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25/5/21

UN PUEBLO SISTEMÁTICAMENTE TRAICIONADO

Batería de traiciones de los gobiernos de España al Sáhara Occidental

 

Miles de saharauis se manifiestan en el campo de refugiados de Rabuni para apoyar a la activista Sultana Khaya.  EFE

Si algo no se puede reprochar al pueblo saharaui y a su legítimo representante político, el Frente Popular de Liberación de Saguia al-Hamra y Río de Oro (Frente Polisario), es no contar con una paciencia infinita. "Estoicamente y desde los tiempos de Franco, este pueblo ha soportado traición tras traición por parte de los gobiernos de España", cuya sociedad civil siempre ha destilado más honestidad y ética que sus gobernantes.

Con el dictador aún en vida y un año después de que 17 hombres, entre ellos Brahim Ghali, el actual presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), fundaran el Frente Polisario tras un congreso de 48 horas ininterrumpidas, "España trató de engañar al pueblo saharaui con un estatuto de autonomía".

Con un dictador viendo ya de lejos a la parca, aquello fue más obra de un pusilánime Arias Navarro, más obediente siempre que emprendedor en la toma de decisiones. Hasta miembros del INE acudieron hasta el Sáhara Occidental para trata de elaborar un censo, "mientras Arias Navarro, sumiso ante la presión, negociaba entre bambalinas la transferencia de los territorios a Marruecos y Mauritania".

 
Carlos Arias Navarro en 1976

El rey de Marruecos, Hassan II, no las tenía todas consigo y llegó a pedir el auxilio del Tribunal Internacional de La Haya, pero le salió el tiro por la culata. "En octubre de 1975, este Tribunal avalaba el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y rechazaba cualquier tipo de soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental". La Marcha Verde, que contó con el apoyo directo del secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, cobró más fuerza. Y, de nuevo, otra traición. Esta vez de quien ya ostentaba la jefatura de Estado en funciones, Juan Carlos I, que viajó hasta El Aaiún un 2 de noviembre y en sus arengas llegó a afirmar que "España cumpliría sus compromisos", garantizando que "España protegería los legítimos derechos de la población civil saharaui".

A esas alturas, las órdenes a ciertos estamentos militares españoles de ir retirándose de sus puestos en el interior del Sáhara para dejar vía libre a Marruecos y Mauritania ya estaban dadas, y "Marruecos no tardaría en bombardear con napalm y fósforo blanco a la población civil saharaui, que huyó al desierto argelino del Sáhara". El 14 de noviembre de 1975 se firmarían los Acuerdos Tripartitos de Madrid que ratificaban la decisión.

González, el prometedor

 
 
Felipe González Márquez en 1996

Un año más tarde, ya en democracia, un joven Felipe González anticiparía las sucesivas traiciones que el PSOE iría cometiendo contra el pueblo saharaui. El líder socialista viajó hasta los campamentos de refugiados y en un pomposo discurso gritó que "nuestro partido estará con vosotros hasta la campaña final".

González, reconvertido hoy en uno de los embajadores del régimen marroquí con sus tejemanejes de lobbista, se despachó a gusto afirmando que "el Frente Polisario es el guía recto hacia la victoria final del pueblo saharaui" y lamentando que el gobierno español "no sólo ha hecho una mala colonización sino una peor descolonización, entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios".Con el alto el fuego en 1991 y, sobre todo, con la resolución de la ONU por la que "en 1992 debía de haberse celebrado un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental" parecía vislumbrarse esperanza para el pueblo saharaui, pero no sólo no se ha celebrado dicho referéndum, sino que las traiciones de los gobiernos de España se han sucedido. 

Aznar, el pragmático


José María Aznar López en 1999

"Aznar instrumentalizó al pueblo saharaui para presionar a Marruecos, con el que sin duda alguna se vivió la peor época diplomática previa a la de estos días". Su estrategia, más que la de apoyar al Polisario, fue la de no tomar partido abiertamente por Marruecos. A pesar de ello, es cierto que en 2002 -año de la invasión del islote de Perejil- advirtió al presidente Bush de la "inestabilidad que supondría en el Magreb una solución al conflicto que no contara con la bendición del Polisario". Un año más tarde, España avalaría en la ONU el Plan Baker que no daba una especial ventaja al pueblo saharaui, pues contemplaba un referéndum en el que votaran todos los colonos marroquíes que el reino alauita ha ido introduciendo en el Sáhara Occidental desde 1999.

La hipocresía de Aznar se vería ya fuera de La Moncloa cuando "a pesar de que en sus 8 años de mandato nunca había recibido al presidente de la RASD, sí lo hizo en 2008, llegando a aceptar la invitación de viajar a los campamentos de población refugiada". Esto es una tónica mantenida tanto por el PP como por el PSOE: "cuando están en la oposición muestran más empatía por la causa saharaui pero, al llegar al poder, se desenvuelven mejor bajo la chilaba marroquí". 

ZP se lía con los mapas

 
José Luis Rodríguez Zapatero en 2011

El caso de José Luis Rodríguez Zapatero no podía terminar bien. Estando aún en la oposición en 2001, el socialista posó en el despacho de Mohamed VI con un mapa de Marruecos que incluía las Islas Canarias y Ceuta y Melilla. Con esta tarjeta de presentación y recordando que al poco de asumir la presidencia en 2004 aseguró temerariamente "que el conflicto saharaui quedaría resuelto en 6 meses", ¿qué se podía esperar? Pues aceptar el plan de autonomía del que el reino alauita era el mayor beneficiado, entre otras lindezas.

En 2009 su gobierno, con Miguel Ángel Moratinos como titular de Exterior, tomó partido por Marruecos con la huelga de hambre de Aminetu Haidar, a la que Marruecos había devuelto a Canarias desde El Aaiún cuando regresaba de EEUU de recibir un nuevo reconocimiento -el premio Civil Courage, concedido por la Fundación John Train- por su labor humanitaria como activista. En cuanto bajó del avión fue despojada del pasaporte por Marruecos y subida de vuelta a Lanzarote en un avión de otra compañía española.

Moratinos llegó, incluso, a ofrecer asilo o la nacionalidad española a Haidar, pero la activista ni quería renunciar a su nacionalidad saharaui ni quería acceder a dejar de vivir en su hogar, El Aaiún, pese a las continuas violaciones de DDHH por parte de Marruecos. Por lo que "Mohamed VI tuvo que ceder finalmente a la presión internacional de la sociedad civil, apoyada por personajes de la talla de José Saramago entre muchos otros.

 
Mohamed VI

Un año más tarde, se produciría el terrible desalojo del campamento de Gdeim Izik, en el que activistas españoles fueron testigos de torturas, vejaciones y detenciones arbitrarias de ciudadanía saharaui… incluso la muerte de un joven con doble nacionalidad hispano-saharaui. 

"Pese a la presión de diversas ONG, la titular de Exteriores, Trinidad Jiménez, optó por comprar la versión de los hechos de Marruecos", ignorando las pruebas irrefutables de audio y vídeo y aceptando que, incluso a día de hoy, existen presos que aún no han recibido un juicio justo. Fuera del gobierno, ya en 2015, "Zapatero culminaría su buen talante con Mohamed VI viajando hasta la ciudad ocupada de Dajla para acudir a un foro marroquí". 

Rajoy, sin justicia universal

 
Mariano Rajoy Brey en 2018
 
Mariano Rajoy, que siempre ha estado convencido de que "el conflicto no tiene solución", pasará a la historia como el presidente durante cuyo mandato "se bloqueaban las solicitudes de nacionales para la ciudadanía saharaui mientras se otorgaba la nacionalidad española por carta de naturaleza a determinados sefardíes originarios de España".

Ya con Pedro Sánchez, en una inaudita sentencia del Tribunal Supremo se ha negado la nacionalidad a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1975, pese a ser considerada entonces la Provincia 53 de España. Además, Rajoy también tiene en su haber conseguir acabar con la Justicia Universal, de modo que la causa que la causa que llevaba la Audiencia Nacional sobre el caso de genocidio saharaui a manos de Marruecos, se esfumó. 

Sánchez olvida su responsabilidad


Pedro Sanchez Castrejón en 2020

En la era de Pedro Sánchez, no sólo hemos asistido estupefactos a cómo en 2018 cuando Josep  Borrell era ministro de Exteriores o la vicepresidenta Carmen Calvo este mismo año "han negado que España sea la potencia administradora del Sáhara Occidental", contradiciendo no sólo a lo establecido por el Derecho Internacional y por los autos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, sino incluso al auto del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska que en 2014, como magistrado de la Audiencia Nacional, estableció que:

"las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y los informes de su Secretario General, la Potencia Administradora del Sáhara Occidental sigue siendo España, aunque lo sea de 'iure' pero no 'de facto', hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas".

El gobierno de Sánchez ha pasado de puntillas por el conflicto del Sáhara Occidental y cuando lo ha hecho, ha sido para perjudicarlo. Prueba de ello es cómo el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez (Unidas Podemos) quien, después de reunirse con la ministra saharaui de Asuntos Sociales y Promoción de la Mujer, Suilma Hay Enhamed Salem, tuvo que recular tras haber tuiteado desde la cuenta de la secretaría que: "Le hemos expresado el compromiso para seguir cooperando en la ayuda a las personas con discapacidad, asi como nuestra solidaridad con el pueblo saharaui", viéndose obligado posteriormente a borrar los tuits.

El ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, abroncó a su homóloga española, Arancha González Laya, y ésta reculó de lo lindo, extendiendo el canguelo a sus socios de gobierno.

No podemos finalizar el artículo sin olvidar otra de las traiciones transversales a todos los gobiernos del PSOE y del PP: "los 'acuerdos de pesca con Marruecos' que esquilman los bancos saharauis, sobre los que el Derecho Internacional niega cualquier potestad al régimen alauita".

Así, desde 1977 hasta 1986, estos acuerdos han sido bilaterales entre España y Marruecos y, a partir de 1986 -cuando entramos en la Comunidad Económica Europea- hasta la actualidad, con la Unión Europea.  


"Todos esos acuerdos, claramente violan el Derecho Internacional, como ya dictaminó en 2018 una sentencia del Tribunal Superior de Justicia Europeo". Da igual, cuentan con la bendición del gobierno de España, del Borbón de turno –tanto Juan Carlos I como Felipe VI tienen una muy estrecha relación con Mohamed VI- como de la UE.

Demasiadas traiciones de los gobiernos de España al pueblo saharaui que continúa haciendo gala de que "nosotros tenemos relojes y él el tiempo"... pero todo tiene un límite.

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
19/05/2021 


 
Se pasan las sentencias de la Justicia Europea por las partes pudendas.

 

4/5/21

ESTOS DOS

Creo que, a la chita callando, estos dos le están 'haciendo la cama' a Pablo Casado.

Miguel Ángel G. Yanes

MI VOTO ES PARA EL LUTE

Ante este estado de cosas, he pensado escribirles a ustedes esta carta medio en serio para, sin dramatizar ni desdramatizar, contarles que ya he votado por correo, y lo que he votado, y por qué creo que sería bueno que otros votaran lo mismo

Momento de la detención del perseguido Eleuterio Sánchez, El Lute. - DIARIO DE CÁDIZ (1973)

Emilio Mora, mi señor padre, dijo que "prefería morirse a ser presidido por Aznar" y se murió a los 58 años de un infarto fulminante un poco antes de que "el tipejo más mentiroso y abyecto que ha conocido la democracia española llegara al poder". Fue una lección de vida un poco excesiva, porque de paso se perdió conocer a dos nietas maravillosas y el único doblete del Atleti en 118 años, pero me sigue pareciendo que aquel burlanga imperturbable, que vivió 'dos o tres vidas en una' porque apenas dormía, jugó sus últimas cartas, como siempre hizo en el tapete verde, con astucia y sensatez.

Han pasado 25 años de aquella despedida demasiado abrupta, y yo todavía recuerdo cada día a don Emilio "fumando en la ducha y en la habitación del hospital donde nació mi hija mayor"; pero la gran tragedia es que "Aznar sigue dominando nuestras vidas desde esa sombra mafiosa de la que a veces asoma para seguir mintiendo, cada vez con más desfachatez y con una sonrisa más cínica y desagradable".

Su última criatura, la escisión neofranquista del 'PP-never-forget-el-lado-bueno-de-la-Historia', está sacando los colmillos pardos a paseo cada vez con más fiereza y con argumentos más gore, ante la conversión de la ex Dolorosa Ayuso en una falangista desatada y algo daliniana, capaz de imaginar "que alguien le envía una carta amenazante ¡con un abridor de latas de mejillones!", objeto que no deben vender siquiera en el superchino de su barrio, mucho más fiable y duradero que la Superliga de su 'tito Florentimo Pérez'.

Ante las bravatas fascistas de unos y las calculadas majaderías trumpianas de otras, los coroneles mediáticos de las ultraderechas salen cada mañana en manada desde sus cloacas, ya sin filtros ni frenos. Ahí tienen a Vallés, Quintana, Herrera, Losantos, Méndez, Aguilar, Savater, Ferreras, Marhuenda, Inda y Pastor, el 'once de gala anticomunista', dándolo todo por la causa, temerosos de que sus líderes pierdan la Batalla de Madrid con su programa electoral de mínimos nazis: "matar de frío a los niños de La Cañada Real, provocar a los vecinos de Vallekas, señalar a 269 menores refugiados y aplaudir en directo a un nazi ucraniano que juega en el Albacete".

La cosa incluso 'podría tener su gracia', si no fuera porque 'no tiene ni puñetera gracia'. Y ante este estado de cosas cada vez más inquietante, he pensado escribirles a ustedes esta carta medio en serio para, sin dramatizar ni desdramatizar, contarles que ya he votado por correo, y lo que he votado, y por qué creo que sería bueno que otros votaran lo mismo.

Como algunos de ustedes sabrán, CTXT ha publicado ya un editorial en el que recomendamos a nuestra comunidad que vote masivamente el próximo 4 de mayo a cualquiera de las tres fuerzas progresistas, considerando que no es momento de ponerse exquisitos ni tiquismiquis, porque lo único importante en este momento es que esas fuerzas aparezcan unidas para intentar pararle los pies a esa 'bestia parda deshumanizadora' antes conocida como fascismo.

Ese editorial, síntesis de las distintas tendencias del plural consejo editorial de CTXT, fue publicado y escrito hace 15 días que parecen 15 años. Y como las cosas han cambiado mucho desde que Pablo Iglesias se levantó del debate de la SER, y no parecía pertinente publicar un segundo editorial sobre las elecciones, "he decidido hacer público mi voto, siguiendo una hermosa tradición centroeuropea que viene de Hitler (Mi Lucha, Mein Kampf en el alemán original) y que en CTXT solo ha practicado hasta ahora, 'con muchos menos muertos y más acierto', el inimitable Guillem Martínez –no se pierdan el siguiente párrafo–".

Mi voto antifascista y por correo ha sido para Unidas Podemos. Por tres razones: a) aunque no somos amigos ni nunca hemos merendado juntos en el Rodilla (como afirma falsamente Pacho Sánchez-Cuenca), Podemos y Contexto tenemos los mismos enemigos: "las cloacas y la prensa canalla que inventa bulos"; b) si Iglesias no se hubiese presentado, Ayuso y sus mariachis habrían ganado de calle, y creo es justo agradecerle que haya puesto patas arriba la campaña, y, sobre todo, c) que mi hija pequeña me metió la papeleta en el sobre y ¿quién soy yo para llevarle la contraria a una tipa que con 24 años tiene toda la vida por delante, esa vida que le hemos dejado ustedes y yo, bastante más injusta, jodida e incierta que la que nos dejaron a nosotros nuestros padres?

Isabel Díaz Ayuso

Tres razones más: d) el PSOE y Más Madrid necesitan toda la presión posible desde su izquierda para no quedarse ensimismados con las entrevistas-masaje, los titulares mimosos y las bajas presiones de la PRENS.A.; e) Pablo Iglesias es el hombre más acosado, odiado, quemado y temido de España desde El Lute –el hombre del saco de mi infancia–, y a los 'Lutes de la vida' hay que protegerlos, "no solo porque saben como nadie lo que sufren los gitanos sino porque en los linchamientos (sobre todo si están organizados por poderes no electos, o por el KKK) uno solo puede ir con la víctima, jamás con el verdugo ni con sus cómplices".

La Sexta, con perdón, o f): Iglesias tiene el reflejo democrático muy bien puesto. Mejor puesto que nadie, salvo quizá Yolanda Díaz, que lo tiene parecido. No, señora Ayuso, no se trata de elegir entre Comunismo o Libertad, se trata de elegir entre 'socialdemocracia o terrazas', entre 'fascismo o democracia', entre 'igualdad o miseria'.

Como se cantaba en Bandiera Rossa, "cuando enfrente están los explotadores, los fondos buitre, los propagandistas a sueldo, los brigadistas y los matones, las balas y los bulos y unas fuerzas de seguridad infestadas por el extremismo ultra", solo cabe una estrofa: “¡Viva el comunismo y la libertad!”.

La última razón por la que he votado a Pablo Iglesias es estrictamente personal. Es un tipo educado y tranquilo. Solo le he visto tres o cuatro veces en mi vida, y siempre por motivos profesionales, pero me parece 'una persona seria y competente'. Aunque Gabilondo y García también me lo parecen. Pero "no los persiguen tanto como a El Lute, y no tienen el reflejo antifascista tan bien puesto. O no tan rápido…"

Pablo Iglesias

Último párrafo: no se lo pierdan que siempre es el mejor. Durante la ruptura del debate de la SER, Angels Barceló cogió de la manita a Iglesias para intentar que no se fuera, y le dijo “no te vayas muy lejos”. Confiaba en que su jefe, Daniel Gavela, le convencería para volver al plató. Pero barruntando lo que pasaría, Iglesias no dejó entrar a Gavela ni a Daniel Anido, director de los informativos de la cadena, en su camerino. Cuando salió, llevaba ya el abrigo puesto. Gavela intentó convencerle pese a todo, y al ver que no podía, 'levantó la voz y el dedo'. Entonces Iglesias le contestó citando a Bertolt Brecht*: “Vuestro problema es que no os dais cuenta de que ahora van a por nosotros, pero después irán también a por vosotros”. Y se largó.

Por eso es tan importante que ganen los social-comunistas en Madrid. "Para que desde las trincheras con imprenta y altavoz no sigan deshumanizando a los adversarios de las cloacas. Para que las jóvenes puedan alquilar un zulo a menos de 1000 al mes. Para que los refugiados y los niños que pasan hambre y frío dejen de ser armas arrojadizas y pasen a ser el centro de las políticas públicas. Para que la sanidad, el futuro y la educación sean de todas, y no solo de unos pocos". 

Y hasta aquí 'Mi lucha'.

Prometo que, como decía don Emilio, será debut, homenaje y despedida: 'una y no más'.


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* Fe de errores: la frase no es de Bertold Brecht, sino del pastor luterano Martin Niemöller.

FUENTE: ctxt.es
Cartas moriscas
Miguel Mora
27/04/2021

23/4/21

AYUSO Y EL GRUPO PLANETA (I)

  UN REPORTAJE CONJUNTO PÚBLICO-CTXT

Ayuso se gana al Grupo Planeta con una universidad privada y un contrato a dedo de 14,5 millones

El holding presionó sin éxito desde 2016 a Cifuentes y Garrido para obtener una licencia universitaria. En plena pandemia y en contra del criterio de los expertos, la presidenta madrileña dio luz verde en 2020 al centro académico por la vía de urgencia

Isabel Díaz Ayuso y Jairo Alonso, su expareja, conversan con el presidente de Planeta, José Creuheras, a la derecha, en una gala contra la trata celebrada en junio de 2019. - El Español

"Mientras el neofranquismo avanza y un 30% de la población sigue en riesgo de exclusión, las cloacas mediáticas, judiciales, empresariales y políticas no descansan", y siguen trabajando a destajo para "limpiar la mierda”, según declaró el excomisario José Villarejo el día de su puesta en libertad, pocas horas después de que la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, fuera acazada almorzando en su domicilio privado con dos emisarios del policía jubilado.

La sucesión de escándalos fiscales del rey emérito copaba hasta fechas recientes el 'goteo por entregas' de Villarejo a sus medios afines; son los últimos coletazos de la inconfesable operación 'Salvar al Soldado Felipe VI': "defenestrar al padre a cambio de blindar la libertad del policía y empresario para garantizar su silencio sobre todo(s) lo demás".

Mientras en los juzgados esperan destino las más de 30 piezas separadas que forman el maxiproceso a Villarejo -todavía en activo como director de comunicación de las cloacas- este reportaje conjunto de Público y CTXT pone el foco en una historia en apariencia menor, de cuyas motivaciones y trasfondo real se ha hablado poco, aunque la prensa ha publicado en los últimos años numerosas noticias escandalosas sobre el asunto.

Hablamos de la corrupción universitaria en Madrid, judicializada bajo el eufemismo Caso Máster, y que en la memoria colectiva remite al bochornoso episodio de los títulos de posgrado supuestamente tuneados y regalados por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid a algunos políticos prominentes.

El relato va de delante hacia atrás, y arranca en noviembre de 2020. Han pasado 4 años desde que, según reveló el sumario del caso Lezo, José Creuheras, sucesor de José Manuel Lara como máximo dirigente del Grupo Planeta, visitó en el otoño de 2016 a Cristina Cifuentes en su despacho de la Puerta del Sol. En ese tiempo, Cifuentes tuvo que dimitir, y Ángel Garrido, su número 2 y luego sustituto en funciones, dejó finalmente paso a Isabel Díaz Ayuso, una desconocida periodista de pasado falangista, discípula de Esperanza Aguirre.

Ayuso llega en agosto de 2019 a la presidencia de la Comunidad de Madrid. De los 48 diputados que sacó Cristina Cifuentes en 2015, el PP ha pasado a 30, pero los votos de Ciudadanos y Vox, escisión ultra del PP, dejan en la oposición al PSOE, que había ganado las elecciones autonómicas después de mucho tiempo.

En febrero de 2020 estalla la pandemia y todo se para. Madrid lidera junto con Bérgamo (Italia) las cifras de muertos de Europa en la primera ola. Ayuso da órdenes a las residencias de mayores para que "no envíen ancianos a los hospitales colapsados". "Más de 20.000 ancianas y ancianos mueren sin atención, solos, sin ver a sus familias". Florentino Pérez, a quien muchos ven como el verdadero poder de la Comunidad en la sombra, recibe contratos sin cesar, hasta 35 en unos meses, tanto de servicios como de construcciones. Y se permite incluso exigir el lucro cesante por las muertes que se producen en las 61 residencias de su empresa, Clece.

El Gobierno progresista confina el país durante 4 meses, y Ayuso "echa la culpa de todo a Sánchez, pero ella apenas hace nada". No concede ayudas directas, no gestiona los rastreos, no medicaliza las residencias, abandona la atención primaria a su suerte, cierra los colegios, ordena alimentar con pizzas a los niños con menos recursos, se instala en un hotel de lujo de su amigo Kike Sarasola, convierte Ifema en un hospital de guerra carente de  quirófanos y lo clausura con un festín repartiendo bocatas de calamares.

Asesorada por MAR (Miguel Ángel Rodríguez), el 'spin doctor' de Aznar, Ayuso crece como principal ariete del PP contra el Gobierno 'socialcomunista'. 

Pero no aprueba ni una sola ley.  Hasta que, un año después de llegar al poder, en julio de 2020, algo se mueve por fin: "la presidenta pide al Consejo de Gobierno que ponga en marcha un proyecto de ley para conceder una licencia de universidad privada a la Escuela de Administración de Empresas (EAE)". 

La EAE es una empresa del Grupo Planeta que presta formación universitaria en instalaciones propias desde 2015 bajo el manto de la Universidad Rey Juan Carlos: "era un centro adscrito, lo que significaba que carecía de licencia para funcionar como universidad independiente, por lo que no podía emitir títulos con su nombre y debía ceder un porcentaje de sus matrículas a la universidad que la cobija". 

En octubre de 2020, Ayuso ha aprobado su primera ley, 'la ley del suelo', reedición a pequeña escala de la que Aznar lanzó en 2000 para iniciar el 'milagro económico' de Rodrigo Rato. La oposición recurre el acto ante el Tribunal Constitucional porque la Mesa de la Asamblea de Madrid, presidida por el diputado de Ciudadanos, Juan Trinidad, exempleado de OHL y Villar Mir, ha encerrado a los parlamentarios en el Hemiciclo para garantizar el quórum.

“Todavía no entendemos la prisa que tenían. Podían haber esperado dos semanas y hubiera habido quórum sin problema; pero es que no tenían prisa, tenían urgencia”, recuerda el diputado autonómico de Unidas Podemos, Jacinto Morano. La segunda y última ley de la legislatura de Ayuso es la que concede al Grupo Planeta una licencia de universidad privada: "se vota por el procedimiento de urgencia el 12 de noviembre de 2020".

"El método se llama 'lectura única', explica Clara Ramas, exdiputada de la Asamblea por Más Madrid. Consiste en debatir en el pleno y a toda pastilla un informe de mil páginas –el expediente presentado por EAE demostrando la supuesta excelencia de su proyecto– sin pasar por comisiones ni aceptar enmiendas o ponencias”. 

La concesión exprés de la universidad privada a EAE, la enseña de formación universitaria del Grupo Planeta, se consuma con los votos a favor de PP, Cs y Vox. 

14,5 millones a dedo y presiones de Marhuenda

 
Francisco Marhuenda

Las relaciones del Grupo Planeta con la Comunidad de Madrid eran en ese momento las mejores en mucho tiempo.

En octubre de 2020, Ayuso ha concedido a dedo un contrato de emergencia de 14,5 millones de euros al holding educativo de Planeta y a Informática El Corte Inglés para dotar de materiales digitales a las clases desde 5º de Primaria a 2º de Bachillerato a través de Educamadrid, la plataforma de servicios educativos de la comunidad madrileña.

La patronal del sector, Anele, denunció ante los tribunales y organismos de control económico y presupuestario, la declaración de emergencia del contrato. 

“Es un despropósito”, dijo en El País el presidente de Anele, José Moyano, que se sumaba así a las quejas y a las críticas de los directores de instituto, sindicatos y oposición, que ya tildaron el contrato de “escandaloso”.

 
José Moyano

Desde Más Madrid recuerdan bien aquellos días. “2 semanas antes de que se votara la ley de la universidad privada en la Asamblea, Francisco Marhuenda me llamó y estuvo contándome durante un buen rato las bondades de EAE”, cuenta el diputado Eduardo Rubiño.

“No es infrecuente que cuando una ley se acerca a la Asamblea, las empresas interesadas hagan 'lobby'. Pero Marhuenda insistió más de lo habitual en que aquello era una maravilla que no podíamos dejar de apoyar”. 

La presión de Marhuenda, que compagina su tarea de tertuliano 24/7 con su cargo de profesor titular en la URJC y la dirección de La Razón, no hizo mella en la oposición. “El proyecto nos pareció inconsistente, un chiringuito diseñado para cobrar dinerales por grados y másteres que solo beneficia a empresas privadas y a fondos buitre”, cuenta Rubiño, “y que además no cumplía ninguno de los requisitos exigidos a las universidades privadas”. 

“A nosotros no nos llamó Marhuenda”, recuerda por su parte Jacinto Morano, de UP, “seguramente porque sabía que 'en esa piscina no había agua'”. 


Jacinto Morano

Morano hizo una rotunda intervención ante el pleno: 

“Ha dicho el señor Sicilia [Eduardo Sicilia, consejero de Universidades, cuota Ciudadanos] que este proyecto de ley que estamos hoy votando va a ayudar al progreso social y educativo de la Comunidad de Madrid. Recuerdo un dicho latino: 'Cui prodest'?, '¿'esto a quién beneficia'?"

"¿El progreso social y educativo, para quién? Vamos a ver lo que hoy estamos votando. Estamos votando una cierta manera de privatización de una institución universitaria, porque pasamos de un centro adscrito, el EAE, a un centro absolutamente privado”.

Y proseguía: “Esta universidad tiene planteados planes de grado con un coste de 8.000 euros por alumno, y posgrados, algunos habilitantes, por un precio de 13.500 euros. Por cierto, cuando eran centros adscritos, los precios en esta entidad, el EAE, de la que va a ser sucesora la Universidad Internacional de la Empresa, eran más bajos".

"Se ha aprovechado esta conversión de la naturaleza jurídica de la institución para subir 300 euros los costes de los posgrados. Y oferta un posgrado de Alta Dirección de 26.700euros de coste. Es mayor el coste de este posgrado que la 'renta per cápita' de Madrid". 

"Entonces, ¿a quién está beneficiando este proyecto de ley que estamos planteando? ¿Cuántos madrileños, en la situación social y económica en la que estamos, van a poder acceder a estos programas?”.

Tras el apresurado intercambio de opiniones, votan en contra PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos. Pero la universidad privada de Planeta en Madrid es oficial gracias al 'trifachito'. Ayuso necesita los votos de Vox, y los obtiene.

En plena pandemia, con la mitad de los diputados en sus casas, y sin un debate digno de ese nombre, el 'soñado negocio universitario' de Planeta, por el que sus directivos llevan trabajando y presionando desde 2015 en los más altos despachos de la Comunidad, por fin se hace realidad.

La concesión genera una pequeña controversia, que se entierra enseguida. Los organismos consultivos que debían pronunciarse sobre la idoneidad del nuevo centro eran contrarios a conceder la licencia a Planeta. Según Público, el Consejo Universitario de la Comunidad de Madrid, la Fundación para el Conocimiento Madridmasd y los sindicatos, habían detectado deficiencias en las instalaciones (algunas de ellas alquiladas y con contratos cercanos a expirar), en la ratio profesores-alumnos y en el nivel de investigación que planteaba EAE. 

El acta de la reunión del Consejo certifica 9 votos en contra del proyecto, ninguno a favor y 7 abstenciones. 

"La propia memoria de impacto normativo reconocía que el proyecto no cumplía los requisitos académicos, docentes ni de infraestructuras”, recuerda la exdiputada Clara Ramas; “pero los promotores afirmaban que ya los cumplirían cuando se les diera la licencia. Fue una claudicación en toda regla ante los intereses corporativos de Planeta”.

Curas y bancos

Comisiones Obreras denunció que se trataba de la cuarta universidad privada que autorizaba la Comunidad de Madrid en solo 15 meses.

El 7 marzo de 2019, la Asamblea aprobó convertir en universidades privadas a la Escuela Superior de Gestión Comercial y Marketing, el Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF) y la Universidad Internacional Villanueva. 

“Aquel dislate se aprobó en el último pleno de la anterior legislatura, y por supuesto el entonces presidente en funciones, Ángel Garrido, también recurrió al método de la lectura única, hurtando el debate parlamentario”, recuerda Morano.

Las tres agraciadas tenían padrinos tan poderosos o más que la del Grupo Planeta. ESIC (Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús) y Villanueva (Opus Dei) están vinculadas a organizaciones religiosas, y CUNEF se gestiona desde la Fundación de la Asociación Española de Banca (AEB). Villanueva y CUNEF rompieron lazos como centros adscritos de la Complutense, y ESIC se desligó de la Rey Juan Carlos, como haría EAE 15 meses después.

La decisión de Garrido fue un golpe duro para Planeta. En noviembre de 2018, la prensa había contado que se había desbloqueado el asunto de la EAE y que la concesión de la universidad privada estaría lista en 2019.

Pero la vía libre quedó pospuesta ante el empuje, la experiencia y los contactos de la Iglesia y la Banca: "desde el ‘Tamayazo’, las concesiones de licencias de universidad privada en Madrid habían ido favoreciendo de forma mayoritaria a organizaciones religiosas y fondos buitre. Los Jesuitas (Comillas), los Legionarios de Cristo del pederasta Marcial Maciel (Francisco de Vitoria) y la Asociación Católica de Propagandistas (CEU) ya tenían la suya".

En aquel momento, la Comunidad de Madrid sumaba ya 11 universidades privadas, además de 38 centros privados de estudios superiores, mientras el número de universidades públicas se había mantenido en 6 desde que se fundó la Rey Juan Carlos, 25 años atrás. Por fin, en noviembre de 2020, Díaz Ayuso cumplió el deseo de Planeta y logró la hazaña de convertir a Madrid en la región con más universidades privadas del país: '12, frente a 6 públicas'.

Unos meses después de la concesión de la licencia a EAE, -de esto hace un par de semanas- Ayuso impuso a Cristina Cifuentes la medalla de oro de la Comunidad. Era el símbolo de que "un círculo se había cerrado". Ayuso rehabilitaba así a la expresidenta de la Comunidad de Madrid, la principal perjudicada del Caso Máster, que, como veremos enseguida, venía sufriendo feroces ataques y presiones de los directivos y medios del Grupo Planeta y de otros afines a éste, al menos desde 2016.

Ayuso y Cifuentes

La triste historia de la URJC

2018 fue el año que dañó para una larga temporada el prestigio de la Universidad Rey Juan Carlos, fundada en 1996, cuando era presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Con el tiempo, la URJC se convirtió en la gran universidad pública del PP (sector María Dolores de Cospedal) y, en menor medida, también de la vieja Izquierda Unida. 

Los dos partidos, que compartían consejo y tarjetas black en Caja Madrid con los socialistas, se repartían por cuotas en la URJC, profesores, departamentos, cátedras patrocinadas y 'honoris causa', haciendo crecer así sus escuderías académicas y sus negocios educativos: la idea era que la Rey Juan Carlos compitiera en volumen de estudiantes, rentabilidad y presencia, ya que nunca lo consiguió en prestigio, con la 'gran universidad socialista’ de la región, la Carlos III.

Pero de repente algo se torció en ese pujante camino neoliberal de la URJC. En la primavera de 2016, Cuartopoder publicó que "el rector de la institución, el catedrático de Historia, Fernando Suárez Bilbao, había cometido múltiples plagios en distintas obras". Poco después, Suárez Bilbao dimitía; 2 años más tarde, sería procesado en relación a las convalidaciones irregulares de diversas asignaturas del máster en Derecho Autonómico que dirigía el catedrático Enrique Álvarez, el mismo máster que cursaron, al menos en teoría y en etapas distintas, Pablo Casado y Cristina Cifuentes.

Pablo Casado

Esas corruptelas tenían un mismo lugar de origen: el Instituto de Derecho Público (IDP) de la URJC, de alto interés económico para su núcleo duro, muy vinculado a Cospedal. En plena guerra interna del PP tras la disputada sucesión de Mariano Rajoy, El País reveló en agosto de 2018 que el flamante líder popular, Pablo Casado, había aprobado 10 años antes un sospechoso máster exprés de Derecho Autonómico en el IDP. 'Fuego amigo a discreción'.

La Fiscalía del Supremo decidió no procesar a Casado, aun reconociendo que había indicios de trato de favor, porque el asunto estaba prescrito. Luego, gracias a los votos del PSOE, el nuevo presidente del PP fue eximido de comparecer ante la comisión parlamentaria, como Cifuentes, aunque ésta sí sería procesada

En aquellos días de 2018 también se supo que la URJC expedía títulos de posgrado a licenciados en Derecho de universidades italianas con un imaginativo paquete a la carta organizado por agentes de viajes desde Madrid. El cursillo daba acceso a la colegiación española, lo que permitía a los alumnos italianos ejercer en la UE ahorrándose los 18.000 euros del máster obligatorio en su país. Para amenizar la estancia, el 'pack' ofrecía incluso la asistencia a partidos en el Bernabéu, un imbatible 'todo incluido'

Cristina Cifuentes

Desde que se conoció el plagio del rector hasta finales de 2018, el huracán de la URJC dejó un largo rosario de titulares escandalosos. Quizá el único titular positivo, sobre todo para su protagonista, fue que Francisco Marhuenda, director de La Razón -el medio escrito del Grupo Planeta- pasó de ser profesor interino a titular con fecha12 de octubre de aquel año.

Por lo demás, el aluvión se llevó por delante las carreras de una presidenta de la Comunidad de Madrid (Cristina Cifuentes, PP) y de una ministra del primer Gobierno de Pedro Sánchez (Carmen Montón, PSOE, artífice de la desprivatización de la sanidad valenciana mientras fue consejera de Sanidad de la Generalitat y declarada enemiga de Farmaindustria).

Cifuentes se vio obligada a dimitir en abril de 2018 tras la difusión de un vídeo en el que se adivinaba el intento de llevarse sin pagar unas cremas de un supermercado. La presidenta se había mantenido en el cargo contra viento y marea después de que se publicara que le habían aprobado el máster del IDP manipulando notas y documentos públicos sin que la lideresa hubiera tenido que ir a clase ni presentarse a defender el Trabajo Final de Máster (TFM). 

Por su parte, la ministra socialista de Sanidad, Carmen Montón, fue acusada de beneficiarse de un trato de favor durante su curso de posgrado y, además, de haber plagiado o recogido textos sin citar en 19 páginas de las 52 que ocupaba su TFM. Montón dimitió el 11 de septiembre de 2018. La médica valenciana, que solo fue ministra durante 4 meses, es hoy embajadora permanente de España ante la Organización de Estados Americanos (OEA). 


Carmen Montón

Cifuentes fue juzgada y absuelta (aunque el juicio deberá repetirse) y en los últimos tiempos se ha dedicado a participar en tertulias televisivas de Mediaset. Mientras, Montón fue investigada, pero 'la jueza archivó la causa'.

Las primeras informaciones sobre las exalumnas de la URJC se publicaron en eldiario.es, el digital que dirige Ignacio Escolar. Sin embargo, las filtraciones no consiguieron desalojar de sus cargos a las dirigentes del PP y del PSOE.

El último empujón a Montón se lo dio La Sexta, que se hizo cargo de la 'demostración del plagio'. Y de la puntilla a Cifuentes se encargó el tabloide de Eduardo Inda, que publicó aquel vídeo borroso y antiguo de Cifuentes, con 'inequívoco hedor a los pendrives de Villarejo'.

FUENTE: ctxt.es
Miguel Mora / Pilar L. González de Lara
17/04/2021

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