14/9/16

LOS AMAPOLONES

A pesar de tener un cierto parecido con los hibiscos, de niños los llamábamos amapolones; tal vez porque la textura de sus pétalos se asemeja bastante a la de las amapolas, aunque mucho más grandes y en forma de bocina. Eran ideales para atrapar, con una cajita de fósforos semiabierta, a los abejones de culo blanco (abejorros) que acudían a alimentarse en ellos. Luego se imponía amarrarles una patita con hilo de coser, para lo cual había de abrirse la caja mínimamente, y en cuanto asomara una de ellas, hacer el nudo correspondiente. Una vez atado: aguantando la otra punta del hilo con la mano, se abría del todo la caja, poniendo especial cuidado en que no se nos enredara alrededor y acabara picándonos, para poder llevarlos volando como si fueran minúsculas cometas, hasta que nos cansábamos del juego y los volvíamos a liberar. Eso sí, cortando el hilo lo más cerca posible del nudo, como nos habían enseñado los mayores, para que les pesara lo menos posible. La última vez que recuerdo haber visto uno fue hace más de 20 años, viviendo en La Matanza; se afanaba en perforar, por la base, las flores de las habas para acceder al néctar. Una vez que regresé a la urbe, desaparecieron para mí.

Hoy que en la ciudad, a pesar de plazas y jardines, no sé bien si porque los insectidas han acabado con ellos o porque no les prestamos la debida atención, no se ven como antaño. Me da que hasta habrá muchos niños que nunca los hayan contemplado de cerca; no sólo a los abejones de culo blanco, sino abejas, avispas, saltamontes, escarabajos, sarantontones (mariquitas)... una inmensa cohorte de seis patas que bullía de vida en nuestra infancia.


Pero no sólo han desaparecido masivamente los insectos del entorno urbano, también los pájaros. Aquellas inmensas bandadas de canarios de campo, formando verdaderas nubes en el cielo, han pasado a la historia; apenas se ven dos o tres parejas. Y los gorriones, que vivinieron a robarles su entorno, tampoco pasan por sus horas mejores. Acaso los mirlos, más grandes y fuertes, y sin enemigos aparentes, son los únicos pájaros que campan a sus anchas, al igual que tórtolas y palomas.

Lo mismo ocurre con los amapolones; una planta que, "antiguamente", era bastante común y que ya no suele verse en los jardines. Y así va todo el engranaje de la naturaleza: menguando sin cesar, hasta que falten tantas piezas que le sea imposible seguir adelante con su mágico ritmo y se suicide, a no ser (cosa muy probable) que seamos más rápidos y la defenestremos antes. Y a nosotros con ella.

Miguel Ángel G. Yanes

7/9/16

EXTRAÑOS CEFALÓPODOS (POEMA)



Cual vegetales pulpos,
Plantas de áloe flotan
Sobre las crespas olas;
Hartas de mar esperan
Arraigar en la orilla
-Absurdo intento- porque
El oscuro vientre
De la arena no es fértil,
Y nada se aguarece
En su infecunda entraña.

Condenadas a muerte
Quedarán retorcidas
Sobre la ardiente playa,
Como duros sarmientos,
Como viejas maromas,
Como rejos resecos
Bajo el peso del sol
Conque el verano marca,
Inefable y rotundo,
El final de sus días.

En esas disquisiciones
Me hallaba, cuando al rato,
Rompiendo con mi lógica,
Apareció una anciana
Recogiendo una a una
Las mortecinas plantas
Que arrojó la marea,
Y, delicamente,
Las apretó con mimo
Contra el marchito pecho.

Cuánta ternura –pensé-
Tendrá un jardín o acaso
Una azotea repleta
De macetas vacías,
Latas o jardineras.
Pero, ante mi asombro,
La señora tiró,
Sin  contemplaciones,
Los vegetales pulpos
A la puta basura.

Miguel Ángel G. Yanes

7/8/16

LA COLUMNA DE LUZ (POEMA)


Hay ángeles de fuego
Y de hielo o cristal
Que entrelazados giran
Conformando
Una manga de luz,
Un remolino:
Solitaria columna
Que sustenta
Un universo múltiple.

Mundos dentro de mundos,
Infinitos espacios,
Dimensiones,
Seres, humanidades
Forjadoras de sueños,
Miedos, versos...

Somos hebras de luz
Con las que juega un dios
Que se aburría.

Miguel Ángel G. Yanes


1/8/16

LA POÉTICA DE LA LIBERTAD

Ai WeiWei se suma al homenaje a Cervantes con una exposición en Cuenca

 
Ai Weiwei / Fuente: la poética de la libertad

La obra del artista chino será el principal reclamo para intentar duplicar el número de visitantes



El Claustro de la Catedral de Cuenca acogerá, a partir del próximo 27 de julio, una triple exposición multidisciplinar llamada ‘La poética de la libertad’, entre las que se incluye la muestra ‘S.A.C.R.E.D.’ del artista chino Ai WeiWei. 

Claustro de la catedral de Cuenca

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, afirma que esta exposición supone la apuesta “la más potente” dentro de las que el Gobierno regional tiene previsto realizar con motivo del 400º de la muerte de Miguel de Cervantes. El proyecto estará principalmente financiado por iniciativas privadas, como la empresa Art Eulen. “No podemos detenernos ni dejar de estar en movimiento”, añade García-Page y asegura que no desaprovechará esta gran oportunidad para Cuenca.

Emiliano García-Page

‘La poética de la libertad’ es una de las actividades que conmemoran el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Aunque Ai WeiWei sea la cabeza de cartel y el principal reclamo de la muestra, exponen junto a él otros seis artistas. Entre ellos, se encuentra el pintor abstracto Rafael Canogar, que reinventa el tiempo y el espacio con un lenguaje estético novedoso y rupturista. 

Rafael Canogar

El canario Martín Chirino es otro de los reclamos de ‘La poética de la libertad’. Fue presidente del Patronato del Círculo de Bellas Artes entre 1983 y 1990 y dirige el Centro Atlántico de Arte Moderno de las Palmas de Gran Canaria desde 1989. Su material predilecto es el metal, con el que da vida a esculturas que desafían las leyes de la física.

 Martín Chirino

Su seña de identidad son los collage realizados con todo tipo de materiales y en los que destaca un gran contraste. Hablamos de Francisco Ferreras, un profesor de dibujo que inició su carrera artística en 1954 y que ha participado en un sinfín de exposiciones, tanto en el ámbito nacional como internacional.

Francisco Ferreras

Otro de los artistas que expondrán su obra junto con Ai WeiWei es Luis Feito. La influencia que las vanguardias han ejercido sobre su obra es evidente, con especial mención para el cubismo y la abstracción. El peso de esta corriente en los cuadros de Feito es fruto de la temporada que el artista pasó viviendo en París.

Luis Feito

Florencio Galindo obtuvo el Premio Nacional de Dibujo Pancho Cossío (1973) y el Premio Nacional de Pintura Blanco y Negro (1974), entre otros. Ha participado en exposiciones mundialmente conocidas y ha llegado a exponer su obra en Nueva York.

Florencio Galindo

La guinda del pastel la pone Juan Barte con un trabajo fotográfico en el que quedan retratados los cinco artistas Informalistas mencionados. Esta última exposición recopila e integra el trabajo que hay detrás de las manos de estos autores.

Juan Barte

FUENTE: http://poeticadelalibertad.com

7/7/16

LA CIUDAD Y EL LUCERO (POEMA)


Descorro con sigilo
La cortina que oculta
La ciudad. Observo,
Límpido, el cielo bruno.
Tiene un planeta ardiente
En pleno cénit. Lo sé
Porque tan solo brilla…

“Brilla y no titila”.
Parece repetirme,
-para diferenciarlo
de una posible estrella-
La voz de fumador
De Don Juan, mi maestro,
Al que los muchos años
No quieren jubilar
Aún de esta memoria
Que considero mía.

Brilla como un diamante
Cósmico engarzado
Sobre una mano oscura.

Pugno por abrir
La cristalera. Corre
A trompicones leves
Por su carril y accedo
A la fresca humedad
De la mañana. El día,
Somnoliento, parece
No querer despertar.

Es muy temprano aún.
En la acera de enfrente
Los edificios siguen
Con los ojos cerrados.
El aire se estremece
Justo cuando los duendes
De los escasos árboles,
Cansados de la noche,
Se ocultan en sus hojas
Para poder dormir.

Y entonces un efluvio,
Un olor acre, intenso
A levadura llega
De una industria cercana
Donde alguien ya labora.

Y una estela aparece
Blanca y larga, expelida
Por la cola-turbina
De un avión diminuto
Que corta el alba en dos.

Como recién nacido
Del vientre de la nada,
Un  primer ciudadano,
Verde y naranja, arranca
Plásticas papeleras
De sus soportes, luego
Las agita con brío,
Vuelca su contenido
En grandes cubos
Y las vuelve a colgar.

Después barre la calle,
Húmeda de rocío,
Con su hoja de palma.

El más madrugador
De entre todos los perros,
Ronco en extremo ladra
Con rotunda insistencia.

Pero es tan sumamente
Temprano y cala tanto
En la garganta el frío,
Que ningún otro puede
Hacerle coro y callan
Ante aquel solitario
Concierto de afonía.

En verano, a estas horas,
Lo lógico sería
Un largo contrapunto
De ladridos, un eco
Al que, in crescendo, nadie,
Por muy autoritario
Que sonara el mandato,
Poner freno podría,
Ni aunque en lenguaje
Canino lo dijera.

Sopla el viento del norte;
Los obliga a enroscarse,
A ocultar el hocico
Bajo la cola y dar
Un ligero gruñido
De descontento que
Parece repetir
La voz del amo,
Ahogada bajo el peso
Leve de la almohada:

“Ese maldito perro”...
E intenta regresar
A la sima del sueño.

Pero no puede hacerlo.
El impertinente
Despertador se suma
A la desafinada
Orquesta de instrumentos
Helados que despiertan
A la ciudad llamando,
Sin tino y sin medida,
A la gran multitud
De convictos durmientes.

Y sin embargo, libre,
Un silencioso pájaro
Cruza, negro y veloz,
La intensidad del alba.

Desconsolada pía
Un ave de presa, ídem
En una jaula exigua
Donde una mano de hombre
La condenó a la angustia
De no poder volar.

Este cielo sin nubes,
Que quiere ser azul
Le pese a quien le pese,
Sin ningún tipo de
Remordimiento deja,
Solitaria tras él,
Desnuda y sola, herida
En su amor propio, rota,
La densa oscuridad
Que le ofreció su lecho.

Fugaz cede la magia,
Y los encantos múltiples
De la noche se esfuman
Ante el intenso brillo
Del nuevo amanecer que,
Diáfano y transparente,
Ilumina las formas
Perladas todavía.

Y las seca, una a una,
Intentando con ello
Apartar el recuerdo
De la tibia muchacha
Que, tatuada de estrellas,
Abandonó en las negras
Arenas de un desierto,
Donde la soledad
Eternamente espera.

Sintiéndose culpable,
Va transmutando el mundo
Su hegemónica luz.

Se dispara una alarma.
Rugen motores; se oye
Un rodar de neumáticos
Sobre el húmedo asfalto.
Suenan rotundas
Las puertas de las casas
Al cerrarse de golpe
Y enrollables persianas
Ruidosas al alzarse.

Un ejército emerge:
Son ciudadanos serios,
Sin uniformes, ni armas,
Prestos a la diaria
Batalla por la  vida.
En la mirada llevan
Confusos sueños viejos,
Tristezas, paz, anhelos,
Amores, desamores,
Angustias, desconsuelos…

Con la sombra de un beso
Fugaz en la mejilla,
Parten hacia el trabajo.

Miguel Ángel G. Yanes

7/6/16

APENAS (POEMA)

 

Mundos minúsculos 
Girando sin cesar, 
Mientras la tierna mano 
De un niño-dios intenta 
Atraparlos sin éxito: 

Motas de polvo apenas 
Sobre un rayo de luz. 

Miguel Ángel G. Yanes 

7/5/16

LA CABELLERA DE LA ESPUMA (POEMA)



(A Cándida Mtnez. Pecci, in memoriam) 

Con frenesí agitada, 
La cabellera de la espuma siembra 
De sal la luz azul. 

El aire es un efímero
Universo de esferas diminutas 
Donde se rinde el mar. 

Los pájaros no pueden volar 
Entre una infinitud salobre de barrotes 
En esta cárcel de agua. 

Se antoja bruma el sueño 
Que humedeciendo el valle trepa 
Por sus glaucas caderas. 

No en vano, es la isla mujer.

 Miguel Ángel G. Yanes

7/4/16

PIRÁMIDES DE LUZ (POEMA)


(A Leopoldo Cabrera Gil, “Paco”)
 
Dirigidas al cielo sus bocas circulares,
en la soledad extensa de los llanos,
piedras enhiestas gritan.

Un haz de sol golpea el borde de sus labios,
dividiéndose en una multitud
de estrechísimos rayos divergentes
que a la vista modelan tenues formas,
en cuyo seno ocultan sus misterios
poderosos arcanos.

Pirámides de luz, leves presencias
que en su fugaz destello representan
las montañas sagradas a que aspiran
los invisibles seres que nuestros cuerpos pueblan.

 Miguel Ángel G. Yanes

7/3/16

EL PINZÓN AZUL (POEMA)


El pinzón azul del Teide viene,
Dando tímidos saltos a mi vera,
A la última umbría en que los pinos
Pierden nombre de bosque y se transforman
En el blanco fulgor de la retama.

Busca cobijo, leve amparo del sol
Que, ardiente luce bajo el páramo helado:
Mágico fuego de cristal que parece
Devorar este mundo de soledad y silencio.

Absorto en su labor de rebuscar
Entre las agujas de los pinos algo
Con que nutrir a su progenie, escarba,
Picotea con ansias la hojarasca
Y con un giro brusco de la cabeza forma
Un remolino de aguzadas acículas.

Es el chasquido seco de mi cámara
El que lo espanta; y alza fugaz vuelo
Sobre el albo desierto que desciende
Por las nevadas faldas del volcán.

Hipnotizado quedo, absorto, henchido
Por el relámpago azul que surca el cielo
Y el solitario trino en el que estalla.

Miguel Ángel G. Yanes

7/2/16

INFANTIL GUERRILLA CALLEJERA (POEMA)

 

Marcha, la ingenua tropa, a la guerrilla, 
A conquistar baldíos territorios 
En la estúpida guerra de la calle. 
Van sin armas al uso: sin espadas, 
Arcos, ballestas, lanzas… solo piedras 
Que en los bolsillos y en ambas manos portan, 
Porque a pedrada limpia es la batalla 
Que dilucidará quiénes son “dueños” 
De algún terreno para jugar al fútbol, 
Unos arbustos que servirán de selva 
O una caseta de cartones viejos, 
Donde, generales de calzón corto,tomen 
Necesarias medidas y dispongan 
Concienzudamente su estrategia. 

De niños no veíamos la sinrazón 
De aquel enfrentamiento (de mayores tampoco) 
En un absurdo empeño de tomar 
El control de las cosas, imitando 
A aguerridos soldados que morían, 
Sin orden (absurda incongruencia) 
Ni concierto, defendiendo intereses 
Ajenos y lejanos, convencidos 
Por arengas patrióticas y hueras 
Palabras de políticos “honrados”, 
De que tanto dolor, tanta tristeza, 
Toneladas de angustia, sangre y muerte, 
En realidad servían para algo. 

La guerrilla urbana de los niños 
Solía concluir sin condiciones 
Cuando una piedra helada aterrizaba 
En alguna cabeza y un piquete 
Advertía con sangre la inminencia 
Del final del combate: un armisticio 
Que, sin vencedores ni vencidos, 
Se sellaba en el rojo desenfreno 
De un pañuelo de tela que, empapando 
Su blancura en la brecha, provocaba 
Infantil estupor en las miradas. 

Miguel Ángel G. Yanes

7/1/16

ELLA (POEMA)


Dios es una mujer:

Tiene la piel azul,
El cabello naranja
Y grandes ojos verdes.

Ella es la suma
De todo cuanto existe.

El universo entero
En su matriz se expande.

Miguel Ángel G. Yanes

29/12/15

UN REGALO NOCTURNO

Hasta hoy, nuestros pasos nunca se han cruzado, ni sobre la joven piel de América, ni sobre las arrugas de la vieja Europa, ni sobre estos picachos donde habito, aquí, frente a la costa occidental de África. No hemos mantenido correspondencia epistolar ni electrónica alguna, tampoco hemos hablado jamás, ni siquiera a través de esos cacharros celulares o fijos; pero aún así, siendo unos perfectos desconocidos el uno para el otro, José Larralde acudió cierta noche a mi vera a cantar un hermoso poema que le admiro.

José Larralde, cantautor argentino

Lo vi aparecer de pronto a los pies de mi cama, con esa facilidad que tienen los habitantes de los sueños para manifestarse sin permiso. Ataviado de gaucho payador, con su poblada barba ya canosa, las profundas arrugas de su rostro, y esa mirada que encierra un universo, pulsó al unísono las invisibles cuerdas de su garganta y las metálicas hebras de un cuerpo de mujer mitad madera, y todo el espacio se llenó, de repente, con la sonoridad rotunda de su voz entre mágicos acordes de guitarra.

Al despertar pensé (le ruego me disculpe) que habría fallecido, y de ahí lo de tan repentina e inesperada visita. Luego, con las luces de la mañana, y merced a tantos medios de información como ahora tenemos, comprobé con alivio que sigue vivo aquí, en este lado de la realidad, y que aún puede viajar por los distintos planos de la conciencia... mientras su cuerpo duerme.

Lo sentí tan real que le hice eco, hasta el punto de que, al despertarme, aún me temblaban en los labios sus estrofas:


Muchacha de los ríos, por favor,
prestame tu canoa, quiero ser
el rudo navegante bajo el sol,
sangre y sudor del litoral.

Machete en la cintura busco el monte,
la magia del quebracho* me atará.
Me aturdo entre la fiebre del pantano,
soy junco y barro del Paraná** ...

(*) quebracho.- Nombre genérico de varias especies de árboles americanos de madera muy dura.

(**) Paraná.- Territorio de la provincia de Entre Ríos (Argentina). Término alusivo también al propio río Paraná que atraviesa los países de Brasil, Paraguay y Argentina.

Miguel Ángel G. Yanes

25/12/15

TEQUILA


Atendiendo a la petición de mi amigo Fran Escuela, este ciudadano, que se confiesa un negado total para la música, va a atreverse a escribir algo sobre un conjunto de rock que hizo furor en las postrimerías de los años 70 y principios de los 80: Tequila.

Tequila (1978)

Siendo fiel a mi vicio de palabrero, quiero abundar, en primer lugar, sobre el nombre de la banda; aunque, por mucho que he buscado y rebuscado en Internet, solo he conseguido saber que les gustó Tequila porque era un nombre corto y sonoro, pero no he logrado averiguar el motivo que los empujó a decantarse por él.


La palabra tequila es de origen náhuatl (tequitl: trabajo u oficio; tlan: lugar) y se refiere, a la vez al, lugar de trabajo y a la labor específica de cortar plantas; define a una variedad de mezcal (licor extraído del agave azul, también llamado maguey o pita) y viene a ser una denominación de origen exclusiva del municipio mexicano de Tequila en el estado de Jalisco.

Agave azul

Una vez aclarado el significado y la procedencia de la palabra, voy a intentar entrar en harina:

Huyendo de la dictadura que el general Videla y sus adláteres habían impuesto en Argentina (año del Señor… Dictador de 1976), llegan a España las familias Stivelberg y Rotenberg, y en su seno, dos prometedores jóvenes: Alejo y Ariel.

Serán estos muchachos, de entre 16 y 17 años, unos enamorados del rock e incondicionales de los Rolling Stones, el germen inicial de lo que, en poco tiempo, llegará a ser la banda roquera más importante de este país. Simplificarán sus apellidos y serán conocidos, en adelante, como Alejo Stivel y Ariel Rot.

The Rolling Stones (1978)

Comienzan su andadura musical en aquel Madrid convulso aún por el desmoronamiento oficial del Régimen Franquista, formando parte de la Spoonful Blues Band, integrada ya por Julián Infante (guitarra), Felipe Lipe (bajo) y El Oso (batería). Es en 1977 cuando deciden cambiar el nombre por Tequila.

A raíz de que El Oso es llamado a filas (en aquella época el servicio militar continuaba siendo obligatorio), viene a ser Manolo Iglesias quien ocupa su puesto en el conjunto, quedando la formación definitiva estructurada así:

Alejo Stivel (voz)
Ariel Rot (guitarra solista)
Julián Infante (guitarra rítmica)
Felipe Lipe (bajo)
Manolo Iglesias (batería)


Su primer Long Play o “disco microsurco de larga duración” (ése era su verdadero nombre en castellano) girando a 33 revoluciones por minuto y titulado “Matrícula de honor”, fue grabado en el 77 y vino a ser un soplo fresco y renovador que agitó e hizo temblar al rock sinfónico imperante en la España de aquella época. Algunos de sus temas dejaban traslucir un gran dominio instrumental, aderezado con unas letras rebeldes y provocadoras, tremendamente necesarias en aquellos instantes para agitar la conciencia de la juventud.

En el verano del 77 se hacen los amos de todas las plazas de los pueblos que visitan. No en vano, el tema estrella de esa gira veraniega viene a ser “Rock and roll en la plaza del pueblo”.

Es entonces cuando, los Tequila, surgidos del underground madrileño y precursores de la Movida, comienzan a ser tratados como verdaderos ídolos, no solo por ingentes tropas de fans, sino por los medios de comunicación y revistas musicales del momento.


Componen  y ensayan en un local de la calle Arturo Soria. Allí, entre acordes, punteos y redobles de percusión, envueltos por el humo del cannabis, fluye auténtico rock. Crean la mayoría de sus canciones en aquella atmósfera mágica, donde la música y el denso aroma de la “maría”, forman un todo indivisible.

Tras un año de éxito, graban su segundo álbum: “Rock and roll”, considerado por los entendidos como una de las mejores producciones discográficas hasta aquella fecha. Cabe destacar la calidad de la carátula de este LP, algo que seguirán cuidando con esmero en los siguientes. Ese nuevo disco marca todo un hito en la historia de la banda, no solo en cuanto a calidad se refiere, sino por alcanzar con él el máximo de ventas de toda su trayectoria: unas 160.000 copias.

Es entonces cuando Gay Mercader, más su mentor y amigo que su manager, decide hacerlos actuar en Barcelona, dejándoles establecerse incluso en su propia casa en las diversas visitas que realizan a la ciudad condal, donde sus actuaciones resultan multitudinarias. Pero esa relación no duraría, ya que, a principios de los 80, deciden prescindir de Gay y cambian de representante.

Gay Mercader

Recorren el país en una furgoneta, por lo que, prácticamente, viven en la carretera dados sus continuos desplazamientos de un lugar a otro para actuar, por lo general, todos los fines de semana.

En 1980 se trasladan a Londres para grabar el que será su tercer álbum, “¡Viva Tequila!”, pero a pesar su excelente repertorio y la calidad de su sonido, se venderá menos que el trabajo anterior. Aun así, Tequila, en sus conciertos en directo, continúa triunfando.

Luego vino el asunto de una distribuidora japonesa que les propone promocionarlos en su país, a lo que ellos, sin una clara visión del asunto, acceden de inmediato, pero esa aventura resultará un rotundo fracaso en cuanto a ventas se refiere, lo que provoca, cómo no, la inmediata desaparición de sus promotores nipones que los dejan con el “orto” al aire.


A esas alturas ya no es la marihuana, sino la heroína la que se ha infiltrado entre ellos para, junto con la precariedad económica que padecen, hacerse la dueña del cotarro, lo que se traduce en continuas tensiones que comienzan a gestar el desmoronamiento del grupo.

Aún así, siguen en lo más alto del candelero y deciden repetir Londres como ciudad donde sacar a la luz su cuarto LP, “Confidencial”. Pero no logran, ni por asomo, alcanzar las cifras de “Rock and roll”. Apenas se venden 50.000 ejemplares.

Las cosas se lían en el seno de la banda, lo que lleva a la expulsión de Felipe que será sustituido por Álex de la Nuez (Zombies) para las actuaciones en directo. Pero no será solo en el ámbito privado donde las cosas se compliquen: el movimiento punk, ya afincado en España, les planta cara en Barcelona e impiden su actuación arrojándoles botellas de cristal, lo que los obliga a retirarse del escenario sin haber finalizado siquiera su primera canción.


Para colmo de males, la discográfica Zafiro, que años atrás, actuando de mala fe, había registrado el nombre Tequila como suyo, aprovecha el despiste monumental de sus integrantes (que no caen en la cuenta de frenar la renovación automática del contrato) para encadenarlos por cinco años más en las mismas condiciones, lo que sumado al creciente consumo de drogas, a la falta de dinero y a los problemas personales entre ellos, los arrastra irremisiblemente a su desintegración como grupo.

Corre el año de 1983. Aquella hermosa y mágica aventura ha tardado seis años en difuminarse.

"Vuelve Tequila" (2008)

Y lo que son las cosas, en 2008, veinticinco años después de su disolución, y a pesar de que ya, ni Manolo Iglesias, ni Julián Infantes, fallecidos ambos a causa del sida, estaban entre ellos, el resto decide darse otra oportunidad, apareciendo en directo el 6 de julio de ese año, en el festival Bilbao BBK Live, aunque en última instancia, Felipe Lipe (bajo) decidió descolgarse, por lo que la nueva versión de la banda quedó conformada por:

Alejo Estivel (voz)
Ariel Rot (guitarra solista)
Josu García (guitarra)
Mac Hernández (bajo)
Daniel Griffin (batería)
Mauro Mienta (teclados)


La idea era efectuar una gira durante los meses de julio y agosto de ese año, pero al final el proyecto duraría hasta septiembre de 2009.

Hasta aquí lo que este ciudadano (que, les recuerdo, es un batata musical) sabe de esa mítica banda de rock que revolucionó el panorama español en aquellos años duros e ilusionantes.

No obstante, atendiendo también, a mi sinsentido del humor, no quiero acabar este artículo sin hacer mención a una nota que, los antiguos componentes del grupo escribieron a sus fans del sexo femenino.


Parafraseando la famosa frase de “Te quiero un huevo”, decía así:

¡¡Tías, os queremos una docena de huevos!!

Y bajo ella firmaban los cinco.


Pero claro, a mí, que soy un pijotero, y de Letras para más inri, no me cuadraba la cuenta.

5 x 2 = 10

¿De quién coño eran los huevos que faltan?


Miguel Ángel G. Yanes