Mostrando entradas con la etiqueta CNT. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CNT. Mostrar todas las entradas

20/5/21

FAI

El anarquismo desconocido: la historia de la FAI tras la leyenda negra

Esta organización anarquista intentó remover las conciencias de un efervescente proletariado siempre al lado de la CNT, su organización hermana. Las actas de sus plenos y asambleas, documentadas por el historiador Julián Vadillo, aportan luz a una historia repleta de oscuridad y desinformación.
 

Integrantes de la FAI en Aragón, 1936. SUEP / Ministerio de Cultura y Deporte

Reuniones secretas, oscuridad, atracos y terrorismo. Todas estas etiquetas maridan bien con lo que popularmente se asocia a la Federación Anarquista Ibérica (FAI), apenas esbozada en la mayor parte de los libros de historia y que se recuerda como esas tres letras que acompañaban durante la Guerra Civil, en carteles y vehículos, a otras algo más reconocidas, aquellas que denominaban a la Confederación Nacional del Trabajo, la CNT

Si poco se sabe del funcionamiento de las organizaciones libertarias debido al ostracismo que han sufrido por algunas historiografías, menos se conoce de la organización que desde la perspectiva social pretendía agitar las conciencias de los trabajadores, muchas de ellas ya revolucionadas en el campo laboral de la mano de la central anarcosindicalista.

Julián Vadillo echa por tierra la mayoría de los planteamientos expuestos hasta la fecha que explican la federación en su libro de reciente publicación Historia de la FAI. El anarquismo organizado (Catarata, 2021).

La monografía suple así un hueco histórico que se completa con 5 capítulos y un epílogo que transitan entre los antecedentes de la organización hasta su estadio actual, pasando por una primera dispersión de grupos anarquistas, su estado durante la Dictadura de Primo de Rivera, y su actuación en la Segunda República y en el Franquismo.

Aquel 1927, año de fundación de la FAI, se tornó algo convulso en España dando cierta excepcionalidad a la creación de una federación de estas características: la dictadura de Primo de Rivera provocó que muchos libertarios tuvieran que exiliarse, aunque el carácter transnacional de la FAI hace ineludible mirar hacia Portugal, donde un año antes se había producido el golpe de Estado que, tiempo después, se convertiría en una larga dictadura por parte de Salazar

"Agitación, acción y propaganda fue el esquema seguido por parte de los grupos que integraban, independientemente entre sí, la FAI", comienza a explicar Vadillo, doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid.

 

Julián Vadillo Muñóz

La transnacionalidad de la FAI llegaba hasta latitudes de Latinoamérica, Francia, el norte de África y Estados Unidos. A todos estos grupos les unía una única misión: ellos, que defendían abiertamente las ideas anarquistas, tenían que darlas a conocer. ¿Cómo? 

"La propaganda no es solo repartir folletos, sino organizar charlas culturales, manifestaciones, mítines, crear ateneos y editar periódicos", responde el autor, quien apunta que en el mejor de los casos sus militantes no alcanzarían los 10.000 miembros en la Península Ibérica, la mayoría de ellos afiliados también a la CNT. Según Vadillo, "querían lograr la revolución cultural e individual tan importante en un periodo que veían como prerrevolucionario". Después, 'el tiempo les daría la razón'.

El fantasma de la ortodoxia frente el reformismo

"La influencia del anarquismo en España durante los años 20 y 30 del siglo XX fue algo indiscutible". Miles de trabajadores militaban en sus organizaciones mientras sus periódicos, como el órgano de expresión de la FAI, 'Tierra y Libertad', salían a la calle con tiradas que se contaban por decenas de miles

"La FAI canaliza toda esa expresión libertaria que bullía en la sociedad a través de sus grupos de afinidad ligándose mediante una trabazón a su organización hermana, la CNT", agrega el también profesor de la Universidad Carlos III de Madrid como resumen de lo que expone en su publicación.

Aún no se había proclamado la Segunda República cuando se dieron las primeras informaciones negativas y falsas en torno a esta organización. "Hay toda una historiografía que defiende que intentaron controlar a la CNT como forma de salvaguardar las esencias ideológicas; así que determinadas visiones hablan de un anarquismo ortodoxo frente a un hipotético intento de reformismo. Eso 'no se sostiene bajo ningún concepto' si se consultan las fuentes primarias", continúa relatando el experto en la 'historia del movimiento obrero'.

Así se refiere Vadillo a la denostación que enfrentó la Federación Anarquista: "Se dice que los de la FAI eran los más violentos del anarquismo", pero esto tampoco es cierto. El trabajo conjunto con la CNT estuvo vertebrado en los Comités de Defensa Nacional, donde sí practicaban la acción directa en conflictos laborales, incluso se preparaban para la lucha armada, pero también en los Comités Propresos y los Comités Revolucionarios.

De todas formas, la FAI llega a condenar los atracos que se estaban produciendo 'en nombre del anarquismo' por personas que no estaban ligadas a la organización; al igual que fueron tajantes a la hora de evitar la violencia injustificada en la retaguardia republicana".

Colaborar con la República, ¿fue un error?

A pesar de que la FAI no era un ente unívoco sino de gran diversidad, "sus dirigentes siempre intentaron que los errores del anarquismo recayeran en ella y no en la CNT", aduce el escritor

Entre esos 'errores' se encuentran, tal y como expresaron duramente en su momento los diferentes grupos que conformaban la Federación, la colaboración con el Gobierno republicano durante la Guerra:

"Ni siquiera eso fue visto de forma mayoritaria como un error si se tienen en cuenta a algunas de las personalidades más influyentes del momento: Cipriano Mera participó en la FAI desde los inicios de la República y adoptó la colaboración militar; Mauro Bajatierra fue, incluso, uno de sus fundadores, y llegó a formar parte del comisionado de Guerra; y Melchor Rodríguez, conocido como 'el Ángel Rojo' por los propios fascistas, también militó en la FAI y adoptó la posición colaboracionista".

La Guerra Civil modificó la estructura inicial de la Federación, una organización alegal pero cuyos grupos eran tolerados. En 1937, ya en plena guerra, se inscribió como asociación: "Se convierte en un partido político, entra en el Frente Popular y pasa de ser una organización de grupos a una más regional. De hecho, la Federación aparece en el listado de colectivos perseguidos por la Ley de Responsabilidad Política del franquismo".

Nombres de estos grupos de afinidad, como Luz, El reflejo libertario, La eterna llama, El vencedor, Los iguales, Acracia y Gran bohemia, dejaban entrever las reminiscencias evocadoras del espíritu de sus componentes. "Lo mismo sucede con la Unión Anarquista Italiana y la Francófona. Muchas denominaciones hacían mención a hechos históricos, como los Mártires de Chicago o Espartaco, y también a antiguos militantes o referentes como el grupo Bakunin o Proudhon", señala el propio Vadillo.

Condena explícita de los atracos

Aunque acciones como atracos y atentados se han asociado al anarquismo en general, y a la FAI en particular, el historiador reconoce que es una visión equivocada de lo que realmente sucedió en aquellos años: "Es innegable que cualquier organización política utilizó la violencia, pero no deja de salirse de lo normal en un contexto de lucha".

La FAI participó, por ejemplo, en la insurrección obrera de 1934. Incluso en enero de 1936 llegan al acuerdo de que deben estar preparados para un hipotético golpe de Estado, lo que se materializaría en la constitución de 'milicias armadas de defensa'. Al fin y al cabo, la FAI tenía su cuota de responsabilidad en ese contexto de violencia política al ser un organismo más, pero 'ni mucho menos toda la responsabilidad'".

De hecho, la FAI acordó expulsar a todos aquellos militantes que llevaran a cabo atracos porque "deshonraban a la organización", tal y como recogen las actas de aquel pleno. "La FAI llega a fusilar a uno de sus militantes en Barcelona al comprobarse los atropellos que ha efectuado en la retaguardia republicana, y Melchor Rodríguez frena las 'sacas de presos' de Paracuellos en las que, según las investigaciones, también participaron otros militantes anarquistas".

Vadillo agrega que "siempre se ha dicho que hay ideologías serias y responsables entre las que no se incluye al anarquismo, cuando esto no es cierto, ya que, entre otras cosas, ellos también se preocuparon por la violencia en la retaguardia y motivaron a las potencias internacionales a apoyar la causa al saber que, "si la República perdía, el fascismo sería el vencedor".

El historiador no elude hablar de los atracos que se perpetraron en nombre del anarquismo: "Había grupos específicos englobados en la FAI, otros grupos anarquistas que no veían necesario federarse y luego los grupos de acción, que no tenían ningún tipo de relación orgánica ni con la FAI ni con la CNT, y cuyas actuaciones no tienen nada que ver con el entorno de la agitación política y sindical".

Aunque no la ha hecho desaparecer, el paso del tiempo ha reducido la influencia de esta organización histórica,  Actualmente, la Federación se mantiene vigente tanto en España como en Portugal con la misma estructura que la vio nacer en 1927, sigue editando su periódico mensual, 'Tierra y Libertad', y participa en actos y congresos internacionales. "Aunque minoritaria en el territorio, la FAI continúa con su labor".

FUENTE: publico.es

22/12/19

ANARQUISTAS EN EL EXILIO

El exilio anarquista, el mayor olvidado 80 años después

Tras finalizar la Guerra Civil en España, miles de 'libertarios' huyeron en busca de libertad. Aunque apenas se les ofreció ayuda desde las instituciones del momento, la CNT pudo recomponerse a lo largo del tiempo hasta el día de hoy, cuando los actos de reparación continúan silenciando su historia.

Un militante libertario hace el saludo anarquista cuando la 9ª Compañía es la primera en entrar en París y liberarlo de los nazis.  - Archivo CNT/ FAL
Un militante libertario hace el saludo anarquista cuando la 9ª Compañía 
es la primera en entrar en París y liberarlo de los nazis. - Archivo CNT/FAL

Martín Arnal Mur acaba de cumplir 98 años. Si anda rápido, se cansa fácilmente, así que espera la llamada a primera hora de la mañana junto a su teléfono fijo en la casa que él mismo se construyó en su pueblo natal de Huesca "después de retornar de un exilio de más de 35 años en Francia". Es de los pocos anarquistas con vida que fue movilizado para luchar en la Guerra Civil, de la que huyó hacia Francia en 1939,  finalizada la contienda bélica.

Su voz quebrada narra la historia viva de un exilio forzado, olvidado durante años y vilipendiado en la actualidad, ahora que se cumplen los 80 años del final de la contienda. Desde la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL), el historiador y profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) Javier Antón ha comisariado una exposición que se podrá visitar hasta finales de noviembre y que recoge cronológicamente "las diferentes etapas que los miles de libertarios exiliados en el extranjero recorrieron durante su periplo alejados del país en el que lucharon por la libertad y en contra del régimen fascista de Franco".

“La mayor parte de los anarquistas exiliados pasaron a Francia debido a la porosidad de los Pirineos, ya que muchos se conocían bien la zona por haber luchado en ella”, declara el encargado de la muestra. Algo similar le ocurrió a Arnal cuando a los 17 años, en 1938, se vio obligado a marcharse al país galo por primera vez debido a que las tropas franquistas iban a conquistar la zona en la que vivía. “En ese, mi primer exilio, caí enfermo, pero en cuanto me recuperé volví a pasar la frontera para entrar en Catalunya, aunque ahí no me llegaron a movilizar porque éramos la quinta del chupete, aún más joven que la quinta del biberón”, comenta el aragonés.

Martín Arnal Mur

Los anarquistas son vilipendiados por las instituciones

Su segundo exilio, que duraría hasta 1975, empezó un 3 de febrero de 1939. Como tantos otros, este casi centenario anarquista que desde los 15 años está militando en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) tuvo que arreglárselas por sí mismo para poder subsistir. “Aunque la mayor parte de los exiliados anarquistas pasaron a Francia, la dispersión fue de grandes dimensiones: hay referencias de hasta 20 países a los que huyeron, como Argelia, Brasil, Venezuela, Reino Unido o Bélgica, pero sobre todo México y Argentina, reseña Antón.

Asimismo, el profesor de la Complutense incide en el hecho de que los 'exiliados anarquistas' fueron los peor parados si se atiende a las cuotas de personas a las que se les ofrecía asilo en otros países. “El Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles (SERE) y la Junta de Ayuda a los Republicanos Españoles (JARE) ayudaron descaradamente a la cúpula de los socialistas y comunistas enviándoles a México y Chile, aunque fueron dos países en los que también se crearon importantes nodos cenetistas”, denuncia Antón.


“Las instituciones daban de lado al 'movimiento libertario' todo lo que podían, así que la reubicación de los exiliados fue desigual al estar privilegiadas unas ideologías antes que otras, cuando todas habían luchado y derramado sangre en contra del fascismo en España, argumenta el comisario de la exhibición.

Basándonos en las cifras de las que se tiene veraz constancia: de los 2.500 refugiado que llegaron a Chile, únicamente 400 eran anarquistas, y en México, país en el que arribaron más de 3.000 personas procedentes de España, los 'libertarios' tan solo constituían un pequeño porcentaje.

Cabe destacar que algunos militantes de la CNT, central sindical que se convertiría en el eje articulador de 'la lucha anarquista en el exilio', sí que recibieron ayuda. Según Antón, esta ayuda estaba dirigida a “los que habían ostentado cargos gubernamentales, en la administración o en estructuras militares, que fueron ayudados y bien reubicados”. Al respecto, este profesor universitario cifra en un  90% a los 'cenetistas' que tuvieron que buscarse la vida sin ayuda de nadie.
Ejemplar exhibido en la exposición del periódico anarquista 'Solidaridad Obrera'
publicado en México en 1945. - Archivo CNT/ FAL

 Enfrentamientos en el seno de la CNT

"Los militantes de la asociación anarcosindicalista quedaron desperdigados por todo el mundo, excepto aquellos que siguieron luchando con las armas contra el régimen franquista, integrados en el 'maquis' o la guerrilla urbana". Es en ese periplo de tiempo cuando se produce una escisión en el seno de la CNT. Así explica la situación Julián Vadillo, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) especializado en el movimiento obrero del siglo XX: “Algunos pensaban que el formato colaboracionista inaugurado en 1936 debía terminar con la victoria de Franco, y otros opinaban que la Guerra Civil no finalizaría mientras el dictador estuviera en el poder, por lo que el sistema colaboracionista debía seguir adelante”.

Esta situación tiene consecuencias en la CNT, como la “pérdida del pragmatismo que había caracterizado al 'movimiento libertario' debido a la represión y persecución que sufren los anarquistas, a lo que se suma que, naturalmente, ellos no estaban desenvolviendo sus actividades en el hábitat en el que estaban acostumbrados, que era la realidad española”, comenta Vadillo. Aun así, más de 30.000 anarquistas radicados en Francia estaban afiliados y cotizando al sindicato español a mediados de los años 40. Esta dinámica aún tiene sus ecos en el pasado más inmediato, ya que hasta el año 2010 varios delegados enviados por parte de los 250 'cenetistas' que seguían viviendo hasta la fecha en Francia participaban en los Congresos Nacionales de la CNT, tal y como enfatiza Miguel García, el actual secretario general del sindicato.


La vida de los refugiados en Francia

Arnal recuerda cómo empezó su vida desde cero después de dejar atrás algunas de las experiencias más complicadas de su vida, como "el fusilamiento de dos de sus hermanos que las tropas franquistas capturaron cuando se acercaban al local del sindicato para informarse sobre lo que estaba ocurriendo durante los primeros días de la contienda". O que "le robaran su casa familiar para venderla después, así como la ocupación por parte de los fascistas de las tierras que ya nunca volverían a ser trabajadas por la familia Arnal".

En los primeros años de la década de los 40, el Gobierno francés envió a Arnal al campo de trabajo de Argelès-sur-Mer, donde sería destinado a la Compañía de Trabajadores Extranjeros "para terminar luchando  junto a la 'resistencia francesa'" hasta que se produjo 'la debacle', en sus propias palabras, refiriéndose a "la caída del país galo en manos de los nazis".
Fotografía del acto que la CNT organizó en el exilio en el año 1957, 
conmemorando el XXI aniversario de la revolución española. - Archivo CNT/ FAL

El testimonio y los periódicos de los exiliados

Pasaban los años y la vida orgánica de la central anarcosindicalista seguía desarrollándose. Una buena prueba de ello se exhibe ahora en el salón de la FAL, la fundación cultural de CNT, encargada de custodiar la documentación histórica del sindicato, publicar libros o promover actos culturales como este. “En la exposición hemos hecho una selección de 34 periódicos de diferentes confederaciones en el exterior, agrupados por fecha de aparición y zona de publicación, llegando a los 12 países, pero principalmente Francia, México, Argentina y Venezuela, según describe Antón.

Los dos historiadores citados coinciden en la importancia que la publicación de periódicos y creación de editoriales tuvieron a la hora de cohesionar un movimiento tan disperso en el espacio, “una característica que se mantiene de los periodos anteriores”, según el profesor de la UC3M. La exposición así lo recoge, además de que las cabeceras de las publicaciones están acompañadas de fotografías y algunos objetos significativos. “La prensa en concreto muestra las dos vertientes de la CNT en el exilio, tanto el sector más ortodoxo como los más posibilistas”, comenta el comisario de la muestra.

Congreso de la CNT en el exilio (Toulouse-Francia 1947)

El retorno a la tierra prohibida

“Es en los 70, pasado el episodio de mayo del 68 parisino y habiendo empezado un 'tardofranquismo' aperturista, cuando ciertos anarquistas vuelven de forma individual a España, donde algunos son fusilados porque aún estaban vigentes las órdenes de búsqueda y captura que pesaban sobre ellos desde hacía 30 años”, agrega Antón.

El año de la muerte del dictador sería la fecha indicada para que retornaran muchos 'militantes libertarios exiliados', “aunque llegaban sin absolutamente nada, estando todavía muchos de ellos proscritos y, desde luego, sin derecho a ningún tipo de pensión”, incide el profesor de la UCM. Así, siguiendo la estela cronológica del movimiento, la última imagen que aparece en el salón de la FAL está fechada en 1977, cuando se pide en el registro la legalización de la CNT dando inicio así a la reconstrucción oficial del sindicato.
Carnet de la CNT en el exilio, concretamente en Francia, país al que huyeron 
la mayoría de ellos y que puede verse en la exposición de la FAL. - Archivo CNT/ FAL

La memoria histórica libertaria en la actualidad

"A día de hoy, poco ha cambiado para la memoria del exilio anarquista". La voz de la experiencia encarnada en Arnal lo resume así: “Que ahora se aprovechen sin fundamento estos republicanetes de la memoria colectiva que fue la 'represión franquista' y que solo se vean banderas tricolores en los actos de reparación… A mí no me gusta la guerra de las banderas, lo que hay que hacer es ir con el corazón por delante, porque de pronto se coge una bandera y se le prende fuego, pero sí que se obvia toda la memoria libertaria”. Una circunstancia, la del olvido, que Vadillo achaca a que “la memoria anarquista es una memoria más molesta, se convierte en la gran ignorada en todos los sentidos”.

En la misma sintonía se encuentra Antón, que dice que “los ejercicios de memoria que el Gobierno está haciendo son solo retóricos, recordando los hechos que a ellos les interesan y sin poner un duro”. García, el secretario general de la central anarcosindical, defiende: “Debe haber cierto miedo desde el Gobierno porque no quieren sentarse a hablar con nosotros. La CNT es apoyo mutuo y acción directa, algo que les hace tambalearse como institución, así que nos obvian porque saben que podemos llegar a cambiar las cosas”.

Al respecto, aunque desde el punto de vista de Vadillo en ningún sitio del mundo los actos de reparación están a la altura del propio 'movimiento libertario', sí espera que “el trabajo desempeñado por las asociaciones civiles y de recuperación de la memoria histórica consigan convertirse no solo en un instrumento de estudio académico, sino que también tengan cierta utilidad social, que es hacia donde hay que caminar”, concluye el historiador.

Por su parte, Arnal recuerda que para saber dónde están exactamente sus dos hermanos han tenido que exhumar primero unos 5 cadáveres del bando nacional porque los de Franco echaban muy hondo a los nuestros y encima colocaban a los suyos. “Ahí estaban los dos, en una fosa, tirados peor que si fueran basura, porque al menos la basura está en contenedores y puedes separar algo, pero ahí no. Y cuando hicieron la exhumación, me quedé mirando el esqueleto de mi hermano que parecía clamar justicia”, sentencia este veterano libertario.

Es él mismo, Martín Arnal, ese señor nonagenario que atiende durante media hora sentado al teléfono y que ya ha pagado su cuota de CNT hasta febrero del próximo año quien finaliza, certero: “Es terrible pero así es la historia”.

Martín Arnal en la actualidad

FUENTE: publico.es
17/11/2019 


Tras permanecer casi 40 años exiliado en Francia, Martín Arnal volvió a España tras la muerte de Franco y según sus propias palabras, se decepcionó con el país que halló.

14/4/19

OCTOGÉSIMO OCTAVO ANIVERSARIO

Los infundios contra la República 

Este 14 de abril nuevamente la conmemoración de la proclamación de la II República, de la que se cumplen 88 años, vuelve a verse atacada por los infundios y espúreas interpretaciones que difunden sus detractores.

Proclamación de la II República Española

Y no por solamente los monárquicos capertovetónicos que desean recrear la Reconquista y el reinado de Don Pelayo, sino más desgraciadamente, por los historiadores, escritores, periodistas, politólogos, y "toda clase de aduladores y vendidos a este régimen monárquico", que se pretenden “objetivos” y hasta progresistas, que pululan por los medios de comunicación y las tertulias políticas, sobornados por el “establishment”

Estos personajes y personajillos –y que miserable e ignorante es la mayoría de la clase intelectual y política de nuestro país- se dedican, estos días de emocionantes recuerdos republicanos, a ensuciar con sus mentiras y falsas interpretaciones de los verdaderos hechos la verdadera génesis y recorrido de la II República y de sus más ilustres promotores y defensores.

Alegoría de la II República Española

La visita que realizó Pedro Sánchez a la tumba de Machado en Colliure -que esos políticos no tienen límite en la tergiversación de la historia cuando creen que conviene a sus intereses- con la bandera monárquica y afirmando que los principios y valores de la Constitución de 1931 estaban reproducidos en la de 1978, ha dado ánimos a los corifeos de esta monarquía, heredera de las mayores corrupciones que contamos en nuestra trágica historia, para lanzarse nuevamente a afirmar "infundios tales como que fue la derecha quien construyó la II República", y que “muchos izquierdistas no creían en ella”, sin precisar quiénes eran esos izquierdistas –término despectivo- porque eso sería dar una información que no apoya su tesis, ya que únicamente los anarquistas criticaron la forma de Estado, puesto que "en su ideario no cabe el Estado".

"Pero bien se guarda de precisar que fueron ellos, los obreros de la CNT y los activistas de la FAI, y las mujeres de Mujeres Libres, los primeros que corrieron a defender la República cuando se produjo el golpe de Estado", arriesgando con ello no sólo sus principios sino su propia vida que tantos perdieron con una valentía y generosidad sin límite. 

Confederación Nacional del Trabajo - Federación Anarquista Ibérica

Hasta el punto de que, contrariando lo que habían siempre defendido apasionadamente, los dirigentes García Oliver y Federica Montseny aceptaron entrar en el gobierno de la República en 1937 cuando empezaba a ser evidente que se corría el peligro de que el fascismo ganara la guerra. 

Y no sólo los anarquistas lucharon en la Guerra Civil, sino durante 15 años en que, a la par que los comunistas, sostuvieron las guerrillas que se mantuvieron tanto en todas las montañas de España, como en la guerrilla urbana que perduró hasta 1960, cuando la Guardia Civil asesinó a Quico Sabaté en el pueblo catalán de Sant Celoni.

El líder anarquista Quico Sabaté, abatido por disparos de la Guardia Civil en 1960

Uno de esos intelectuales de salón y de banquetes, se queja de que “la izquierda menosprecie una Transición que engendró una democracia semejante a la de 1936”. Y tanta osadía resulta muy difícil de soportar cuando la II República se atrevió a enfrentarse directa y violentamente al Capital, a la Iglesia, a la Aristocracia Latifundista, a los Militares Africanistas y Retrógrados, en aras de implantar un régimen abierta y sinceramente democrático. A declarar en el artículo 6 de su Constitución que “la República española  renuncia a la guerra para resolver los conflictos internacionales”. Lo que le ocasionó su sangriento fin.

Es inaceptable que ese personaje se atreva a afirmar que “si Machado viviera, no tendría ninguna duda: pensaría que …la democracia de hoy, es humanamente, la victoria de la II República”.  

Antonio Machado
  • No basta que tengamos 150.000 víctimas del genocidio franquista en todas las cunetas, carreteras, campos y cementerios de España, sin que haya habido ningún gobierno democrático que haya tomado la responsabilidad del Estado de encontrarlos y exhumarlos para darles un entierro digno, porque somos el país después de Camboya que tiene más desaparecidos.
  • No basta con que no se hayan anulado los criminales juicios de la dictadura y reintegrado a las víctimas el honor y las compensaciones económicas que se les deben, después de dictar en 1977 una ley de Amnistía que deja impune los crímenes del franquismo.
Republicanos fusilados por las fuerzas franquistas
  • No basta con que los verdugos y los que dieron las órdenes de las detenciones, torturas y fusilamientos no hayan sido detenidos y juzgados nunca, y que sea preciso que se persigan estos crímenes en Argentina. Y que algunos de esos torturadores, como Billy el Niño siga en libertad y gozando de las medallas que le han concedido.
  • No basta con que esta monarquía sea la aliada más fiel del Capital, y que su familia haya acumulado una estimable fortuna con las comisiones que percibe de todas las importaciones de petróleo de los regímenes sátrapa de Medio Oriente.
Antonio González Pacheco, alias "Billy El Niño", torturador franquista
  • No basta con que la Iglesia siga manteniendo los privilegios y recibiendo las inmensas subvenciones millonarias que le entregamos cada año, mientras imparte doctrina en más del 30% de los colegios concertados y nos roba el mayor patrimonio nacional.
  • No basta con que la aristocracia latifundista posea ahora el 55% de las tierras cultivables de España mientras a los jornaleros andaluces hay que pagarles el PER unos meses al año para que no se mueran de hambre.
Lujo y boato en el seno de la Iglesia Católica
  • No basta con que nuestros gobiernos “democráticos” nos hayan involucrado en las infames guerras imperialistas con que están destruyendo Afganistán, Irak, Siria, Libia, Yemen.
  • No basta con que esta democracia permita que mueran ahogadas en nuestro Mediterráneo miles de personas que huyen de esas mismas guerras que han organizado los gobiernos “democráticos” europeos y estadounidenses.
Bombardeo sobre la Ciudad de Racca (Siria)
  • No basta con que las desigualdades entre las clases trabajadoras y las poseedoras, entre el hombre y la mujer, sean cada vez mayores, mientras España es el país que tiene menos carga fiscal de todos los países europeos adelantados.
  • No basta con que se hayan destruido los sectores productivos para entregar nuestra economía a un turismo improductivo y depredador que destruye nuestros paisajes y nuestro medio ambiente.
  • No basta con que la corrupción haya anidado durante 40 años en el sistema político, financiando a los partidos de la derecha para ganar falsamente las elecciones, con la permisividad, la complacencia y la complicidad de la Monarquía, buena parte de los parlamentarios y de la judicatura, y que en este momento tengamos más 800 cargos políticos procesados, enjuiciados y condenados. Entre ellos el yerno del rey dimitido y cuñado del actual.
  • No basta que esos corifeos de este injusto sistema lo defiendan con los más espúreos argumentos, mintiendo sin la menos vergüenza, sino que además se atreven, en el colmo de la infamia, a utilizar a nuestros mártires, como Antonio Machado y Manuel Azaña, para afirmar que éstos defenderían este perverso sistema que nos trajo la Transición, impuesto por las fuerzas franquistas ante la debilidad de la izquierda.

Esos viles adulones de este régimen monárquico no tienen ningún límite y al parecer no se les puede poner, para que al menos tengan un poco de respeto por aquellos de nuestros antepasados republicanos que dieron todo lo que tenían, hasta la propia vida, por implantar y defender una República democrática, igualitaria, moral, que nada tiene que ver con el "corrupto sistema" que se ha implantado en nuestro país después de la Transición

Porque esos ignorantes y mediocres plumillas que de todo se atreven a opinar, mostrando su desconocimiento de lo que ha sido nuestra historia, y sin perder su arrogancia, nunca se involucrarían en la lucha por las libertades y la igualdad en nuestro país, cómodamente instalados y cobrando por su papel de corifeos de "este poder monárquico que nos domina".

Familia real española

FUENTE: publico.es
La verdad es siempre revolucionaria
Lidia Falcón
14/04/2019 




¡¡¡Brava, bravísima!!!