Ante este estado de cosas, he pensado
escribirles a ustedes esta carta medio en serio para, sin dramatizar ni
desdramatizar, contarles que ya he votado por correo, y lo que he
votado, y por qué creo que sería bueno que otros votaran lo mismo
Momento de la detención del perseguido Eleuterio Sánchez, El Lute. - DIARIO DE CÁDIZ (1973)
Emilio Mora, mi señor padre, dijo que "prefería morirse a ser
presidido por Aznar" y se murió a los 58 años de un infarto fulminante un
poco antes de que "el tipejo más mentiroso y abyecto que ha conocido la
democracia española llegara al poder". Fue una lección de vida un poco
excesiva, porque de paso se perdió conocer a dos nietas maravillosas y el único
doblete del Atleti en 118 años, pero me sigue pareciendo que aquel
burlanga imperturbable, que vivió 'dos o tres vidas en una' porque apenas
dormía, jugó sus últimas cartas, como siempre hizo en el tapete verde,
con astucia y sensatez.
Han pasado 25 años de aquella despedida demasiado abrupta, y
yo todavía recuerdo cada día a don Emilio "fumando en la ducha y en la
habitación del hospital donde nació mi hija mayor"; pero la gran tragedia
es que "Aznar sigue dominando nuestras vidas desde esa sombra mafiosa de
la que a veces asoma para seguir mintiendo, cada vez con más
desfachatez y con una sonrisa más cínica y desagradable".
Su última criatura, la escisión neofranquista del
'PP-never-forget-el-lado-bueno-de-la-Historia', está sacando los colmillos
pardos a paseo cada vez con más fiereza y con argumentos más gore, ante
la conversión de la ex Dolorosa Ayuso en una falangista desatada y algo
daliniana, capaz de imaginar "que alguien le envía una carta amenazante
¡con un abridor de latas de mejillones!", objeto que no deben vender
siquiera en el superchino de su barrio, mucho más fiable y duradero que
la Superliga de su 'tito Florentimo Pérez'.
Ante las bravatas fascistas de unos y las calculadas majaderías
trumpianas de otras, los coroneles mediáticos de las ultraderechas salen
cada mañana en manada desde sus cloacas, ya sin filtros ni frenos. Ahí
tienen a Vallés, Quintana, Herrera, Losantos, Méndez, Aguilar, Savater,
Ferreras, Marhuenda, Inda y Pastor, el 'once de gala anticomunista',
dándolo todo por la causa, temerosos de que sus líderes pierdan la
Batalla de Madrid con su programa electoral de mínimos nazis: "matar de
frío a los niños de La Cañada Real, provocar a los vecinos de Vallekas,
señalar a 269 menores refugiados y aplaudir en directo a un nazi
ucraniano que juega en el Albacete".

La cosa incluso 'podría tener su gracia', si no fuera porque 'no tiene
ni puñetera gracia'. Y ante este estado de cosas cada vez más
inquietante, he pensado escribirles a ustedes esta carta medio en serio
para, sin dramatizar ni desdramatizar, contarles que ya he votado por
correo, y lo que he votado, y por qué creo que sería bueno que otros
votaran lo mismo.
Como algunos de ustedes sabrán, CTXT ha publicado ya un editorial
en el que recomendamos a nuestra comunidad que vote masivamente el
próximo 4 de mayo a cualquiera de las tres fuerzas progresistas,
considerando que no es momento de ponerse exquisitos ni tiquismiquis,
porque lo único importante en este momento es que esas fuerzas aparezcan unidas para intentar pararle los pies a esa 'bestia parda
deshumanizadora' antes conocida como fascismo.
Ese editorial, síntesis de las distintas tendencias del plural consejo editorial de CTXT,
fue publicado y escrito hace 15 días que parecen 15 años. Y como las
cosas han cambiado mucho desde que Pablo Iglesias se levantó del debate
de la SER, y no parecía pertinente publicar un segundo editorial sobre
las elecciones, "he decidido hacer público mi voto, siguiendo una hermosa
tradición centroeuropea que viene de Hitler (Mi Lucha, Mein Kampf en el alemán original) y que en CTXT solo ha practicado hasta ahora, 'con muchos menos muertos y más acierto', el inimitable Guillem Martínez –no se pierdan el siguiente párrafo–".
Mi voto antifascista y por correo ha sido para Unidas Podemos. Por
tres razones: a) aunque no somos amigos ni nunca hemos merendado juntos
en el Rodilla (como afirma falsamente Pacho Sánchez-Cuenca), Podemos y
Contexto tenemos los mismos enemigos: "las cloacas y la prensa canalla
que inventa bulos"; b) si Iglesias no se hubiese presentado, Ayuso y sus
mariachis habrían ganado de calle, y creo es justo agradecerle que haya
puesto patas arriba la campaña, y, sobre todo, c) que mi hija pequeña me
metió la papeleta en el sobre y ¿quién soy yo para llevarle la contraria
a una tipa que con 24 años tiene toda la vida por delante, esa vida
que le hemos dejado ustedes y yo, bastante más injusta, jodida e
incierta que la que nos dejaron a nosotros nuestros padres?
Isabel Díaz Ayuso
Tres razones más: d) el PSOE y Más Madrid necesitan toda la presión
posible desde su izquierda para no quedarse ensimismados con las
entrevistas-masaje, los titulares mimosos y las bajas presiones de la
PRENS.A.; e) Pablo Iglesias es el hombre más acosado, odiado, quemado y
temido de España desde El Lute –el hombre del saco de mi infancia–, y a
los 'Lutes de la vida' hay que protegerlos, "no solo porque saben como
nadie lo que sufren los gitanos sino porque en los linchamientos (sobre
todo si están organizados por poderes no electos, o por el KKK) uno solo
puede ir con la víctima, jamás con el verdugo ni con sus cómplices".
La Sexta, con perdón, o f): Iglesias tiene el reflejo democrático muy bien
puesto. Mejor puesto que nadie, salvo quizá Yolanda Díaz, que lo tiene
parecido. No, señora Ayuso, no se trata de elegir entre Comunismo o
Libertad, se trata de elegir entre 'socialdemocracia o terrazas', entre
'fascismo o democracia', entre 'igualdad o miseria'.
Como se cantaba en Bandiera Rossa, "cuando enfrente están los
explotadores, los fondos buitre, los propagandistas a sueldo, los
brigadistas y los matones, las balas y los bulos y unas fuerzas de
seguridad infestadas por el extremismo ultra", solo cabe una estrofa: “¡Viva el comunismo y la libertad!”.
La última razón por la que he votado a Pablo Iglesias es
estrictamente personal. Es un tipo educado y tranquilo. Solo le he visto
tres o cuatro veces en mi vida, y siempre por motivos profesionales,
pero me parece 'una persona seria y competente'. Aunque Gabilondo y García
también me lo parecen. Pero "no los persiguen tanto como
a El Lute, y no tienen el reflejo antifascista tan bien puesto. O no
tan rápido…"
Pablo Iglesias
Último párrafo: no se lo pierdan que siempre es el mejor. Durante la
ruptura del debate de la SER, Angels Barceló cogió de la manita a
Iglesias para intentar que no se fuera, y le dijo “no te vayas muy
lejos”. Confiaba en que su jefe, Daniel Gavela, le convencería para
volver al plató. Pero barruntando lo que pasaría, Iglesias no dejó entrar a
Gavela ni a Daniel Anido, director de los informativos de la cadena, en
su camerino. Cuando salió, llevaba ya el abrigo puesto. Gavela intentó
convencerle pese a todo, y al ver que no podía, 'levantó la voz y el
dedo'. Entonces Iglesias le contestó citando a Bertolt Brecht*: “Vuestro problema
es que no os dais cuenta de que ahora van a por nosotros, pero después
irán también a por vosotros”. Y se largó.
Por eso es tan importante que ganen los social-comunistas en Madrid.
"Para que desde las trincheras con imprenta y altavoz no sigan
deshumanizando a los adversarios de las cloacas. Para que las jóvenes
puedan alquilar un zulo a menos de 1000 al mes. Para que los
refugiados y los niños que pasan hambre y frío dejen de ser armas
arrojadizas y pasen a ser el centro de las políticas públicas. Para que
la sanidad, el futuro y la educación sean de todas, y no solo de unos
pocos".
Y hasta aquí 'Mi lucha'.
Prometo que, como decía don Emilio, será debut, homenaje y despedida: 'una y no más'.
---------------
* Fe de errores: la frase no es de Bertold Brecht, sino del pastor luterano Martin Niemöller.
FUENTE: ctxt.es
Cartas moriscas
Miguel Mora
27/04/2021