de Las Guayanas; y 'Cahier d’un Retour au Pays Natal', de 1939 en la primera edición y 1949 en la definitiva, de Aimé Césaire, de Martinica? El 'Cahier' "es uno de los 'libros mayores' de la 'poesía latinoamericana' de todos los tiempos". Es inexplicable.

3. Que la vanguardia fue social es una idea que empieza a repetirse preocupantemente en España. Lo suscriben Bonilla y Bonet en este libro, y en un artículo reciente Carmen Alemany afirma que “en los años 20 los intelectuales pusieron su arte [la poesía] al servicio de la revolución para condenar las injusticias y los desequilibrios económicos, y que en no pocas ocasiones en la vanguardia poética prevaleció lo político y lo social sobre lo estético".

Son 'afirmaciones ideológicas' no verificables. 'Tierra negra con alas' las 'desmiente'. Aparte del 'estridentismo' de México, el 'negrismo' de Centroamérica y el Caribe, el 'indigenismo' de Perú (ni en Bolivia ni en Ecuador se produjo poesía indigenista), y cierta 'vanguardia brasileña', especialmente las de Jorge de Lima y Pau Brasil y Oswald de Andrade, nada hay en estos 825 poemas que respalde esas 'atribuciones sobre lo social y lo político', que 'no afectan a la vanguardia' de modo predominante. "La 'vanguardia' intervino más en el seno de la 'poética' y la 'cultura'".

Jorge de Lima

4. ¿Cabe, en verdad, una 'gradación' entre 'poetas menores y mayores'? Lo veremos en los 'poemas'. Por la meta anunciada se puede sospechar que los 'poetas menores' son aquí 'una especie de yacimiento' para la 'exploración narrativa' que rezuma por las páginas de 'Tierra negra con alas'.

5. Los dos límites cronológicos son harto problemáticos. "Es muy discutible que 1915 o 1916 puedan ser fijados como años de 'inicio de la vanguardia'", y no solo porque es difícil admitir que 'El cencerro de cristal', de Ricardo Guiraldes (1915), sea un libro 'vanguardista', sino además porque un año antes, en 1914, Vicente Huidobro ya había dado un salto magnífico con 'tres obras' que empiezan a preconizar con 'innegable originalidad' la 'vanguardia continental': las crónicas de 'Pasando y pasando', los 'Salmos', poemas en prosa, ensayos y parábolas de 'Las pagadas ocultas', y el irrebatible 'Non serviam', una obra 'de primer orden'. Es insoportable que Juan Bonilla afirme "que Huidobro había llegado al 'Non serviam' a la manera de los que 'aciertan una quiniela el lunes' por la mañana, 'una vez que se han disputado todos los partidos'.

Para descartar esa 'sarcástica' pero 'vana afirmación' hay que leer las desafiantes crónicas de 'Pasando y pasando', de 1914, donde Huidobro declara: “en literatura me gusta todo lo que es 'innovación', odio todos los ruidos de 'cadenas que atan', amo todas las 'bizarrías' y gestos de 'rebelión'. 'Non serviam' es el 'fruto genuino' de un proceso de 'deliberación poética y racional' de un joven que aún tardaría dos años en viajar a Europa y entrar en 'contacto' con la 'vanguardia internacional'. "Los intentos de Bonilla de 'restar mérito' a Huidobro son impotentes". Lo dejó dicho Cansinos Assens: “Su venida a Madrid [de Huidobro] fue el único 'acontecimiento literario' del 1918, porque con él pasaron por nuestro medio las 'últimas tendencias estéticas del extranjero' […] Huidobro nos traía 'primicias' completamente nuevas, 'nombres nuevos', 'obras nuevas'; un 'ultramodernismo' […] Huidobro nos trajo el 'verbo nuevo'.

Vicente Huidobro

El mismo Guillermo de Torre sostuvo que “de la boca de Huidobro oí algunos de los primeros 'nombres verdaderos' que iban a definir la 'época amaneciente' […] Allí, o por mediación de éste, conocí a algunos 'artistas extranjeros' […] Allí [con Huidobro o en su casa] se 'incubó' originariamente 'el óvulo ultraísta'”. En 1916 Huidobro publicó (la existencia de esa edición está testimoniada por Braulio Arenas y René de Costa, que tuvieron 'ejemplares' en sus manos) y en 1918 reeditó su libro 'El espejo de agua', piedra maestra del 'creacionismo', magníficamente presentado en el mencionado 'Non serviam' de 1914. "No se puede 'minimizar' a Huidobro ni negar su 'influencia'; está en los 'orígenes del ultraísmo español' y por tanto en la 'génesis' del Borges 'vanguardista'".

Y es problemático el otro extremo cronológico. 'Los años 30' es un 'límite convencional', desmentido por la propia antología, que incluye 7 poemas del 'mexicano' Emilio Uribe Romo del libro 'Jacaranda', de 1940, y varios poemas del 'peruano' César Moro publicados en los años 40 y 50: ‘Adresse aux trois regnes’ pertenece a 'Le chateau de Grisou', de 1943; 'Lettre d’amour', es de 1944; ‘Discours’, de 'Pierre de Soleil', fue escrito entre 1944 y 1946; ‘Le jeu predestiné’, de 'Amour à mort', es de 1957. En realidad, 'Tierra negra con alas' pone los pies en los años 40 y más allá.

Pero tanto Bonilla y Bonet como Alemany eluden la 'cuarta década' y sostienen que es recién en los años 50 y 60 que 'la vanguardia renace'. Sin embargo, no hubo ninguna solución de 'continuidad de la vanguardia' en los años 40, durante los cuales la 'nueva poesía', la 'poesía moderna', cobró en Latinoamérica un 'nuevo impulso'.

Juan Manuel Bonet y Juan Bonilla

Según Octavio Paz, en los años 40 tuvo lugar una 'transformación no menos profunda' que la de los años 20. En el mismo sentido se expresan autoridades como José Olivio Jiménez y Enrique Anderson Imbert. En 1938 hacen su aparición los 'surrealistas chileno' del grupo Mandrágora, que entre ese año y 1943 publicaron la 'revista del mismo nombre', y ese mismo año 1943 apareció 'Leit Motiv', en que publicarían Breton, Péret, Césaire y otros grandes nombres 'surrealistas'.

De los 40 son muchos libros renovadores: 'El mundo y su doble' (1940)'' y 'La mujer mnemotécnica' (1941)'', de Braulio Arenas; 'Enemigo Rumor' (1941), de José Lezama Lima; 'Reinos' (1945), de Jorge Eduardo Eielson; 'Las cosas y el delirio' y 'Pasiones terrestres', 1941 y 1946, respectivamente, de Enrique Molina; 'Espacio, me has vencido' (1946), de César Dávila Andrade; 'Contra la muerte' (1948), de Gonzalo Rojas; 'Libertad bajo palabra' (1949), de Octavio Paz; o 'En la calzada de Jesús del Monte'' (1949), de Eliseo Diego, son libros que dan pasos adelante en el 'proyecto poético modernizador de las letras latinoamericanas'.

Más productivo hubiera sido explorar la postulación de una 'vanguardia enteramente viva' hasta los años 80, que aun hoy, en pocos pero 'significativos poetas', como Eduardo Milán y José Ángel Cuevas, 'mantiene su vigor'

Eduardo Milán

Y bien: después de examinar los 825 poemas ofrecidos se puede confirmar lo que ya anotamos al comienzo: "la 'poesía' no es una 'prioridad' de 'Tierra negra con alas', un libro que se puede ver como una enorme 'composición figurativa', más cerca de la 'patchwork' que del 'mosaico', donde la 'poesía' tiene que ser 'buscada con perseverancia' entre numerosos retazos de otro orden.

Se la encuentra, sin duda, pero 'en pequeñas dosis'": en nombres ya conocidos y en unos cuantos poetas felizmente 'redescubiertos' por esta antología: 'toda la vanguardia uruguaya', pero especialmente el entrañable Alfredo Mario Ferreiro, y Vicente Basso Maglio, y Álvaro Guillot Muñoz; e Hilda Mundy (Bolivia), y Hugo Mayo (Ecuador), y Domingo Moreno Jiménez (República Dominicana), y Alfredo Brandán (Argentina), y pocos más. 

"Excelente pero poca, 'muy poca poesía', en 825 poemas y 927 páginas".


FUENTE: ctxt.es
Crítica
Mario Campaña
26/07/2020

Reconozco públicamente mi supina ignorancia sobre muchos de los poetas sudamericanos que Mario Campaña detalla en su interesantísimo artículo, cuyas obras prometo buscar y leer. Supongo que a muchos de los lectores sudamericanos les ocurriría tres cuartos de lo mismo si se dieran nombres y títulos literarios de magníficos y poco conocidos autores europeos a los que, o bien la suerte, la desidia, las editoriales, el mercado, la tendencia política u otras múltiples causas, no han permitido brillar en todo su esplendor, porque... 'haberlos haylos'.

No hay comentarios:

Publicar un comentario