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25/5/21

UN PUEBLO SISTEMÁTICAMENTE TRAICIONADO

Batería de traiciones de los gobiernos de España al Sáhara Occidental

 

Miles de saharauis se manifiestan en el campo de refugiados de Rabuni para apoyar a la activista Sultana Khaya.  EFE

Si algo no se puede reprochar al pueblo saharaui y a su legítimo representante político, el Frente Popular de Liberación de Saguia al-Hamra y Río de Oro (Frente Polisario), es no contar con una paciencia infinita. "Estoicamente y desde los tiempos de Franco, este pueblo ha soportado traición tras traición por parte de los gobiernos de España", cuya sociedad civil siempre ha destilado más honestidad y ética que sus gobernantes.

Con el dictador aún en vida y un año después de que 17 hombres, entre ellos Brahim Ghali, el actual presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), fundaran el Frente Polisario tras un congreso de 48 horas ininterrumpidas, "España trató de engañar al pueblo saharaui con un estatuto de autonomía".

Con un dictador viendo ya de lejos a la parca, aquello fue más obra de un pusilánime Arias Navarro, más obediente siempre que emprendedor en la toma de decisiones. Hasta miembros del INE acudieron hasta el Sáhara Occidental para trata de elaborar un censo, "mientras Arias Navarro, sumiso ante la presión, negociaba entre bambalinas la transferencia de los territorios a Marruecos y Mauritania".

 
Carlos Arias Navarro en 1976

El rey de Marruecos, Hassan II, no las tenía todas consigo y llegó a pedir el auxilio del Tribunal Internacional de La Haya, pero le salió el tiro por la culata. "En octubre de 1975, este Tribunal avalaba el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y rechazaba cualquier tipo de soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental". La Marcha Verde, que contó con el apoyo directo del secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, cobró más fuerza. Y, de nuevo, otra traición. Esta vez de quien ya ostentaba la jefatura de Estado en funciones, Juan Carlos I, que viajó hasta El Aaiún un 2 de noviembre y en sus arengas llegó a afirmar que "España cumpliría sus compromisos", garantizando que "España protegería los legítimos derechos de la población civil saharaui".

A esas alturas, las órdenes a ciertos estamentos militares españoles de ir retirándose de sus puestos en el interior del Sáhara para dejar vía libre a Marruecos y Mauritania ya estaban dadas, y "Marruecos no tardaría en bombardear con napalm y fósforo blanco a la población civil saharaui, que huyó al desierto argelino del Sáhara". El 14 de noviembre de 1975 se firmarían los Acuerdos Tripartitos de Madrid que ratificaban la decisión.

González, el prometedor

 
 
Felipe González Márquez en 1996

Un año más tarde, ya en democracia, un joven Felipe González anticiparía las sucesivas traiciones que el PSOE iría cometiendo contra el pueblo saharaui. El líder socialista viajó hasta los campamentos de refugiados y en un pomposo discurso gritó que "nuestro partido estará con vosotros hasta la campaña final".

González, reconvertido hoy en uno de los embajadores del régimen marroquí con sus tejemanejes de lobbista, se despachó a gusto afirmando que "el Frente Polisario es el guía recto hacia la victoria final del pueblo saharaui" y lamentando que el gobierno español "no sólo ha hecho una mala colonización sino una peor descolonización, entregándoos en manos de gobiernos reaccionarios".Con el alto el fuego en 1991 y, sobre todo, con la resolución de la ONU por la que "en 1992 debía de haberse celebrado un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental" parecía vislumbrarse esperanza para el pueblo saharaui, pero no sólo no se ha celebrado dicho referéndum, sino que las traiciones de los gobiernos de España se han sucedido. 

Aznar, el pragmático


José María Aznar López en 1999

"Aznar instrumentalizó al pueblo saharaui para presionar a Marruecos, con el que sin duda alguna se vivió la peor época diplomática previa a la de estos días". Su estrategia, más que la de apoyar al Polisario, fue la de no tomar partido abiertamente por Marruecos. A pesar de ello, es cierto que en 2002 -año de la invasión del islote de Perejil- advirtió al presidente Bush de la "inestabilidad que supondría en el Magreb una solución al conflicto que no contara con la bendición del Polisario". Un año más tarde, España avalaría en la ONU el Plan Baker que no daba una especial ventaja al pueblo saharaui, pues contemplaba un referéndum en el que votaran todos los colonos marroquíes que el reino alauita ha ido introduciendo en el Sáhara Occidental desde 1999.

La hipocresía de Aznar se vería ya fuera de La Moncloa cuando "a pesar de que en sus 8 años de mandato nunca había recibido al presidente de la RASD, sí lo hizo en 2008, llegando a aceptar la invitación de viajar a los campamentos de población refugiada". Esto es una tónica mantenida tanto por el PP como por el PSOE: "cuando están en la oposición muestran más empatía por la causa saharaui pero, al llegar al poder, se desenvuelven mejor bajo la chilaba marroquí". 

ZP se lía con los mapas

 
José Luis Rodríguez Zapatero en 2011

El caso de José Luis Rodríguez Zapatero no podía terminar bien. Estando aún en la oposición en 2001, el socialista posó en el despacho de Mohamed VI con un mapa de Marruecos que incluía las Islas Canarias y Ceuta y Melilla. Con esta tarjeta de presentación y recordando que al poco de asumir la presidencia en 2004 aseguró temerariamente "que el conflicto saharaui quedaría resuelto en 6 meses", ¿qué se podía esperar? Pues aceptar el plan de autonomía del que el reino alauita era el mayor beneficiado, entre otras lindezas.

En 2009 su gobierno, con Miguel Ángel Moratinos como titular de Exterior, tomó partido por Marruecos con la huelga de hambre de Aminetu Haidar, a la que Marruecos había devuelto a Canarias desde El Aaiún cuando regresaba de EEUU de recibir un nuevo reconocimiento -el premio Civil Courage, concedido por la Fundación John Train- por su labor humanitaria como activista. En cuanto bajó del avión fue despojada del pasaporte por Marruecos y subida de vuelta a Lanzarote en un avión de otra compañía española.

Moratinos llegó, incluso, a ofrecer asilo o la nacionalidad española a Haidar, pero la activista ni quería renunciar a su nacionalidad saharaui ni quería acceder a dejar de vivir en su hogar, El Aaiún, pese a las continuas violaciones de DDHH por parte de Marruecos. Por lo que "Mohamed VI tuvo que ceder finalmente a la presión internacional de la sociedad civil, apoyada por personajes de la talla de José Saramago entre muchos otros.

 
Mohamed VI

Un año más tarde, se produciría el terrible desalojo del campamento de Gdeim Izik, en el que activistas españoles fueron testigos de torturas, vejaciones y detenciones arbitrarias de ciudadanía saharaui… incluso la muerte de un joven con doble nacionalidad hispano-saharaui

"Pese a la presión de diversas ONG, la titular de Exteriores, Trinidad Jiménez, optó por comprar la versión de los hechos de Marruecos", ignorando las pruebas irrefutables de audio y vídeo y aceptando que, incluso a día de hoy, existen presos que aún no han recibido un juicio justo. Fuera del gobierno, ya en 2015, "Zapatero culminaría su buen talante con Mohamed VI viajando hasta la ciudad ocupada de Dajla para acudir a un foro marroquí". 

Rajoy, sin justicia universal

 
Mariano Rajoy Brey en 2018
 
Mariano Rajoy, que siempre ha estado convencido de que "el conflicto no tiene solución", pasará a la historia como el presidente durante cuyo mandato "se bloqueaban las solicitudes de nacionales para la ciudadanía saharaui mientras se otorgaba la nacionalidad española por carta de naturaleza a determinados sefardíes originarios de España".

Ya con Pedro Sánchez, en una inaudita sentencia del Tribunal Supremo se ha negado la nacionalidad a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes de 1975, pese a ser considerada entonces la Provincia 53 de España. Además, Rajoy también tiene en su haber conseguir acabar con la Justicia Universal, de modo que la causa que la causa que llevaba la Audiencia Nacional sobre el caso de genocidio saharaui a manos de Marruecos, se esfumó. 

Sánchez olvida su responsabilidad


Pedro Sanchez Castrejón en 2020

En la era de Pedro Sánchez, no sólo hemos asistido estupefactos a cómo en 2018 cuando Josep  Borrell era ministro de Exteriores o la vicepresidenta Carmen Calvo este mismo año "han negado que España sea la potencia administradora del Sáhara Occidental", contradiciendo no sólo a lo establecido por el Derecho Internacional y por los autos de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, sino incluso al auto del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska que en 2014, como magistrado de la Audiencia Nacional, estableció que:

"las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y los informes de su Secretario General, la Potencia Administradora del Sáhara Occidental sigue siendo España, aunque lo sea de 'iure' pero no 'de facto', hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas".

El gobierno de Sánchez ha pasado de puntillas por el conflicto del Sáhara Occidental y cuando lo ha hecho, ha sido para perjudicarlo. Prueba de ello es cómo el secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez (Unidas Podemos) quien, después de reunirse con la ministra saharaui de Asuntos Sociales y Promoción de la Mujer, Suilma Hay Enhamed Salem, tuvo que recular tras haber tuiteado desde la cuenta de la secretaría que: "Le hemos expresado el compromiso para seguir cooperando en la ayuda a las personas con discapacidad, asi como nuestra solidaridad con el pueblo saharaui", viéndose obligado posteriormente a borrar los tuits.

El ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, abroncó a su homóloga española, Arancha González Laya, y ésta reculó de lo lindo, extendiendo el canguelo a sus socios de gobierno.

No podemos finalizar el artículo sin olvidar otra de las traiciones transversales a todos los gobiernos del PSOE y del PP: "los 'acuerdos de pesca con Marruecos' que esquilman los bancos saharauis, sobre los que el Derecho Internacional niega cualquier potestad al régimen alauita".

Así, desde 1977 hasta 1986, estos acuerdos han sido bilaterales entre España y Marruecos y, a partir de 1986 -cuando entramos en la Comunidad Económica Europea- hasta la actualidad, con la Unión Europea.  


"Todos esos acuerdos, claramente violan el Derecho Internacional, como ya dictaminó en 2018 una sentencia del Tribunal Superior de Justicia Europeo". Da igual, cuentan con la bendición del gobierno de España, del Borbón de turno –tanto Juan Carlos I como Felipe VI tienen una muy estrecha relación con Mohamed VI- como de la UE.

Demasiadas traiciones de los gobiernos de España al pueblo saharaui que continúa haciendo gala de que "nosotros tenemos relojes y él el tiempo"... pero todo tiene un límite.

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
19/05/2021 


 
Se pasan las sentencias de la Justicia Europea por las partes pudendas.

 

13/2/20

PAUL PRESTON (ENTREVISTA)


"El 3-O, Felipe VI dio un discurso que podía haber sido redactado por Rajoy"

El hispanista Paul Preston. / Cedida
El hispanista Paul Preston. / Cedida

El hispanista Paul Preston habla con Público tras la reciente publicación de su libro 'Un pueblo traicionado'. Corrupción, incompetencia política y división social. "En esta entrevista se atreve a analizar no solo el pasado, sino también el presente, incluyendo las promesas del Gobierno sobre memoria histórica, la posible ilegalización de la Fundación Francisco Franco o el papel de Felipe VI en Catalunya".

"Sir Paul Preston es Sir por méritos propios para empezar; hispanista para seguir, y lleva más de 40 años investigando y documentando la historia contemporánea de este país, que no es el suyo". Ha escrito todo sobre la Guerra Civil y la Segunda República, además de una biografía de Franco, otra de Juan Carlos I y otra más de Santiago Carrillo.

Su último libro podría sustituir ese viejo manual de tapa amarilla y muchas páginas que Raymond Carr publicó en 1984 y que todos los periodistas licenciados odiamos un poco en algún momento. "Ambos hicieron el trabajo titánico de meter nuestros siglos XIX y XX en un solo tomo". El primero lo llamó 'España 1808-1975'; el segundo, 'Un pueblo traicionado'.

"Preston cree que ésas son las tres variables de la ecuación que explica nuestro pasado y nuestro presente, una línea histórica que, según su relato, abarca desde la España de 1874 a la de 2014". Atiende a esta periodista por teléfono, desde su casa en Londres. Su propósito es, claro, hablar de su libro, del pasado que tan bien conoce. El mío, que se atreva a analizar el presente-

Objetivo: acabar con la anti-España
Objetivo: acabar con la anti-España

"Un pueblo traicionado"… ¿Por quién? ¿Quiénes son los traidores de España? [Le pregunto a bocajarro, después de los saludos correspondientes, y no rehúye la pregunta].

"¡La clase política!".

Contesta sin titubear, con su acento tan característico: suena como el Michael Robinson de la Historia española. ¿Y las Fuerzas Armadas? ¿Nos han traicionado muchas veces?

Usted en el libro cuenta que de 1814 a 1981 en España se produjeron más de 50 'pronunciamientos o golpes militares'.

Paul Preston, contrario a retirar calles o monumentos franquistas:
Paul Preston, contrario a retirar calles o monumentos franquistas: 
"No se puede borrar a Franco de la Historia"

"Sí. Es que fue una constante en las altas esferas de las Fuerzas Armadas, hasta las reformas militares de los años 80". Dentro de las cúpulas militares, unas fuerzas dominantes creían que era su derecho dictar cuál debía ser la política española y, cuando los civiles han ido por otro derrotero, han intervenido.

Esto, "casi siempre, sí, fue una traición al pueblo llano".

Entonces, al hilo de su respuesta le recuerdo que hace año y medio, en el verano de 2018, más de 1.000 militares, incluidos 5 en la reserva, "firmaron un 'manifiesto' de apoyo al General Franco en el que denunciaban una 'campaña infame' llevada a cabo por la 'izquierda política' para desprestigiar al dictador través de la 'perversa pretensión' de exhumar sus restos".

Y también que, recientemente, en diciembre de 2019, el exgeneral Fulgencio Coll, que fue jefe del ejército de Tierra del 2008 al 2020 y que hoy es 'portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca', firmó un artículo en prensa en el que proponía que el presidente del Gobierno fuera acusado ante la Sala Segunda del Supremo "por traición o cualquier otro delito contra la seguridad del Estado". Afirmaba que Pedro Sánchez, al negociar con ERC, se propone "quebrar el orden constitucional" y que este comportamiento "no es legítimo, ni se puede consentir"

Portada de la nueva publicación de Preston: 'Un pueblo traicionado'. / Cedida
Portada de la nueva publicación de Preston: 'Un pueblo traicionado'. / Cedida

Tras este preámbulo, le pregunto: ¿Usted cree que en España estamos vacunados contra los movimientos militares?

"Bueno, no cabe ninguna duda de que estas cosas y estas declaraciones que me cuenta son alarmantes y muestran la supervivencia de ideas franquistas".

En cuanto a la vacuna, las reformas militares de finales de los 80 hicieron que, además de estos franquistas que hacen sus declaraciones, en las Fuerzas Armadas haya muchos oficiales de alto grado que ya "son profesionales sin más, es decir, que piensan que su deber es defender a España de sus enemigos externos, no de supuestos enemigos internos".

Esto, por un lado; "por otro está la Unión Europea, dentro de la cual la idea de un golpe de Estado es muy difícil". Hay muchos frenos. Aunque, claro, todo esto no quita para que la situación sea alarmante. Habrá que ver qué tal va el Gobierno de Pedro Sánchez.

Preston:
Preston: "Franco pensaba que el mundo estaba regido por un superestado masónico"

En ese momento, Sir Paul Preston –que es Sir desde el 9 de junio de 2018 porque la Reina Isabel II quiso reconocer con esta distinción su labor de apoyo a las relaciones entre España y el Reino Unido"– intenta escabullirse de lo que ya ve que se le viene encima: "Bastantes problemas tengo para interpretar el pasado como para empezar con el futuro", me dice entre ciertas risas, no sé si nerviosas, mostrándome su flanco diplomático.

"Entonces le explico que creo que vale la pena escuchar su análisis del presente, que a diario escuchamos a numerosos supuestos analistas de la actualidad con mucho menos conocimiento de nuestro pasado. Le digo, porque lo creo, que su análisis podría ser valioso". Y se hace un silencio al otro lado del hilo telefónico.

Si hiciéramos una liga de corruptos, ¿cuál sería la etapa más corrupta?, le lanzo para distender.

"Es difícil, pero yo diría que la época de la Gürtel". Aunque, claro, hay que hacer distinción entre corrupción cuando está dentro de la sociedad civil y corrupción cuando es absolutamente institucional. "La corrupción institucional más espectacular fue durante la dictadura del general Primo de Rivera y la de Franco". Fuera de épocas de dictaduras militares, yo diría que los últimos 25 años del siglo XIX y la época de Gürtel. Sí. Y esto no quiere decir que no hubiera corrupción cuando estaba en el poder el PSOE.


Ahora, eso sí, "en los periodos de esas dos dictaduras llegaron a lo grotesco", parecía que estaba escribiendo algo satírico cuando me puse con esa época. Por ejemplo, "en la época de Primo hubo cosas alucinantes como el monopolio del exterminio de ratas".

Confieso que lo pasé bomba comparando las notas oficiosas diarias de Primo con los tuits de Trump. Obligó a que se incluyeran estas notas en un libro, en algunas "fardaba de sus triunfos con las mujeres, como el otro. Claro, eso es algo que no le veo haciendo a Rajoy". (Y se ríe)

¿Y del franquismo qué me dice? Usted escribe que Franco recibió 4.000 millones de pesetas en regalos. ¿Por qué de esto sabemos tan poco? ¿Cómo hizo para hacer creer al mundo el mito de su austeridad?

Es verdad. Yo diría incluso que 'mea culpa'. Cuando escribí mi biografía sobre él, "yo tenía la idea de que fue bastante austero". Por ejemplo, no le gustaba comer bien, le gustaba el rancho militar. Pero ya entonces sabíamos -y yo decía- que "él no tenía que robar porque pensaba que todo era suyo, y eso, por supuesto, es corrupción". Se ve en el uso que hacían él y su familia del patrimonio nacional y esto ha seguido después. "Se han vendido cosas que realmente son de la nación". Y luego está todo eso de los regalos. "Esto no sé si lo puedes publicar, pero hay algo de 'lameculismo institucional', o lo hubo, en la época de las dictaduras. Y eso sí es algo singular y muy notable". Los discursos con los que se hacían esos regalos son alucinantes.


Y después de la calma que le produce hablar de lo que más sabe, vuelvo al ataque… El recién nombrado Gobierno de coalición se propone "auditar los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares" y la recuperación 'inmediata' del Pazo de Meirás para el patrimonio público, según su acuerdo publicado. ¿Qué cree usted que va a salir de ahí?

"Todo depende del tiempo que puedan estar en el gobierno. Estas cosas cuestan muchísimo tiempo. Porque, como en todo, la justicia va de la manera más lenta posible". Así que si pueden estar en el gobierno cinco años, a lo mejor pueden llegar a hacer algo. En fin, que ojalá puedan hacer algunas de las cosas que han prometido, pero lo veo difícil. Aunque hay cosas que son evidentes, como el caso del Pazo de Meirás. "Fue un regalo a Franco, como jefe del Estado, pero por un chanchullo se cambiaron los papeles para que fuera para él personalmente". Así que debería ser relativamente fácil devolverlo al patrimonio nacional. Pero luego hay casos increíbles, realmente complicados.

"Juan Negrín, por ejemplo, de familia muy rica. Un hombre 'competente', 'incorrupto' y 'súper patriota'. A él y a su familia les robaron todo, pero luego aquello se vendió y se revendió de tal manera que ahora sería increíblemente difícil de devolver". Legalmente, sería dificilísimo, aunque eso no quiera decir que no habría que indemnizar a la familia.

O "Margarita Nelken, la gran feminista, una gran artista, una mujer fascinante, de armas tomar", y que tenía amistades con Galdós, con Falla… Tenía un gran piso en Madrid, en la Castellana, si no recuerdo mal. "Se exilió por el Pirineo con su madre, su hija y su nieta, en una aventura heroica". En el piso dejó cuadros de gran valor firmados por artistas amigos, primeras ediciones de Galdós, partituras de Falla"Un tesoro cultural alucinante que fue saqueado por falangistas; vete tú a saber dónde está todo eso". Y me consta que la familia luego pasó unos sinsabores terribles en México.

Margarita Nelken Mausberger

En fin, que "está bien expresar una buena intención de hacer algo. Yo lo aplaudo, pero es difícil".

Además, llevan en su acuerdo escrito la promesa de declarar "nulas las condenas y sanciones de tribunales, jurados y otros órganos penales, administrativos o militares dictadas durante la Guerra Civil española o la dictadura por motivos 'políticos', 'ideológicos', 'de creencia' o 'de orientación sexual', 'identidad' o 'expresión de género'". A usted, que escribió y documentó varios libros sobre 'la política de venganza del franquismo', ¿le parece factible? ¿Qué magnitud puede tener esa medida? ¿Le parece necesaria?

"Esto, de hacerlo, sería fantástico. Lo que pasa es que es muy complicado también". O se hace de un plumazo o… Y haciéndolo así, se librarían también algunos pocos realmente culpables, además de los cientos de miles de perjudicados inocentes durante toda esa represión de la guerra y de después. Pero "en este caso, el bien supera esas excepciones". Si se va caso por caso tardaría muchísimo. De hecho, "recuerdo una conversación que tuve con Alfonso Guerra, cuando todavía estaba en el poder, en la que le pregunté por qué no hacían eso". Y me contestó: "Paul, no tienes ni puta idea de lo que costaría". Se refería a en términos judiciales, las complicaciones jurídicas y todo eso. O sea que o se hace de un plumazo o no se hace.

También van a intentar retirar las condecoraciones y prestaciones asociadas concedidas a personas “que protagonizaron actos criminales no juzgados durante el franquismo”. ¿Cuántos de esos puede haber?


"Por supuesto que hubo militares ascendidos por cometer atrocidades". Pero eso que se proponen también es muy difícil. Yo, evidentemente, soy 'antifranquista' y mi obra, en general, ha estado dedicada a exponer o revelar cosas de este tipo, y no solamente yo. Cuando escribía 'El Holocausto Español' tuve la inmensa suerte de conocer "una red de historiadores locales, casi provincia por provincia, que de todo eso sabían muchísimo". Cada uno sabe lo que pasó en su pueblo, yo aporté, quizás, la visión global. Pero volviendo a lo que me pregunta. Estamos otra vez en lo mismo. Sería dificilísimo.

Casi creo que "eso sí que sería remover las cenizas". Ya me imagino cómo se van a forrar una buena cantidad de abogados. Nos hemos preguntado al principio de la entrevista "por qué es posible que haya generales franquistas en VOX". Nosotros somos mejores que eso. No sé si me explico. Porque, ya puestos, ¿qué pasa con todos esos títulos nobiliarios que dio Franco?. Franco no tenía ningún derecho a darlos y para quitarlos habría que hablar con el rey Felipe. Todo eso sería muy muy complicado.

Se han comprometido también a implementar un programa de exhumaciones de víctimas del franquismo que continúan en 'fosas comunes'. ¿Esto también le parece que puede ser remover cenizas o es una asignatura pendiente?

"No, esto sería fantástico. Todavía en España hay docenas de miles de familias que no han tenido la posibilidad de saber dónde están los restos de sus seres queridos" o de conmemorarlos, mientras que las familias franquistas lo hicieron sobradamente en los años posteriores a la guerra.


Esto me parece un deber primordial humano; y, también, acabar de implementar la ley de Memoria Histórica de 2007". Porque entonces había muy buenas intenciones, pero se dejó mucho en manos de las administraciones provinciales y municipales que, en la mayoría de los casos, no tenían el dinero suficiente para hacerlo, y en otros, por razones políticas, no tenían el más mínimo interés.

Vuelvo a lo mismo, una y otra vez: "si consiguen estar en el Gobierno el tiempo suficiente, creo que sería un paso muy importante para finalmente cerrar un poco el pasado y empezar a que la Guerra Civil y su memoria dejen de manchar la política actual".

¿Y usted cree que habría que ilegalizar la Fundación Nacional Francisco Franco?

Evidentemente. "Que hubiera una Fundación Adolf Hitler en Alemania sería algo inconcebible. Yo creo que hay que nacionalizarla, darle otro nombre e incorporarlo todo en el Archivo Histórico Nacional". Eso sería lo primero.


Pero luego hay mucho más. "Queda por aclarar si tienen sus papeles personales. Los papeles no exactamente oficiales".

"Hay indicios, no puedo decir más, de que estos papeles han estado en manos de la familia y de que algunos de ellos, cuando vivía Cristóbal Martínez Bordiú, los vendía a coleccionistas. Tengo una prueba, de hecho". Uno de esos coleccionistas, cuando murió, tenía un lote, y lo sé porque ese mismo lote me fue ofrecido hace décadas. Al morir, en su testamente lo legó a alguna institución cultural española que no recuerdo. "Yo vi esos documentos".

"Lo de los papeles privados de Franco habría que solucionarlo". Ya no se sabe lo que queda y lo que no, pero es evidente que lo que dice tener la Fundación no es todo y deja muchísimos interrogantes sobre qué pensaba Franco. Era un tío muy cuco. "Yo creo que él jamás pensó que podría llegar una democracia". No soy de los que cree que él secretamente estaba pensando que llegaría. "Todo lo que hizo Franco fue para asegurar la permanencia de la dictadura".

"No sé, y lo confieso, cómo fue creada la Fundación Francisco Franco y sería interesante averiguarlo".

El hispanista Paul Preston. / Cedida
El hispanista Paul Preston. / Cedida

Y, sobre la exhumación, ¿le sorprendió la reacción de la familia? ¿Las dificultades e impedimentos que pusieron?

"Imagino que la familia de Franco se siente 'entitled' (sic.), que es una palabra en inglés que resulta buenísima para describir eso ['legitimada' sería la traducción precisa en este contexto]. Se deben de sentir como si fueran 'familia real'. Quizás ellos creen que por ser herederos de Franco son algo importante, aparte de ser muy ricos por eso mismo. 

Y, "por otro lado, no sabemos quiénes están detrás de esto, quiénes les están susurrando en el oído que esto es intolerable, que digan algo…" Y, además, por supuesto que hubo y "hay periodistas y periódicos encantados de escuchar todo eso y de alentarles".

Usted recuerda en su libro que en septiembre de 1999 el PP fue el único partido en las Cortes que se negó a condenar el alzamiento militar de 1936. ¿Le ha sorprendido el surgimiento de un partido como Vox, más próximo a Franco que el PP? ¿Se puede identificar a Vox con un neofranquismo?


"Sí, y sí que me ha sorprendido. Sobre todo pensando en los años de gobiernos socialistas, pero luego, pensándolo bien y viendo los casos de corrupción con el PSOE andaluz y la manipulación del 'caso catalán', tiene su explicación". Aunque yo no lo había previsto.

¿Usted cree que en España se podría llegar a unos consensos históricos, que pudieran aprobar tanto la izquierda como la derecha, para que se pudiera enseñar en los institutos la República, la Guerra Civil y la dictadura?

"Lo veo difícil". Tienen que pasar muchos años todavía. Durante los años del franquismo, 38 años sumándolo todo en algunos territorios, a base de un régimen de terror, "hubo un lavado de cerebro nacional controlando los medios de comunicación y la educación". Y con esto, sobre todo después de 1959 cuando empezaba a ir mejor la economía, se creó lo que se ha llamado 'el franquismo sociológico'. Es decir, "en el momento en que muere Franco, hay una población muy sustanciosa de españoles que creen que Franco había sido un buen hombre, que había salvado a España, que su régimen era una maravilla…"

Y todo esto no desaparece en 1977, cuando llega la democracia. "Esto sobrevive hasta hoy". Lo mismo que hay gente que compra y lee los libros de Ángel Viñas o los míos, "también los hay que leen los libros de Pío Moa y César Vidal".

Pío Moa - César Vidal

Es decir, que "estamos hablando de una sociedad profundamente dividida". Yo, durante muchos años, esperaba que al irse resolviendo las necesidades vitales (llegar a final de mes, poner comida en la mesa, asegurar la educación de los niños) se iría perdiendo interés por todos esos temas. Eso mayormente pasó hace 20 años y ahora estamos otra vez con VOX en lo mismo. El hecho de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya tenido que prometer todas esas cosas significa que estamos, en cierta medida, en lo mismo. Entonces, "yo creo que lo único que va a solucionar esto va a ser el tiempo". El tema sigue sorprendiendo.

Sabiéndome al final de la entrevista, me atrevo a preguntarle por el rey emérito, al que Preston siempre ha defendido. Y hablemos del Rey un momento. Usted ha alabado su papel en la Transición, pero ¿cree que se llegará a investigar el origen de la fortuna de don Juan Carlos? ¿Cree que se debería investigar?

Bueno, "creo que ya están en ello" y, francamente, no es mi tema; esto es más de investigadores especializados.

Ya, pero ¿se debería investigar o no, en su opinión?

Juan Carlos I de Borbón

"Hombre, si ha habido algo ilegal, se debe investigar". Y esto te lo dice un gran admirador de Juan Carlos. Yo, a pesar de lo ocurrido en los años justo antes de su abdicación, lo dije en mi libro y lo sigo diciendo, "aunque me ha cosechado muchas críticas: creo que Juan Carlos en la historia de España tuvo un papel importantísimo".

Que luego, después de que le robaran su niñez, su adolescencia, sus sinsabores cuando vivía Franco, en la Transición, lo que sea… Eso puede manchar, pero lo que hizo no se le puede quitar. Y respecto a lo demás, "sobre si existen ilegalidades, hay que investigarlas; igual que, aunque sea lentamente, se ha hecho y se está haciendo con las de los partidos políticos".

Y al rey Felipe ¿cómo le ve? ¿Le ve tan bien como vio en su día a Juan Carlos o es usted de los que cree que se equivocó en su discurso del 3 de octubre de 2017?

Pues, mira, esa misma tarde, antes del discurso, me entrevistaron en la BBC sobre el tema, sobre cómo estaba la cosa en Catalunya, etc. y me pidieron que pronosticara qué creía que iba a decir el rey. La situación es verdad que era muy complicada. 'Una conjura de necios'. "No se podía decir quién tenía razón, si Madrid o Barcelona. Había tal cúmulo de errores por ambos lados... Yo dije que esperaba algo de compromiso, de intentar quitar hierro a la situación, de hablar como rey de todos los españoles"; vamos, todo lo que yo habría esperado que hiciera su padre. Y cuando llegué a casa y fui a ver qué había dicho, "francamente me chocó. Había hecho un discurso que podía haber sido redactado por Rajoy".


Mariano Rajoy Brey

"Después de esta declaración podía despedirme satisfecha". Paul Preston se había mojado más de lo que cualquier diplomático habría hecho. A sus 73 años, desde su casa de Londres, sin poder viajar a España desde hace algunos años por motivos de salud, "se despidió lamentando lo que le pesa no poder visitar el país al que ha dedicado sus estudios y recordándome que sigue enamorado de España", en la que cayó por casualidad en los años 60 hablando tres palabras de español. "Me enamoré de la comida, del paisaje, pero sobre todo del calor de la gente", me cuenta nostálgico.

Como decía Machado, ¿no? Le digo recordándole la frase del poeta sevillano que escribió durante la Guerra Civil, con la que empieza su libro: "En España lo mejor es el pueblo. Por eso la heroica y abnegada defensa de Madrid, que ha asombrado al mundo, a mí me conmueve, pero no me sorprende. Siempre ha sido lo mismo".

"Sí, sí, eso, eso", dice Preston, saboreando lo que significa.

FUENTE: publico.es
Marta Nebot
Madrid - 01/02/2020


Antifranquista pero profundamente monárquico como todo británico que se precie, Preston siempre en defensa de 'su graciosa Majestad'.