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28/1/21

VOCES CONTRA EL JUEGO


No es necesario llegar a la ludopatía diagnosticada para considerar que existe un problema con el juego. “Es lo mismo que con el alcohol: no hace falta que alguien esté borracho todos los días a las 10 de la mañana para considerar que tiene un problema con el alcohol".

Si es incapaz de divertirse sin beber, o comete excesos recurrentes cuando lo consume, como disparar su agresividad o estar demasiado desinhibido; u otro tipo de conductas…"Con el juego es igual: si alguien llega al punto de no disfrutar de los eventos deportivos si no hay apuestas de por medio, o es incapaz de no jugar y estar pendiente de sus apuestas, posiblemente haya un problema”.

En medio de esta situación, han surgido algunas voces en contra del juego. Las que claman por la toma de medidas desde las administraciones que frenen su avance, por considerar que es nocivo y que, si bien nadie exige su prohibición, sí hay quien pide disposiciones que le hagan recular.

José Manuel Barbé

Una de esas voces es la de José Manuel Barbé, concejal del ayuntamiento de Leganés (Madrid). Leganés es una ciudad mediana (188.000 habitantes), con una renta al nivel de las de distritos madrileños como Usera o Carabanchel, con una cantidad elevada de jóvenes en sus calles por la presencia de un campus de la Universidad Carlos III y con su equipo de fútbol en Primera División luciendo el logo de una casa de apuestas en su pecho. Según él, "un caldo de cultivo perfecto para el avance del juego".

"Desde mi grupo llevamos algunas medidas al pleno del Ayuntamiento, y en principio la respuesta fue positiva, la mayoría de grupos estaban por la labor de aprobarlas". En algún punto fue rebatido argumentando que "se estaba tratando de terminar con entidades como la ONCE". 

"'No era así'. No tiene comparación a dónde van los beneficios de la ONCE, que es a ayudar a personas con discapacidad visual, o los de Loterías y Apuestas del Estado, que llegan a los Presupuestos Generales del Estado".

"No queremos que se prohíba el juego, queremos que se tomen medidas como una distancia mínima entre centros escolares y salones de juego, o que las instalaciones y entidades deportivas municipales no puedan ser patrocinadas por este tipo de empresas, porque conducen a algo muy tóxico y dañino. En su momento ocurrió lo mismo con marcas de bebidas alcohólicas, a las que se pusieron restricciones publicitarias, y no ha pasado nada, los equipos deportivos siguen y estas empresas también".

En esta línea hemos visto algunas medidas recientes, como el veto de Telemadrid a operadores de juegos de azar en sus anuncios publicitarios. La televisión pública valenciana también restringe en su libro de estilo la emisión de anuncios "que puedan inducir a la ludopatía".

Otra voz discordante es la de Antonio Ortiz, presidente de la Asociación de Vecinos de Tetuán y Cuatro Caminos, un distrito madrileño con una de las mayores densidades de salones de juego por habitantes. Desde su posición "reconoce el hartazgo y la preocupación del barrio por la proliferación de estos negocios".

 Antonio Ortiz

“En este mismo barrio, en los años 80, vimos una generación destruida por la heroína, que al principio se pensaba que era como tomar cubalibres y luego resultó devastadora. Vimos muertos, vimos afectados de por vida, vimos más delincuencia. Ahora estamos viendo algo parecido, 'las apuestas son la heroína del siglo XXI', es menos evidente a la vista pero creemos que puede ser muy perjudicial. No queremos que la historia se repita”.

Un paseo matutino con él por el barrio nos sirve para entender a qué se refiere. Aparte de esa gran proliferación, vemos algo revelador: "tres chavales con todo el aspecto de menores de edad salen de un instituto y, por su misma acera, caminan hasta una casa de apuestas en la que entran sin que nadie les expulse o les pida verificar su edad con el DNI".

“Esto es el pan de cada día. Los adolescentes y jóvenes de aquí lo ven como algo normal y divertido, pero esto no puede ser normal. Estamos cultivando una generación de ludópatas, lo mínimo que pedimos es que prohíban que se abran casas de apuestas a una distancia mínima de los colegios. Qué menos”.

 

Sobre menores también nos hablan Santiago y Bayta. Ambos reciben llamadas por parte de institutos para que den charlas de prevención contra el juego. "Los profesores me cuentan que está normalizado entre los chavales hablar de cuotas de partidos, de qué apuesta hicieron el fin de semana", dice Santiago. "Es que nos llaman desde los institutos, y en ellos lo que hay son menores de edad. Y se nos pide que demos charlas de prevención porque es algo que no se están haciendo".

La solicitud de la asociación que preside Antonio, que ha convocado varias manifestaciones en torno a ella, no es un caso aislado. La Comunidad Valenciana ha asegurado estar trabajando en medidas como marcar distancias de entre 250 y 4.000 metros de los colegios a los salones de juego, en función del tipo de sala. Extremadura ya aprobó una medida similar, con 300 metros de separación mínima, aunque sin carácter retroactivo. O sea, que las que están se quedan donde mismo.

En Tetuán se han sucedido las manifestaciones y concentraciones durante los últimos meses con este propósito. De momento, sin éxito. Para Bayta, "la solicitud de este grupo vecinal está en consonancia con lo que revelan estudios sobre la ludopatía a largo plazo".

“Si todo sigue tal y como está hoy, con esta impunidad, en 10 o 15 años podremos ver una generación con la autoestima por los suelos fruto de un problema con el juego. También que ha tenido problemas económicos, como créditos que les puede llevar años pagar; o incluso legales si han tenido problemas en sus puestos de trabajo derivados del juego”.

El Gobierno de España que preside Pedro Sánchez prometió en su campaña electoral combatir el avance del juego. Unidas Podemos, parte del gobierno de coalición, prometía en su programa electoral "acabar con las casas de apuestas online y presenciales por ser un fenómeno más cercano a la depredación que al entretenimiento". 

Alberto Garzón, miembro de este partido y nuevo Ministro de Consumo, 'retrocedió notablemente' al anunciar sus primeras medidas respecto al juego: el ministro, que llegó a tildar al auge de las apuestas como "un problema de salud pública", contempla limitar los bonos de bienvenida a un máximo de 100 euros, así como permitir la publicidad de los operadores de juego en partidos de máxima audiencia, a partir de las 20:00 h, como excepción a la norma general que la acota a la madrugada, entre la 1:00 h y las 5:00 h.

Alberto Garzón

Otras medidas propuestas giran en torno a la restricción del lenguaje publicitario: las casas de apuestas no podrán usar cuñas muy agresivas ("¡Apuesta, apuesta, apuesta!") ni hablar de ideales morales como el 'éxito' en sus 'claims'. Tampoco podrán utilizar figuras públicas o personajes famosos, como los mencionados Carlos Sobera o José Coronado, para protagonizar sus anuncios. 

Por otro lado, los clubes no podrán usar marcas de este sector en su nombre ni el de sus estadios, y si una de ellas patrocina su camiseta, no podrá aparecer su logo en las camisetas del club que se vendan en tallas de niños.

Todas estas medidas, en cualquier caso, afectan a las casas de apuestas online, ya que las físicas son competencia de las Comunidades Autónomas. Desde Consumo se ha argumentado que "la regulación debe avanzar de forma paulatina" para excusar la distancia entre el discurso urgente y dramático de la campaña electoral y las primeras medidas propuestas.

José Coronado - Carlos Sobera

La psicóloga tiene una pregunta final:  

¿Por qué las campañas de concienciación contra alcohol, tabaco o drogas salen del Ministerio de Sanidad, pero contra la ludopatía no? 

Estas campañas dependen de la Dirección de Ordenación del Juego, a su vez dependiente del Ministerio de Hacienda, quien al fin y al cabo es quien recauda los impuestos que salen del juego. Luego ves campañas como Juego Responsable, o Jugar Bien. "Si el Juego Responsable es para prevenir la ludopatía, una enfermedad reconocida por la OMS y por la Asociación Psiquiátrica Americana, "¿por qué no lo está llevando Sanidad?".

FUENTE: xataka.com
Javier Lacort
21/02/2020

Esas 'figuras públicas' o 'personajes famosos' que se prestan a ser voceros de las casas de apuestas por un puñado de monedas, sin importarles un carajo el daño que hacen, son una partida de... (pongan ustedes el calificativo que mejor les parezca).

Por otro lado, 'promesas son promesas y obras son amores', y por lo que se ve, nuestros gobernantes nos quieren poco. Ahora aprecian más a aquellos a cuyo poder finalmente se pliegan.

26/1/21

EL AUTÉNTICO NEGOCIO

 
Miguel Ángel G. Yanes

LA NUEVA DROGA DEL SIGLO XXI

"Las apuestas son la heroína del siglo XXI": así es como las apuestas online han conquistado España

Es un sábado como cualquier otro. Al atardecer, un grupo de 6 adolescentes se concentra en la puerta de una casa de apuestas. Hacen cábalas, comentan el estado de los futbolistas que están a punto de empezar el partido. Uno está en racha marcando goles en los tres últimos partidos, el capitán llega 'in extremis' de una lesión. El portero titular está sancionado y el equipo visitante apenas golea fuera de casa. 'Todo cuenta a la hora de apostar'.

Los chavales se afanan de sus últimas apuestas. “Metí 10 pavos a que Jaime Mata marcaba y la cuota era de 2”. “Yo estuve a punto de marcar el 0-3 tío, la cuota eran 26 pavos y al final puse 1-2”. No dejan de entrar otras personas, adolescentes y mayores. Algunos salen con el resguardo de una apuesta. Otros se quedan a ver el partido. "Esta escena no existía en España hace una década, pero se ha integrado en el paisaje en muy poco tiempo".

El fútbol como aliado

"Que el fútbol sea el telón de fondo habitual en el mundo de las apuestas online no es casual y obedece a un camino que lleva en marcha 3 lustros". En 2004, el Betis se convirtió en el primer equipo de la Primera División española de fútbol en llevar en su camiseta a una casa de apuestas como patrocinadora, Globet.

"Algo que no suscitó ningún tipo de polémica ni debate entre la masa social del club", según nos cuenta el periodista deportivo Pepe Elías, encargado de cubrir al equipo bético en Mundo Deportivo.

Desde aquello, cada vez más clubes de fútbol fueron apuntándose a estos patrocinios en su zamarra, y todas las temporadas salvo la 13/14 y la 14/15 han tenido al menos a un club con la propaganda de alguno de estos operadores en sus equipaciones.

Levante Unión Deportiva

Más allá de las equipaciones, también se ha popularizado el patrocinio de estas casas de apuestas y casinos online a los equipos de fútbol sin necesidad de llevar su logo en la camiseta, 'únicamente' en algunas zonas del estadio, la página web, la aplicación oficial del club y otros emplazamientos con fines promocionales.

En la última temporada completa, la 18/19, este tipo de patrocinio se dio en 19 de los 20 clubes de la Liga Santander. Un 95%.

El único que se salió de esta nueva norma fue la Real Sociedad, que si bien "nunca ha tenido en su equipación un patrocinio de este tipo", sí lo tuvo a nivel de club: Kirolbet, un operador de juego vasco que actualmente sigue patrocinando a otros clubes deportivos.

Real Sociedad de San Sebastián

Objetivo: los jóvenes

Precisamente "son los más jóvenes los que más crecen en las estadísticas de jugadores. Y lo hacen, sobre todo, en el campo de las apuestas deportivas", el sector que más ha capitalizado el crecimiento del juego en los últimos años junto a los casinos, offline u online.

Bingo y póker, por contra, han bajado su relevancia dentro del juego. El póker, tras el boom de principios de década. El bingo, como tendencia enquistada desde que estalló la crisis. En total, casi 1,5 millones de jugadores, según los registros de la Dirección General de Ordenación del Juego, en un país de 47 millones.

"Este auge de las apuestas deportivas tiene mucho que ver con las apuestas online, un negocio que nunca cierra, para el que no hace falta salir de casa" -ni tan siquiera cambiar de planes, puesto que está en nuestro teléfono- y para el que no hay tabúes: "si jugar en un espacio público pudiese llegar a ser algo que avergonzase, con las apps de las casas de apuestas nadie tiene que hacer frente a ese rubor". No obstante, también tiene mucho que ver con las casas de apuestas físicas.

Aunque dependen de legislaciones autónomicas, algunos casos son muy similares. Madrileños y valencianos, por dar 2 ejemplos, vieron cómo los casinos tenían que ubicarse a un número determinado de kilómetros de los centros urbanos cuando el juego volvió a regularse en los años 80, con el Casino de Torrelodones y el de Monte Picayo (en Puçol) respectivamente.

De la web a la app pasando por la ley de 2011

 

El juego online llegó a España en la década del 2000, con las casas de apuestas y casinos online ganando popularidad año tras año y con el punto de inflexión de la Ley del Regulación del Juego de 2011, que llegó como respuesta a estos nuevos operadores que cambiaron por completo la forma de jugar.

"Gasto en marketing, margen neto de juego online, número de jugadores... Todos los indicadores del juego están al alza".

Hasta entonces, "estos operadores tributaban los ingresos obtenidos en España en países como Malta o Luxemburgo, donde habían logrado licencias por tratarse de naciones que habían regulado  esta actividad de forma temprana".

 

"El gobierno español de Rodríguez Zapatero hizo esta reforma para que cualquier empresa de juegos de azar y apuestas deportivas que operara en España tuviera que tributar también en España, y acogerse a su legislación". Pasaron de los dominios .com a .es.

Aquella reforma terminó de regular un negocio en auge para el que no estaba preparada la legislación anterior. Y con ella "llegó el definitivo despegue del negocio", que abandonó la incertidumbre e incluso dio el salto del online al establecimiento físico, aumentando año tras año el número de jugadores españoles -contando los de juegos de azar y apuestas, pero no los de la ONCE ni Loterías y Apuestas del Estado-. Los datos comienzan en 2013 por ser el primer año completo desde que entró en vigor la ley y su prórroga posterior.

Conquistando los barrios obreros

 

"En los últimos años se ha instalado la percepción de que estos establecimientos tienen mayor prevalencia en barrios y distritos con rentas bajas, mientras que los de rentas altas apenas están viviendo este boom de aperturas".

El de Madrid es el único ayuntamiento español con un portal de datos abiertos lo suficientemente completo y codificado como para poder corroborarlo, y en su caso, la percepción se cumple: "los barrios con menores niveles de renta, como Usera -4.992 habitantes por casa de apuestas-, Tetuán -4.660- o Carabanchel -6.595- tienen una densidad mucho mayor de salones de juego por habitante que los de rentas superiores, como Fuencarral-El Pardo -21.705-, Hortaleza -25.780- o Retiro -16.931-".

"El perfil del ludópata ha pasado del cincuentón de las tragaperras a veinteañeros con las apuestas"

“He visto cómo los ludópatas que vienen a rehabilitarse han pasado de ser los cincuentones de las tragaperras a chavales que no tienen ni 20 años, a veces ni 18, adictos a las apuestas deportivas”. Esta frase es de Julián Mompradé, que de ludopatía sabe mucho: cayó en esta adicción durante su juventud y convivió con ella hasta los 63 años.

Hoy, 10 años después, está rehabilitado y ayuda a otros ludópatas a combatir su dependencia del juego en la asociación Vida Sin Juego, de Madrid: “Antes el ritmo al que se podía jugar era limitado, lo marcaban los tiempos de una tragaperras o un bingo. Ahora puedes apostar a un solo partido dinero prácticamente ilimitado, todo lo que tengas, y perderlo en unos pocos minutos”, explica Bayta.

“Cuando alguien empieza una terapia casi nunca empieza por gusto, por iniciativa propia. El 99% vienen obligados por la familia. Y lo hacen porque hay un problema económico latente, pero fuera del dinero no suelen considerar que tengan un problema con el juego”, explica Julián. Eso va cambiando conforme avanzan las sesiones, y lo habitual es que el adicto termine reconociendo el problema.

FUENTE: xataka.com

Ciudadanos: Los diferentes gobiernos de este 'pís' (tanto los 'unos' como los 'otros') están permitiendo, en aras de los beneficios que generan unos impuestos municipales, que los barrios obreros se llenen de casas de apuestas, mini casinos y salones de juego. Un suculento negocio que terminará por convertir a gran parte de nuestros jóvenes en esclavos de la ludopatía y de los microcréditos. Y es que, tras el virus, el paro, los recortes, la falta de alternativas de ocio y la carecia de recursos sociales contra la pobreza, se oculta la crisis total del sistema capitalista,  intentando fagocitarnos en un desesperado intento por sobrevivir.

28/2/20

"ELLOS" GANAN, LOS OBREROS PIERDEN


El terrible mapa que muestra la extensión de las 'casas de apuestas' patrocinadas por el 'Real Madrid'


El último decreto del Ministerio de Consumo dirigido por Alberto Garzón mostraba sus primeras cartas para combatir la expansión de las 'casas de apuestas'. Tras saberse que "los famosos ya no podrán aparecer en los anuncios, aunque la restricción de la publicidad no afectará a los 'partidos de fútbol' en la hora de máxima audiencia", el propio ministro defendió la tesis de su estrategia.

No son árboles, son casas de apuestas Codere, dirigidas por el exministro Rafael Catalá y patrocinadas por el Real Madrid de Florentino Pérez. Hoy esta empresa se ha disparado un 8% en bolsa tras conocerse que no se prohibirán sus anuncios. "Ellos ganan, los barrios obreros pierden".


En la España del Siglo XXI una ardilla podrá cruzar la península saltando de casa de apuestas en casa de apuestas.

FUENTE: publico.es/tremending
22/02/2020

22/2/20

PARCHE A LA LUDOPATÍA


Indultadas las gallinas de los huevos de oro


Se temía que 'la nueva regulación de la publicidad de los juegos de azar y apuestas on line' fuera una matanza de Texas para varias de las 'gallinas de los huevos oro' que vivían felices a costa del sector. Sin embargo, conocidas las líneas maestras del decreto del ministro Alberto Garzón, "las aves han sido indultadas para que sigan picoteando alegremente y sus sudorosos propietarios respiran ufanos y tranquilos".

"Se ha llevado por delante, eso sí, la promesa del pacto de Gobierno de coalición de equiparar la propaganda del juego a la del tabaco y el alcohol", pero es sabido que lo prometido ya no es deuda sino créditos al consumo.

"El decreto ministerial tenía a muchos de los nervios, empezando lógicamente por los 'operadores del juego'", que presumían de representar a un sector que mueve al año más de 40.000 millones de euros, da trabajo a casi 90.000 personas y, lo que es más importante, "deja más de 1.700 millones de euros -y subiendo- en impuestos".

"De ahí que Hacienda también estuviera algo alterada", ahora que busca ingresos debajo de las piedras y en los bolsillos de la gabardina de las tecnológicas, "antes de que practiquen su magia de hacerlos desaparecer en España y volverlos a materializar en algún 'paraíso fiscal'".

"Había algunos clubes dándole a la tila ante la posibilidad de que se les impidiera lucir en sus camisetas el 'patrocinio de las casas de apuestas'", y ya se han pasado al Martini una vez confirmado que sólo se limitará a las equipaciones de tallas pequeñas, esto es, las que vayan destinadas a los menores.

Y finalmente, "tenía muy preocupados a los medios de comunicación, comprometidísimos por combatir la 'ludopatía' que envenena a jóvenes y viejos pero mucho más por sus menguantes cuentas de resultados", que son las que pagan muy malamente a los juntaletras y bastante mejor a las estrellas televisivas y del micrófono.

"Garzón, que será un 'comunista' de tomo y lomo, o así se lo reprocha la Derecha, ha conseguido algo parecido a la cuadratura del círculo", un refinadísimo encaje de bolillos del que desistió el Gobierno anterior cuando metió en el cajón una regulación similar y luego olvidó dónde había dejado la llave.

"Todo ello se ha alcanzado 'descafeinando la idea inicial', que es lo mejor para no quitar a nadie el sueño". El insomnio es un temible enemigo, como bien sabe el mismísimo presidente del Gobierno.

Alberto Garzón, ministro de Consumo

Lógicamente, "habrá limitaciones horarias a los anuncios de apuestas en radio y televisión pero, lo que iba a ser un 'menú exclusivo de madrugada', se transformará durante la temporada en merienda-cena". Podrán emitirse a partir de las 20.00 horas siempre que haya acontecimientos deportivos, es decir, a diario, porque "siempre habrá un partido de fútbol, de baloncesto o de curling en el que Bet365 y sus colegas se nos hagan presentes".

"Dejaremos de ver a Sobera y a los 'galácticos del balón' jugando al póquer porque se prohibirá que el famoseo incite a las apuestas", así como las apelaciones machaconas o los mensajes de que el juego te arregla la vida, que además es falso como cada año demuestran los ganadores del Gordo de la Lotería al reconocer que el premio sólo les servirá para tapar agujeros.

Olvidémonos por tanto del "¡ay si me toca!" y de esos sentidos y lacrimógenos anuncios navideños con calvo incluido. ¿Que qué pasa con esos 'bonos de bienvenida' con los que las casas de apuestas enganchan a sus nuevos clientes? Pues que "al principio iban a prohibirse y ahora serán bajos en azúcar y se limitarán a 100 euros como máximo".

"Para el resto de disposiciones, podrán encontrar aquí cumplida información".


Más allá de que se hayan atendido en mayor o menor grado las recomendaciones que en su día formuló el Defensor del Pueblo, "el decreto de Garzón, más que a medias, se ha quedado a tres cuartos en un tema que no se circunscribe al consumo sino que tiene importantes implicaciones en la 'salud pública'".

"Se echa en falta algo más de 'ambición'", aun a costa de perjudicar a los operadores públicos y a la ONCE y a la recaudación tributaria.

"Don Dinero sigue siendo un caballero 'muy poderoso'".

FUENTE: publico.es
Tierra de nadie
Juan Carlos Escudier
21/02/2020

Hay que ver cómo nos 'vacilan'. Y es que, gobierne quien gobierne, el Capital es el que manda. Para muestra un botón:  

"Consumo alega que prohibir la publicidad del juego es imprudente"

En cuanto a los clubes, mejor tuvieran un poco de decencia y no contribuyeran a fomentar la ludopatía del 'pís'.

27/1/20

CASAS DE APUESTAS Y JUEGOS ONLINE


El drama del exludópata 'Manolo':

"Apostar es como meterte un chute"

Foto de archivo de un jugador en una casa de apuestas - ANDREA COMAS (REUTERS)

"No fue consciente de que tenía un grave problema hasta que acumuló una gran deuda". Después de varios años tratando su 'adicción al juego online y a las casas de apuestas' con un terapeuta de Proyecto Hombre, el joven "ha conseguido salir del pozo de la ludopatía".

Era una forma de vida: desde que se levantaba hasta que se acostaba. "Su primera apuesta deportiva fue en un bingo del paseo de la Castellana: Manolo apostó 100 euros a que la selección española ganaría la Eurocopa de 2008 y se embolsó 600. Tenía 24 años y un buen trabajo. Durante un tiempo jugó de forma puntual, sobre todo 'online', hasta que en 2013 se le fue de las manos".

“Hasta entonces no me consideraba un adicto. Trabajaba, podía ahorrar algo y no impactaba directamente en mi economía ni en mi vida. Hacía 5 apuestas al día. Cada una, entre 20 y 70 euros". .
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"Manolo empezó a 'profesionalizar' su vicio". Se centró en los partidos de tenis. Conocía a las doscientas mejores raquetas del mundo. Entraba en foros buscando información. "No se despegaba del móvil" para seguir cada punto en directo. Por la noche, programaba los movimientos del día siguiente, pero llegado el momento actuaba por impulsos. “Esa aparente profesionalización era un autoengaño para aligerar un peso emocional”. De hecho, llegó a dejarse el dinero en partidos de ping-pong o de la liga femenina de baloncesto china.
“La 'adicción al juego' es la punta del iceberg, bajo la que subyacen muchas otras cosas”, reconoce Manolo a sus 36 años, tras recibir el alta en Proyecto Hombre, adonde acudió en busca de ayuda en 2015. "Había contraído una deuda de 23.000 euros" y tenía que afrontar un pago inminente de 1.800. “Cuando le conté a mi terapeuta lo que me estaba pasando, sentí una liberación. Luego se lo dije a mi familia y a mis amigos, quienes empatizaron conmigo y comprendieron que era una enfermedad”.

Arropado por los suyos, volvió a disfrutar de sus amigos, encontró pareja, comenzó a viajar y sintió algo cercano a la plenitud vital. Sin embargo, después de casi 3 años sin jugar, 'sufrió una recaída'. “Fue una hecatombe y perdí mucho dinero”. Prefiere no concretar la abultada cifra, de cuatro ceros, pero "llegó a mover 10.000 euros a la semana". Un solo día podía ganar o perder 3.000 en varias apuestas. “No me gasté más dinero porque no lo tenía. Y los bancos me habían cerrado el grifo del crédito".


“Lo más duro es la recaída, porque eres consciente de que has tirado por la borda años de trabajo, por lo que esa angustia te flagela. También es peor porque tienes mayor conciencia y cuentas con herramientas para frenarlo, pero no puedes hacerlo. Es más, te vuelves agresivo y peligroso, porque te consideras más fuerte, aunque sea mentira. Volver a engañarte a ti mismo y a tu entorno te martiriza”, confiesa Manolo, quien hasta sufría cuando le sonreía la suerte.

Así, cuando perdía dinero lo justificaba por la adicción y se compadecía a sí mismo, porque sabía que tenía un problema. "En cambio, la sensación de ganarlo era mucho más insatisfactoria, porque su origen era negativo y me sentía culpable. Y, como no puedes compartirla con nadie, te la comes”, afirma este joven, quien prefiere omitir su verdadero nombre.

"Si le iba bien, no destinaba las ganancias a saldar las 'deudas'". Pese a que en el trabajo cumplía, dejó de valorar el dinero. O, mejor dicho, la nómina: "el sueldo que recibía cada mes era el mismo montante que podía ganar o perder en un día", aunque su cabeza optaba por olvidarse de las pérdidas y recordar las ganancias. “La concepción que tenía del dinero se alejaba de la realidad, del mismo modo que también se alejaba mi vida”.


Paradójicamente, tropezó cuando recibió una prima y fue promocionado en el trabajo. De nuevo se sentía bien, volvía a tener dinero en el bolsillo y profesionalmente no podía irle mejor. “Aunque parezca contradictorio, pensé: Si ahora gano pasta con las apuestas, 'soy la hostia'. En el fondo, echaba en falta ciertos estímulos, como la liberación de dopamina y endorfinas en el cerebro. O sea, lo que siente un adicto, por lo que en cuanto podía me iba corriendo a jugar. En la fase crítica, apostar es como meterte un chute”.

A pesar de que el afán de ganar dinero puede ser la causa inicial que introduce a muchos en el juego, Manolo cree que luego desarrollas un hábito pernicioso y te conviertes en un adicto. “Cuando jugaba sentía una liberación y cuando no lo hacía me atacaba la ansiedad. Ya no era una cuestión monetaria, sino una forma de vida… o de supervivencia”. Al principio, no lo consideraba un problema y le quitaba importancia, pues no vislumbraba lo que se le vendría encima.

"Su círculo de amistades sabía que apostaba, pero no se imaginaba la cantidad, si bien llegó a pedirles préstamos". Le atormentaba la mentira, aunque guardaba las formas. “Lo único que respete durante todos estos años fue el trabajo. Nunca falté a la oficina, ni me perdí el cumpleaños de un amigo. Procuraba ser ordenado en el día a día para que el efecto negativo fuera menor”. Sin embargo, como llegó a superar los límites fijados por las 'empresas de juego online', lo alternaba con las 'casas de apuestas'.


Manolo desmitifica el tópico de que afecta a la gente más humilde de los barrios obreros. “Yo he vivido el impacto del juego en la sociedad desde el principio, cuando apenas había locales. He compartido espacio con 'jóvenes pudientes' en casinos de la zona de negocios y con 'inmigrantes' en el centro de Madrid, cuyas apuestas eran mucho menores, aunque se pasaban todo el día allí. Eso sí, su situación es más crítica, porque quienes no tienen recursos cuentan con menos ayudas. Al final, me daba vergüenza entrar en un establecimiento”.

"La 'recaída' le afectó económicamente, pero no cayó hasta el fondo del pozo". Resultaba más fácil salir tras la labor previa desarrollada junto a su terapeuta, con quien se veía una vez a la semana y luego cada mes. “Influye la voluntad personal y el entorno íntimo, si bien la ayuda profesional es primordial. Me cuesta imaginarme a alguien que consiga superarlo sin ese apoyo”, explica Manolo, quien no deja de agradecer el respeto y la sensibilidad que le brindó. “Era el único espacio verdadero en el que mi historia era lo importante. No me juzgaba y, gracias a sus herramientas, eres tú quien te desarrollas”.

Una no vida, la del engaño: empezó a jugar porque se aburría en el trabajo y se creía capaz de ganar dinero. ¿Fue ése el único motivo? “Es una suma, pero el factor soy yo”. Dejó de ver cine, aunque cuando iba a una sala "se ausentaba en medio de la película para apostar desde el baño". Cuando estaba en su piso, "se excusaba diciendo que bajaba a por tomates, mas "su destino era la 'casa de apuestas'" de un barrio del Madrid castizo. “No vivía el momento, mi existencia era por y para el juego”.


Otra nueva vida, la del reencuentro: descubrió cómo era él, incluso antes de engancharse. A veces, cuando quedaba con su terapeuta, las conversaciones se perdían en el tiempo y buceaban en su yo más íntimo. "Debía corregir su carácter soberbio y ególatra", que le había empujado a creerse capaz de vencer a la máquina. “Cuando sientes que ya no tienes el control, debes acudir a un profesional. No todo el mundo puede contar con su familia. Y, aunque yo tuve la suerte de tenerla cerca, la terapia fue un bálsamo”.

"Ahora recuerda nítidamente el momento de la recaída. Unos compañeros de trabajo decidieron hacer una apuesta y les dejó claro que no pisaría el local. Sin embargo, aportó 20 euros y ganó 160". Todos, como él, gozaban de una posición económica saneada. “El adicto se puede desarrollar en cualquier ámbito. En los 'barrios mas humildes', hay gente que al inicio busca ganar dinero fácil y termina enganchándose, pero yo he conocido a personas con mucha pasta que cayeron igualmente”.

"Manolo desgrana sus últimos años en el centro de Proyecto Hombre donde logró hacer pie". Ha recibido el alta y bromea con su terapeuta, quien acude a saludarlo. Ya no ve competiciones deportivas, porque ha prescindido de unos alicientes que antes necesitaba. Sin embargo, hace más deporte que nunca. “El estímulo del juego está tan metido dentro de uno, es tan fuerte, que debes sustituirlo por otros incentivos. No pasas de no jugar a tener un estado de felicidad y paz. Tienes que hacer transferencias y ocupar el tiempo en otras actividades, aunque tampoco voy a estar leyendo libros 12 horas”, ironiza.


El móvil, en cambio, sigue presente. Estaba tan pendiente de los resultados que sigue mirando el teléfono a menudo como un acto reflejo. “Cuando estaba enganchado, era uno de los vehículos obsesivo-compulsivos porque se trataba de mi herramienta de trabajo”. Como si apostar fuese un trabajo, si bien ocupaba más espacio y tiempo en su cerebro que el trabajo mismo. “Ahora, en cambio, mi vida es estar con mi familia, con mis amigos y solo, porque llevaba mucho tiempo sin conectar conmigo mismo y sin saber quién era”.

“También he sufrido mucha angustia, desesperación y tristeza, aunque cuando dejé de jugar sentí una liberación”. Antes, la liberación era otra, apostar y apostar. Hoy, disfrutar del instante. “Volver a tener esa sensación, más limpia y profunda, es increíble. Te permite decirte a ti mismo: ¡Lo he conseguido! La recaída es más fuerte, pero también las ganas de no volver a jugar”.

Cuando rememora su pasado, no se acuerda de sus apuestas furtivas, ni de las noches de lunes a domingo planificando los movimientos del día siguiente, ni de aquella vez que ganó 3.000 euros, sino que se le acumulan los sentimientos negativos. “Ya he perdido demasiado. No sólo dinero, sino cosas mucho más importantes que un fajo de billetes. No quiero volver atrás, aunque sigo teniendo presente lo que sufrí, porque una vida así no compensa”.


FUENTE: publico.es 
Henrique Mariño 
Madrid - 24/01/2020