No es necesario llegar a la ludopatía diagnosticada para considerar que existe un problema con el juego.
“Es lo mismo que con el alcohol: no hace falta que alguien esté
borracho todos los días a las 10 de la mañana para considerar que
tiene un problema con el alcohol".Si es incapaz de divertirse sin beber,
o comete excesos recurrentes cuando lo consume, como disparar su
agresividad o estar demasiado desinhibido; u otro tipo de conductas…"Con
el juego es igual: si alguien llega al punto de no disfrutar de los eventos
deportivos si no hay apuestas de por medio, o es incapaz de no jugar y
estar pendiente de sus apuestas, posiblemente haya un problema”.
En medio de esta situación, han surgido algunas voces en contra del
juego. Las que claman por la toma de medidas desde las administraciones
que frenen su avance, por considerar que es nocivo y que, si bien nadie
exige su prohibición, sí hay quien pide disposiciones que le hagan
recular.
Una de esas voces es la de José Manuel Barbé,
concejal del ayuntamiento de Leganés (Madrid). Leganés es una ciudad
mediana (188.000 habitantes), con una renta al nivel de las de distritos
madrileños como Usera o Carabanchel, con una cantidad elevada de
jóvenes en sus calles por la presencia de un campus de la Universidad
Carlos III y con su equipo de fútbol en Primera División luciendo el
logo de una casa de apuestas en su pecho. Según él, "un caldo de cultivo
perfecto para el avance del juego".
"Desde mi grupo llevamos algunas medidas al pleno del Ayuntamiento, y
en principio la respuesta fue positiva, la mayoría de grupos estaban
por la labor de aprobarlas". En algún punto fue rebatido argumentando
que "se estaba tratando de terminar con entidades como la ONCE".
"'No era así'. No tiene comparación a dónde van los beneficios de la ONCE, que es a
ayudar a personas con discapacidad visual, o los de Loterías y Apuestas
del Estado, que llegan a los Presupuestos Generales del Estado".
"No queremos que se prohíba el juego, queremos que se tomen
medidas como una distancia mínima entre centros escolares y salones de
juego, o que las instalaciones y entidades deportivas municipales no
puedan ser patrocinadas por este tipo de empresas, porque
conducen a algo muy tóxico y dañino. En su momento ocurrió lo mismo con
marcas de bebidas alcohólicas, a las que se pusieron restricciones
publicitarias, y no ha pasado nada, los equipos deportivos siguen y
estas empresas también".
En esta línea hemos visto algunas medidas recientes, como el veto de Telemadrid a operadores de juegos de azar en sus anuncios publicitarios. La televisión pública valenciana también restringe en su libro de estilo la emisión de anuncios "que puedan inducir a la ludopatía".
Otra voz discordante es la de Antonio Ortiz,
presidente de la Asociación de Vecinos de Tetuán y Cuatro Caminos, un
distrito madrileño con una de las mayores densidades de salones de juego
por habitantes. Desde su posición "reconoce el hartazgo y la
preocupación del barrio por la proliferación de estos negocios".
“En este mismo barrio, en los años 80, vimos una generación
destruida por la heroína, que al principio se pensaba que era como
tomar cubalibres y luego resultó devastadora. Vimos muertos, vimos
afectados de por vida, vimos más delincuencia. Ahora estamos viendo algo
parecido, 'las apuestas son la heroína del siglo XXI', es menos evidente a
la vista pero creemos que puede ser muy perjudicial. No
queremos que la historia se repita”.
Un paseo matutino con él por el barrio nos sirve para entender a qué
se refiere. Aparte de esa gran proliferación, vemos algo revelador: "tres
chavales con todo el aspecto de menores de edad salen de un instituto
y, por su misma acera, caminan hasta una casa de apuestas en la que
entran sin que nadie les expulse o les pida verificar su edad con el
DNI".
“Esto es el pan de cada día. Los adolescentes y jóvenes de aquí lo
ven como algo normal y divertido, pero esto no puede ser normal. Estamos
cultivando una generación de ludópatas, lo mínimo que pedimos es que
prohíban que se abran casas de apuestas a una distancia mínima de los
colegios. Qué menos”.

Sobre menores también nos hablan Santiago y Bayta. Ambos reciben
llamadas por parte de institutos para que den charlas de prevención
contra el juego. "Los profesores me cuentan que está normalizado entre
los chavales hablar de cuotas de partidos, de qué apuesta hicieron el
fin de semana", dice Santiago. "Es que nos llaman desde los institutos, y en ellos lo que hay son menores de edad. Y se nos pide que demos charlas de
prevención porque es algo que no se están haciendo".
La solicitud de la asociación que preside Antonio, que ha convocado
varias manifestaciones en torno a ella, no es un caso aislado. La
Comunidad Valenciana ha asegurado estar trabajando en medidas como marcar distancias de entre 250 y 4.000 metros de los colegios a los salones de juego, en función del tipo de sala. Extremadura ya aprobó una medida similar, con 300 metros de separación mínima, aunque sin carácter retroactivo. O sea, que las que están se quedan donde mismo.
En Tetuán se han sucedido las manifestaciones y concentraciones durante los últimos meses con este propósito.
De momento, sin éxito. Para Bayta, "la solicitud de este grupo vecinal
está en consonancia con lo que revelan estudios sobre la ludopatía a
largo plazo".
“Si todo sigue tal y como está hoy, con esta
impunidad, en 10 o 15 años podremos ver una generación con
la autoestima por los suelos fruto de un problema con el juego.
También que ha tenido problemas económicos, como créditos que les puede
llevar años pagar; o incluso legales si han tenido problemas en sus
puestos de trabajo derivados del juego”.
El Gobierno de España que preside Pedro Sánchez prometió en su
campaña electoral combatir el avance del juego. Unidas Podemos, parte
del gobierno de coalición, prometía en su programa electoral "acabar con
las casas de apuestas online y presenciales por ser un fenómeno más
cercano a la depredación que al entretenimiento".
Alberto Garzón,
miembro de este partido y nuevo Ministro de Consumo, 'retrocedió notablemente' al anunciar sus primeras medidas respecto al juego: el ministro, que
llegó a tildar al auge de las apuestas como "un problema de salud
pública", contempla limitar los bonos de bienvenida a un máximo de 100
euros, así como permitir la publicidad de los operadores de
juego en partidos de máxima audiencia, a partir de las 20:00 h, como
excepción a la norma general que la acota a la madrugada, entre la 1:00 h
y las 5:00 h.
Alberto Garzón
Otras medidas propuestas giran en torno a la restricción del lenguaje
publicitario: las casas de apuestas no podrán usar cuñas muy agresivas
("¡Apuesta, apuesta, apuesta!") ni hablar de ideales morales como el 'éxito' en sus 'claims'. Tampoco podrán utilizar figuras públicas
o personajes famosos, como los mencionados Carlos Sobera o José
Coronado, para protagonizar sus anuncios.
Por otro lado, los clubes no
podrán usar marcas de este sector en su nombre ni el de sus estadios, y
si una de ellas patrocina su camiseta, no podrá aparecer su logo en las
camisetas del club que se vendan en tallas de niños.
Todas estas medidas, en cualquier caso, afectan a las casas de
apuestas online, ya que las físicas son competencia de las Comunidades
Autónomas. Desde Consumo se ha argumentado
que "la regulación debe avanzar de forma paulatina" para excusar la
distancia entre el discurso urgente y dramático de la campaña electoral y
las primeras medidas propuestas.
José Coronado - Carlos Sobera
La psicóloga tiene una pregunta final:
¿Por qué las campañas
de concienciación contra alcohol, tabaco o drogas salen del Ministerio
de Sanidad, pero contra la ludopatía no?
Estas campañas
dependen de la Dirección de Ordenación del Juego, a su vez dependiente
del Ministerio de Hacienda, quien al fin y al cabo es quien recauda los
impuestos que salen del juego. Luego ves campañas como Juego
Responsable, o Jugar Bien. "Si el Juego Responsable es para prevenir la
ludopatía, una enfermedad reconocida por la OMS y por la Asociación
Psiquiátrica Americana, "¿por qué no lo está llevando Sanidad?".
FUENTE: xataka.com
Javier Lacort
21/02/2020
Esas 'figuras públicas' o 'personajes famosos' que se prestan a ser voceros de las casas de apuestas por un puñado de monedas, sin importarles un carajo el daño que hacen, son una partida de... (pongan ustedes el calificativo que mejor les parezca).Por otro lado, 'promesas son promesas y obras son amores', y por lo que se ve, nuestros gobernantes nos quieren poco. Ahora aprecian más a aquellos a cuyo poder finalmente se pliegan.