21/2/14

LAS NUEVE MUSAS

 Calíope (Musa de la poesía épica y de la elocuencia)


Clío (Musa de la Historia)

 
Érato (Musa de la poesía lírica-amorosa)


Euterpe (Musa de la música)


 Melpómene (Musa de la tragedia)


 Polimnia (Musa de la poesía lírica-sacra)


Talía (Musa de la comedia y de la poesía bucólica)

  
Terpsícore (Musa de la danza y de la poesía coral)


Urania (Musa de la astronomía y de la poesía didáctica)



18/2/14

INTELECTUALES POR LA III REPÚBLICA

Personalidades como Ángel Viñas, Vicenç Navarro, Rosa Regás o Isaac Rosa firman un manifiesto que será presentado hoy en el Ateneo de Madrid


La agrupación ateneísta 'Juan Negrín' presenta hoy el 'Manifiesto del mundo intelectual y académico en favor de la III República'. 

Entre los firmantes del texto se encuentran personalidades como Ángel Viñas, Vicenç Navarro, Rosa Regás, Isaac Rosa, Juan Carlos Hormigón, Julio Rodríguez Puértolas o el fallecido presidente del Ateneo Carlos París.


El acto tendrá lugar en el salón de actos del Ateneo de Madrid a las 19:30 horas. Será presentado por Pedro García Bilbao, Miguel Pastrana y Rodrigo Vázquez de Prada.

FUENTE: Público.es
Madrid - 18/02/2014


16/2/14

CON EL CULO AL AIRE

Así, con el culo al aire, ha dejado el Director General de la Guardia Civil a su jefe, el Ministro del Interior; y no sólo eso, sino que, además, la máxima autoridad del benemérito cuerpo, se explayó públicamente (y ahora eso no se puede ocultar) amenazando con querellarse contra quienes se hubieran atrevido a mancillar el "honor" de la institución, mintiendo sobre los sucesos acaecidos en Ceuta; sin caer en la cuenta de que, a parte del vídeo grabado y "editado" por la propia Guardia Civil, podía haber otras imágenes tomadas por particulares que, tarde o temprano, iban a salir a la luz.


¿No les parece a ustedes que alguien debería dimitir?

Miguel Ángel G. Yanes

14/2/14

EL ATAÚD VUELVE A ESTAR VACANTE

Leo en la prensa qué, Ataúd Vacante, uno de los grupos rockeros más importantes de Canarias, celebra su trigésimo cumpleaños -¡¡¡30 añazos ya!!!- regresando a escena con dos actuaciones en directo: hoy 14 y mañana 15, a las 22 horas, en el Aguere Espacio Cultural; ubicado, para los que no lo sepan, en el pasaje que comunica las laguneras calles de Herradores (nº 47) y 6 de Diciembre (nº 14), donde estuvo el antiguo Cine Aguere.


Será cuestión de conseguir entradas para la función de mañana, porque para la de hoy están agotadas. El precio de las mismas es de 10 euros y la venta se realiza en la cafetería del Aguere Espacio Cultural a partir de las 18,30 h.


Esta banda tinerfeña de rock se creó en 1983 con la unión de Silvestre Sosa "Silver" (voz), Víctor Arrocha "Pistol" (batería), Rafael Gamero "Fafe" (guitarra) y Valentín Morales "Tin" (bajo) que, posteriormente, sería sustituido por Manolo "El Máquina"; los dos primeros provenían del grupo Familia Real, lo que les empuja a moverse, en sus inicios, en una línea punk que más tarde evolucionaría hacia el llamado power-pop, o como ellos mismo lo denominaron: "bronca n'roll", en franca competencia con otros grupos del pop-rock canario de la época, como El Eructo del Bisonte (luego Palmera) o Los Coquillos.


Debutaron el 14 de febrero de 1984 en el Pub Graffiti (Puerto de la Cruz)

Su primera maqueta salió a la luz en 1986 con el título de "Lenguaje abierto". Ya en 1989 editan su primer LP "Nichiquitaunamosca", y más tarde "Chorros de amor" y "En facturación", dando inició en 1990, a su primera gira nacional. Por esa época Manolo abandona el grupo, por el que irían pasando diferentes bajistas; cambiando entonces de nombre para llamarse Tractores (más tarde D-Tractores). Su último disco oficial, ya en 1995, se titularía "Ataúd Vacante/Fin/Tractores", recopilatorio de temas en el que incluyen una nueva versión de la censurada San Papusio. Al año siguiente graban su sexto disco "¿Subiremos al cielo?", aún sin editar. El grupo terminaría disolviéndose en 1997.

Pero dónde demostraban su verdadera valía era en las actuaciones en directo, alcanzando niveles espectaculares y congregando tal cantidad de público, que los escenarios de las islas pronto se les fueron quedan pequeños.


Tuve el inmenso placer de coincidir con ellos cuando, prácticamente, estaban iniciando su fecunda andadura musical. Fue cierta tarde en la que, el locutor, periodista y escritor Gilberto Alemán (bendito donde quiera que esté), nos entrevistó al unísono en Radio Club de Tenerife. Curiosamente, fue de esa entrevista de donde salió el título de este blog. 

Ha llovido tanto desde entonces (y no sólo agua) que no se acordarán de mí, pero yo tengo su imagen de grupo nítida en la memoria, máxime cuando, alguna que otra vez, suena algún tema suyo en casa y los rememoro. 

Miguel Ángel G. Yanes

REFERENCIAS:

El Rock en Canarias de J.M.Pardellas (Colección Añaza, Cabildo de Tenerife, 1994)
El Rock en Canarias de Carlos Fuentes (Ediciones Turquesa, 1999)
La gran antología de la Música Popular Canaria , libro con cuatro CDs (editado por el Centro de la Cultura Popular Canaria, 2001)
Ataúd Vacante, el mejor directo del rock canario (editado por Ediciones Idea y escrito por Juan Manuel Pardellas)

13/2/14

LA CHARCA

Sé que voy a pecar de pesado, pero cada vez que me siento en la terraza del Bar Atlántico, vengo a redundar en lo inconcebible de que una ciudad marítima como ésta, viva de espaldas al mar.


Rememoro de mi juventud el hecho de que, desde dicha terraza (mucho más hermosa antiguamente; qué tiene que ver) se veía el muelle sur de punta a rabo: desde la marquesina a la grúa Titán, con su ingente trasiego de barcos de todo tipo: trasatlánticos, cargueros, correillos, remolcadores...  zarpando y atracando sin cesar; mientras que ahora, tras la carísima remodelación de la Plaza de España, desde este mismo lugar, sólo se ven los muros negros de unos pabellones con un montón de macetas pinchadas (jardín vertical, lo llaman) que ocultan puerto y horizonte. Y por si fuera poco, un lago o lámina de agua (charca, lo denominan ya con desdén los chicharreros) vino a hurtar un espacio sagrado para el juego de los niños y el solaz de los mayores. Un ruedo "aguamarino", que no queda más remedio que circunvalar.


Pueden tacharme ustedes de ignorante, pero para mí, estéticamente, la antigua Plaza de España, con sus pérgolas y parterres profusamente adornados por bouganvillas y rosales, "le daba por los bezos" (si los tuviera), a esta remodelación aprobada por nuestras autoridades, por mucho prestigio que tengan sus diseñadores, Herzog & de Meuron. Y en cuanto a la integración con el entorno... ¡mejor me callo!


Cabe preguntarse, con rabia, ¿por qué carajo salimos perdiendo siempre con los cambios? Y lo único que se me ocurre, es que estamos en manos de un montón de inútiles.


Así que, para las próximas elecciones (cambiando una consonante por otra, ya que, a fin de cuentas no diferenciamos su vocalización) propongo ¡botarlos! ¡sí! ¡botarlos a todos a la charca!. No para ahogarlos, no; sólo para refrescarles los bolsillos y las entendederas.

Creo que entonces le encontraríamos una verdadera utilidad.

Miguel Ángel G. Yanes

9/2/14

BARTON FINK

Hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba tanto viendo una película cómo lo he hecho con ésta.

No soy ningún cinéfilo, pero, como con todas las demás cosas de la vida, sé bien lo que me gusta y lo que no. Y "Barton Fink" me pareció una obra provocativa, extraña, inusual que, rayana en lo absurdo, roza la maestría cinematográfica.


Fue una de esas películas que ves casi sin querer, "zapeando" (vaya anglicismo feo) en el tedioso océano televisivo a una hora a la que, normalmente, no suelo asomarme a esa ventana.

En principio captó mi atención el extravagante corte de pelo del protagonista, por lo qué me detuve un instante en el canal con el dedo presto a seguir el tedioso periplo, pero tras el primer diálogo, me enganchó en firme y me quedé. Aunque ya estaba empezada y me perdí la primeras escenas, llegué a tiempo de entender de qué iba la historia.

Barton Fink (John Turturro)

No quiero airear aquí las entrañas de la película, para empujarlos a verla, pero sí haré una breve sinopsis de la misma:

Ambientada en los años 40, trata de las peripecias de un escritor judío, Barton Fink, que viaja a Hollywood para escribir el guión de una película de clase B sobre la vida de un  famoso luchador; una temática totalmente desconocida para él, lo que, en principio, le hace dudar sobre la aceptación del trabajo, pero el suculento contrato de mil dólares semanales borra toda su indecisión, haciéndole aceptar.

Charlie (John Goodman)

Al llegar a Los Ángeles se aloja en el "Earle", un hotel (alrededor del que va a girar casi toda la obra) antiguo y destartalado. Toma la habitación 621, sombría, deprimente y tan cutre que hasta el papel se despega continuamente de las paredes, cuya única decoración es un pequeño cuadro que muestra, de espaldas en una playa, a una joven que, haciendo visera con el antebrazo para protegerse los ojos del sol, mira hacia el horizonte.

Jack Lipnick (Michael Lerner)

Tras reunirse con el empresario que lo ha contratado, y que trata de convercerlo para que busque un alojamiento mejor (cosa que no hace) regresa al Earle, pero por mucho empeño que pone, sufre un profundo bloqueo que le impide escribir. Y a pesar del apoyo que le presta Charlie, su vecino de la habitación contigua, no consigue arrancar. Así que, desesperado, recurre a otro escritor para que lo ayude, pero es peor el remedio que la enfermedad, porque se trata de un novelista alcoholizado que convive con su secretaria, a la que maltrata. 

Audrey Taylor (Judy Davis)

Barton termina dándose cuenta de que es ella quien escribe sus libros, y opta por solicitar su apoyo, cosa que acepta; lo que, a la postre, los lleva a mantener una relación sexual en la triste habitación del hotel, en cuya cama aparece asesinada a la mañana siguiente.

William Preston (John Mahoney)

Diálogos e imágenes, muchas de ellas de corte surrealista, me resultaron sublimes e inquietantes, como una frase del novelista borracho refiriéndose a los "escritores no domesticados", en clara alusión a los que no se dejan manipular por el Sistema... les ofrezcan lo que les ofrezcan.

Miguel Ángel G. Yanes


FICHA TÉCNICA
Guión, dirección y producción: Joel y Ethan Coen
Música: Carter Burwell
Fotografía: Roger Deakins
Protagonistas: John Turturro, John Goodman, Judy Davis, Michael Lerner, John Mahoney
País: EE.UU.
Año: 1991


Los hermanos Coen

Ha sido la única producción que ha logrado alzarse con tres premios en el famoso festival de cine de Cannes: Palma de Oro, Mejor Director y Mejor Actor. Fue en la edición de 1991, pero a pesar del respaldo de la crítica, no llego a triunfar en pantalla. Su recaudación, que alcanzó los 6.154.000 dólares, ni siquiera llegó a cubrir el presupuesto, estimado en 9.000.000.

Datos tomados de la Wikipedia - La enciclopedia libre

7/2/14

LA VIDA NOS DESPOJA (POEMA)

 

Avanzando
Con inseguros pasos
Hacia la eternidad,
La vida se derrama
Como la tinta china
Y no nos mancha,
Tan sólo nos arruga
La piel y nos despoja
De conceptos efímeros,
Y de una cierta dosis
De luz y melanina.

Miguel Ángel G. Yanes

5/2/14

ISAAC DE VEGA Y ANAGA

Al parecer, la Parca ha llegado este año con la hoja de su guadaña sumamente afilada. En estas primeras semanas de 2014, con un simple movimiento ha segado la vida de un importante grupo de personajes: Manu Leguineche, Claudio Abbado, Pete Seeger, Félix Grande, Carlos París... y ahora Isaac de Vega.

 Isaac de Vega

No voy a decir nada que los canarios no sepamos ya sobre la figura de este singular escritor, Premio Canarias de Literatura en 1988, ni de su famosa novela Fetasa, ni de los fetasianos, grupo literario que se gestó a su alrededor allá por los años 60, y que aparte de a Isaac de Vega, englobaba a Rafael Arozarena, Antonio Bermejo y José Antonio Padrón, figuras indiscutibles de nuestra literatura.

Pero sí quiero contar que fue una pequeña obra suya, "Conjuro en Ijuana", regalo de mi estimado amigo Fermín Higuera, la que me abrió el universo mágico de Anaga y me arrastró durante años (cuando lumbalgia y ciática -dos amigas incondicionales que ahora tengo- aún no me conocían) por los hermosos pagos de aquella cordillera.

Siempre solo, con mi pequeño macuto a la espalda y una vara de monte en que apoyarme, me adentraba, en cuanto disponía de algunos días de asueto laboral, por cresterías y barrancos, buscando las antiguas veredas perdidas ya porque, al no transitarse como antaño, la vegetación las va envolviendo con la verde insistencia del olvido; tanto es así que, en  alguna ocasión, a punto estuve de despeñarme al dirigirme, sin saberlo, hacia alguna de las fugas que jalonan aquella abrupta costa . Como cierto día en el que, trepando por la ladera que se halla tras el pequeño refugio pesquero de Antequera, atravesé el hueco que separa ambos barrancos y, con gran peligro para mi integridad física ante el vértigo de la derriscadera, avancé sobre ella como pude, viendo como se desmoronaba hacia el lejano mar, y me interné en Ijuana.


Bajé como las cabras, saltando por las peñas, porque no hallé camino; y no sé si fue mayor mi asombro o el suyo al vislumbrarme: un individuo que, cañas al hombro, subía desde la pedregosa playa abierta en la desembocadura del barranco. No se podía creer que hubiera bajado por dónde lo hice, y mucho menos que hubiera atravesado el agujero de la derriscadera.

- ¡Madre del cielo! -dijo- !Un ángel te protege! 

Por aquel entonces, yo ya sabía muy bien que quien me protegía era un daemon, pero me abstuve de comentario alguno.


Lo acompañé hasta un cobertizo donde guardó las cañas (la pesca no había sido nada fructífera) y sentados al amparo de aquella solitaria construcción, Chus Ramón y yo, bebimos... agua, porque no había otra cosa, y charlamos largo y tendido. Me habló del Balayo, de Tachero, de Roque Bermejo... lugares que, en aquella época, yo aún desconocía, y que, con los años, iría descubriendo paso a paso.

A golpe del mediodía recogió sus escasos bártulos para regresar a Igueste de San Andrés, donde vivía, y decidí acompañarle. 

Ascendiendo por el cauce del barranco, pasamos al pie de un gran muro de piedra seca que conforma un bancal enorme, lo que me llevó a confirmar que, tal y como relata Isaac en "Conjuro en Ijuana", esta abrupta zona debió estar habitada en épocas pasadas.

Subiendo y bajando laderas cruzamos de un barranco a otro hasta alcanzar los altos que separan los de Zápata e Igueste, y desde allí descendimos por su zigzagueante vereda.


En uno de los pocos bares de la localidad (no sé si había tres) al que llegamos deshechos y deshidratados tras la penosa caminata a pleno sol, conocí a otros dos personajes: Roberto, un peninsular ya entrado en años que se había afincado allí  tiempo atrás y que poseía una pequeña casita (a la derecha en la siguiente fotografía) demasiado cerca del mar para mi gusto, e Isaac de Vega, con quién Chus Ramón mantenía muy buena amistad. Ésa fue la única vez que nos vimos y de la que guardo un recuerdo imborrable.

Roberto me preguntó si yo era del pueblo, y le contesté que no, que era de Santa Cruz; ante lo que, Isaac se apresuró a explicarme que sí, que yo era del pueblo, porque ellos, habitantes de aquel "cul de sac"* de la costa anaguense, seguían llamando así a la distante ciudad: "el pueblo". Me explicó también que el verdadero nombre de aquel caserío, hoy barrio capitalino, era Igueste de Puertecillo. Y me contó que, aunque vivía en La Laguna, en cuanto podía venía a refugiarse a este rincón mágico de Anaga. A pescar y a soñar.

Coincidí totalmente con él en su apreciación de que lo más hermoso, y tal vez lo más puro, que le restaba a la isla de Tenerife, era aquel reducto de bosque de laurisilva que recubría Anaga; sus impresionantes barrancos, el marco incomparable de sus costas y sus vistas espectaculares. Pero, sobre todo (y para eso es necesario patearla) sentir la sacudida de la energía telúrica, que te sube por las plantas de los pies y recarga  invisibles baterías.


(*) Fondo de saco (carretera sin salida)

Miguel Ángel G. Yanes

2/2/14

VAMOS A VER SI ME ENTIENDO CON "ELLOS"


Tiempo ha, denuncié públicamente en este blog y a través de la prensa local, el despropósito de las actuales "barandillas" del Puente Zurita, no ya por mor de la estética y de su escasa integración con el entorno, ni por la fragilidad de los materiales (si en lugar de plástico fueran de hierro como antaño, pocas patadas iban a darle), sino por el hecho de no haber dejado salida para las aguas pluviales bajo ellas, con lo cual, el caudal, en vez de caer libremente al barranco, se embalsa sobre el puente, para precipitarse a continuación Avda. de Canarias abajo.


Posteriormente denuncié también el basurero que se había creado bajo las nuevas estructuras, justo en esas bases huecas, verdaderos compartimentos-estancos de las qué, el agua, no podía escapar, y qué encima, nadie limpiaba jamás.



Pues hete aquí que cierto día, para mi asombro, contemplé a un operario soldando pequeñas piezas de metal para cerrar esos largos huecos "basureriles"; y como soy un tremendo entrometido (creo que los impuestos que pagamos nos dan derecho a ello) me acerqué a él y le dije:


- ¡Bien!... Han acabado con el basurero "ad hoc", pero siguen sin resolver el otro problema: ¿por dónde va a salir el agua de la lluvia?... ¿No habría sido mejor liberar la base del lateral exterior en vez de sellar éste otro? Así habría quedado totalmente expedito, abierto por ambos lados y no retendría ni agua ni basura.

- ¡Pues tiene usted razón, pero... yo sólo soy un mandado! Tendrá que hablar y entenderse con "ellos".

Miguel Ángel G. Yanes

1/2/14

CARLOS PARÍS: LOOR A SU MEMORIA

Fallece Carlos París, presidente del Ateneo de Madrid

Carlos París

Nacido en Bilbao en 1925, se inició en la docencia tras obtener por oposición una plaza como profesor adjunto a la cátedra de Fundamentos de Filosofía en la Universidad de Santiago. Fue allí donde comienza su pasión por los nexos entre la Filosofía, la Ciencia y la Técnica. Ámbito en el que destacaría por su labor investigadora junto a los filósofos Miguel Sánchez-Mazas Ferlosio y José María Valverde.

En 1968, con la creación de la Universidad Autónoma de Madrid, se traslada a la capital donde fundará y dirigirá el Departamento de Filosofía hasta su jubilación en 1992. Su contribución será clave al frente del departamento, allí modernizará los estudios y actualizará la investigación filosófica en España, anclada en el pasado tras años de oscurantismo.

Con la llegada de la democracia, el filósofo será elegido Decano de la Facultad de Filosofía y Letras. De firmes convicciones sociales y políticas —perteneció al Comité Central del PCE—, París siempre se caracterizó por su búsqueda de la verdad, una búsqueda que entendió siempre inseparable de la lucha por la justicia y la igualdad. En sus numerosos artículos como columnista de Público, se puede apreciar el compromiso que siempre mantuvo para con los valores de izquierda. Su última publicación como ensayista, 'Ética radical', ha alcanzado la cuarta edición y ha sido adoptado como una guía para los movimientos sociales y los indignados. 

Ateneo de Madrid

Su inquebrantable defensa de la cultura le hizo volcarse de lleno en el desarrollo del Ateneo de Madrid como lugar principal en la difusión del Pensamiento, la Ciencia, las Artes y las Letras. Al frente de la Docta Casa, de la que era presidente desde 2009 —cargo que ya había ocupado entre 1997 y 2001—, contribuyó a su viabilidad económica en una época de estrecheces después de que Las Cortes denegaran una subvención de 300.000 euros.

FUENTE: Público.es
Madrid 30/01/2014


Hemos perdido un importantísmo baluarte de la lucha social, aunque sus ideas, plasmadas a través de sus múltiples libros, quedan con nosotros al amparo de su tesón y de su ejemplo. 

Carlos París, escritor y filósofo, permanenete luchador antifranquista, se caracterizó  por ser un hombre comprometido siempre con la justicia y con la verdad.

Su última obra "La época de la mentira", da pie a una frase que yo suelo repetir con frecuencia, aunque con un lenguaje mucho más vulgar: 

"Todo es una puñetera mentira"
 
Miguel Ángel G. Yanes

29/1/14

MANIPULACIÓN DE IMÁGENES

Rueda desde hace unos días por la Red, la imagen de un personaje popular en actitud francamente comprometida; lo que ha provocado tremendo revuelo entre sus seguidores y seguidoras. Esto se ha convertido ya en algo bastante común, pero no hace falta ser un lince para sospechar (más que captar) que dicha imagen está manipulada.
  

Hoy en día que, merced a los adelantos técnicos y a los múltiples programas de manipulación fotográfica, resulta sencillísimo efectuar todo tipo de retoques de imágenes: ellos aparecen más jóvenes, más guapos, más esbeltos... y ellas más esbeltas, más guapas, más jóvenes... y todo el mundo lo asume, en un culto desmedido a una imagen que, casi siempre, resulta ser falsa; una mentira que no por conocida, deja de ser real; aunque también se utiliza para burlarse o desprestigiar públicamente a los demás. Y no digamos en mano de las autoridades, para falsear datos de concentraciones, manifestaciones, represión social...

Pero estas técnicas no son actuales, ni mucho menos, por mucho que se hayan perfeccionado con el tiempo. Ya en los años 40 del pasado siglo XX, el director mexicano Emilio Fernández Romo, "Indio Fernández", al dirigir la película titulada María Candelaria (Xochimilco), protagonizada por Dolores del Río y Pedro Armendáriz, abunda en el tema de la manipulación de las imágenes. En esta galardonada cinta (Palma de Oro del Festival de Cannes de 1946), Fernández plantea la historia de una bellísima joven rechazada por los pacatos de sus conciudadanos por el mero hecho de ser hija de una prostituta, y cuyo único apoyo es el joven indígena Lorenzo Rafael (interpretado por Pedro Armendáriz) que siente hacia ella una profunda devoción.


La protagonista, para lograr dinero con el qué pagar una medicinas robadas por Lorenzo Rafael (lo que le llevó a la cárcel), y que la habían salvado del paludismo, se ve en la obligación de posar para un pintor que, deslumbrado por su belleza, se empeña en pintarla desnuda, a lo que ella se niega. Así que, el artista, decide pintar sólo su rostro y contratar posteriormentea otra mujer para acabar el cuadro.


Una vez terminada la obra, la imagen desnuda de María Candelaria, es vista a través de la ventana del estudio, por unos vecinos que harán corren la voz por el pueblo, logrando que todos acudan a la choza de la muchacha donde, sin ningún tipo de miramientos, la apedrean hasta matarla. 


Miguel Ángel G. Yanes