7/8/17

LOS DRAGONES DEL ALBA

(A Alejandro, Ángel y Laura)

Fue su primer amanecer; jamás 
Habían sentido la descarga, el golpe, 
La sacudida energética que aturde
 Los sentidos y muestra, tras un velo 
Irracional, la magia, lo prohibido: 
La desintegración de la razón 
Mostrándoles, durante unos instantes 
Una grieta sin tiempo en la que flotan 
Los universos múltiples que habitan. 

 Límpida y fría, la transparencia 
De la mañana aún se hallaba en ciernes, 
Fraguando su esplendor sobre la oscura 
Soledad de las aguas, cuando un grito 
Común les hizo alzarse de pronto al ver 
Monstruos marinos que de la mar brotaban. 

Con las primeras luces se agitaron 
Sobre la soledad salobre los dragones 
Metálicos del alba, gigantescas, 
Terribles criaturas que, de pronto, 
Antes de alzar el vuelo transmutaron, 
Sin saber por qué y cómo, en grandes barcos: 
Petroleros al uso hechos de acero, 
De silencios cuerpos que quedaron 
Prendidos al amparo de la rada, 
Mientras ellos, sonrientes, admirados, 
Aún se preguntaban qué habían visto. 

 Miguel Ángel G. Yanes

No hay comentarios:

Publicar un comentario