Mostrando entradas con la etiqueta Guerra civil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra civil. Mostrar todas las entradas

18/7/19

MARIANO GAMO / CURA Y EXDIPUTADO DE IU

“La Iglesia ganó la Guerra Civil, más que el Ejército y que la Falange” 

Mariano Gamo, cura obrero y marxista

Mariano Gamo es un cura risueño que, en cuanto te descuidas, deja de contestarte las preguntas y se pone a cantar versos de León Felipe con música de Paco Ibáñez o Serrat. Y es que también es pianista y poeta. Hijo temprano de la república (nació en 1931) y huérfano temprano de guerra (a su padre lo mataron los republicanos en el 36). Cuando el franquismo empezaba a anochecer pasó más de dos años preso en la cárcel de Zamora por "cura rojo". En los 90 llegó a ser diputado por Izquierda Unida. Hoy, a sus 89 años, sigue cultivando su vocación de juglar.

“Adusta mañana
de un loco febrero,
al juzgado voy,
de la cárcel vengo.”

Eres hijo de la República y huérfano de guerra. ¿Qué veían los ojos de un niño en aquella España? ¿Se respiraban política y vientos de desastre? 

Los ojos de aquel niño de cinco años se abren en el atardecer del 16 de agosto del 36, cuando el alguacil del ayuntamiento de Mondéjar, un pueblo de la Alcarria, requiere la presencia de mi padre para hacerle unas preguntas. "Ya no lo volvimos a ver".

Al día siguiente, ya se supo que a los seis detenidos los habían fusilado en el antiguo pueblo de Vaciamadrid, esposados de dos en dos. Los tres años de guerra fueron años de luto en la familia, que mi madre prolongaría toda su vida. "Luego Franco mataría a otro tío mío en Calatayud".

Francisco Franco Bahamonde

Siempre me ha parecido un misterio cómo se llega a tener vocación, o sea, si es un arrebato místico, filosófico, cultural...

Bueno, a los 10 años no se tienen esos arrebatos, a menos que seas un pastorcillo de Fátima o de Lourdes.

¿A ti cómo te llega la vocación?

Las fuerzas nacionales entraron en mi pueblo, y yo no veo más que dos tipos de gente de orden: militares y curas. Los curas, hijos naturales del pueblo, venían de su exilio en Francia. Los militares, estaban alojados en todas las casas. Concretamente, en mi casa había dos o tres tenientes, casi diríamos, en arresto militar: se les acusaba de haberse quedado con unos capotes del único torero notable que había en la Alcarria, Salerito. Entre ser cura o militar, pues, no sé, me resulta más fácil el ser cura, por lo que sea, por el azar. Pero sin que se me apareciera la bendita Magdalena con el prepucio de Jesús, ¿comprendes?

Con 24 años te trasladan a Madrid como capellán del Frente de Juventudes de la Falange. Ideológicamente tuvo que ser toda una experiencia, ¿no? ¿Tú ya te dabas cuenta de las barbaridades que estaba haciendo el franquismo o entras en Falange porque había que entrar en la Falange?

Campamento del Frente de Juventudes

Bueno, yo no entro en Falange. Yo soy un funcionario eclesiástico destinado al Frente de Juventudes de Madrid. Pero yo no tuve nunca carné falangista.

¿Os imponían algún tipo de consigna ideológica? ¿Entonces te identificabas con el régimen por lo que había pasado con tu padre?

Bueno, sí, pero no. La consigna de José Antonio era “ni izquierdas ni derechas”, ni Cánovas ni Sagasta.

¿Y cómo percibías tú con 20 años, cuando sales del seminario, la España de posguerra?

Pues que por fin se había restaurado "un régimen ideal y cristiano" tras la catástrofe de la Guerra Civil. Esa era la sensación. En esa España nueva que había surgido tras la victoria de Franco, Iglesia y Estado juntaban sus esfuerzos para sacar adelante un tipo de sociedad determinada, la que decían los canonistas: "la unión de la Iglesia y el Estado es consustancial con el buen orden en un país".

Comunión Iglesia-Estado

No eras consciente de las barbaridades que estaba cometiendo el régimen de Franco, las represalias, los campos de concentración.

Mira, Paul Preston, en su Historia del Holocausto Español, da unas cifras de la represión en Madrid y Barcelona, por ejemplo. La represión franquista llega a 4.000 ejecutados; pero es que la represión del Frente Popular en Paracuellos, con el cuartel de la montaña, llega a 8.000 víctimas. Y en Barcelona unas 7.000, una mitad del franquismo y la otra del Frente Popular.

En 1963 te trasladan a la parroquia de Moratalaz, y tú le llamas a tu Iglesia "La Casa del Pueblo de Dios", que parece una etiqueta puesta por lo que entonces se llamaba un "cura rojo". ¿Tú eras ya un cura rojo?

Sí, yo era un cura rojo y, como escribió Martín Vigil, un cura comunista.

Cuando cuelgas aquel cartelón de "La Casa del Pueblo de Dios", empiezas a ser un hombre sospechoso...

José Luis Martín Vigil, sacerdote jesuita y escritor

Bueno, yo ya lo era. El superactivo ministro Manuel Fraga me había llamado para dirigir la institución para huérfanos de periodistas, San Isidoro. Al entrar a la entrevista, me presenta a un cardenal que salía de allí: “Señor cardenal –hace una imitación extraordinaria de la voz imperiosa de Fraga–, le presento a Mariano Gamo, que viene a colaborar con este ministerio”. 

Y yo contesto: “Señor cardenal, no anticipe usted sus bendiciones, porque yo vengo a decir que no al ministro”. Fraga no se lo creía: “No le haga caso, señor cardenal. Gamo ha contribuido al éxito del primer congreso de la familia, y va a seguir colaborando”. A mí me temblaron las piernas físicamente, no metafóricamente. Cuando yo me senté frente a él, siguió: “Vaya broma le has gastado al cardenal”. Y yo le contesté: “Mira, Manolo, yo si te he escrito felicitándote por tu ascenso a ministro lo he hecho por pura cordialidad, no para pedirte nada subrepticiamente".

O sea, que Fraga te estaba ofreciendo el cargo para tenerte, digamos, controlado.

Sí, sí. Y le digo: “Lo siento; pero yo no he venido a mendigar ni a aceptar nada. Mi proyecto es dedicarme a una parroquia en la periferia de Madrid”. Y él da un puñetazo en la mesa y grita: “Eres el primer asunto que se me resiste en este ministerio”.

Cuando Franco impone el estado de excepción, en 1969, eres uno de los 735 detenidos en toda España. ¿Por qué te detienen y cómo te detienen?


Se presenta la policía. “Oiga, que le espera el jefe”. El jefe era Saturnino Yagüe, el comisario de orden público. Un señor regordete, bajito, con mala leche. Y cuando voy, lo primero que me explica es por qué me ha mandado detener: “Porque estamos de usted hasta la coronilla. Porque usted en su iglesia dice lo que quiere, da la palabra a la gente, rompe las normas litúrgicas, y se reúne con unos y con otros clandestinamente. Y eso para nosotros es insoportable. No teníamos hasta ahora el instrumento para detenerle, pero ahora el instrumento nos lo da el estado de excepción”.

¿Con quién te reunías para que dijeran eso?

En la parroquia se celebraron las primeras reuniones clandestinas de Comisiones Obreras. Y también hacíamos otras reuniones públicas, vecinales. Muchas veces nos cercaba la policía en jeep o a caballo, noble animal que siempre impone. Otra reunión, por ejemplo, fue por una estafa que hubo en Moratalaz. Una tal empresa Martala le había sacado el dinero a los emigrantes del barrio ofreciéndoles pisos baratos. Y no aparecieron las grúas, no se empezaba nunca a construir. Vinieron a pedirme ayuda y decidimos darle una respuesta.

Y tú salías y hablabas con la gente, les apoyabas en las gestiones.

Claro, claro. Era "La Casa del Pueblo de la Iglesia". Pues en esta iglesia se va a comulgar con el pueblo y la iglesia va a comunicarse con todos los vecinos y con todos sus problemas. La iglesia era la única organización permitida por el franquismo.


Te condenan a tres años de cárcel. ¿Quién te juzga? ¿Dónde te juzgan?

Durante medio año estoy recluido en el monasterio de El Paular, sometido a jurisdicción militar, bajo tribunales militares. Un día entraron a hablar conmigo dos chicas jóvenes. Eran estudiantes. Y llega entonces el comisario y dice: “No pervierta usted a mis hijas. No las pervierta usted más, porque ya están corrompidas por la universidad”. Cuando ellas se fueron, me confesó que a le había ofrecido a sus hijas trabajar en la policía, simplemente de chivatas.

O sea, que las chicas estaban para sonsacarte.

No, no, no. Se negaron. Por eso decía el comisario que estaban pervertidas. Se negaron a ejercer el oficio de policías camufladas en la universidad.

Cuándo te juzgan, ¿cómo eran aquellos juicios? 

Monasterio de Santa María del Paular, en la Sierra de Guadarrama

A los seis meses, la justicia militar se inhibe en mi caso, y pasó a depender del Tribunal de Orden Público. Me defienden dos abogados de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), del despacho de Paca Sauquillo. El juez es Mateu Cánoves, que tenía una tortura íntima. Su padre, como el mío, había sido víctima de las matanzas del Frente Popular. Ya me había advertido el director general de Seguridad, por carta, de la línea que iban a seguir: “Parece mentira que usted, siendo hijo de caído por Dios y por España, se preste a los contubernios de la izquierda nacionalista, vendepatrias y tal”. 

Toda la fraseología del franquismo, o sea. Acabé en la cárcel de Yeserías. Había monjitas que me miraban con cierto temor, pero bueno, no me arañaron ni me sacaron los ojos. A las nueve de la mañana me juzgaron y, al final del interrogatorio, el juez Cánoves preguntó si tenía algo más que añadir. Dije que sí, "que toda la acusación que se me podía hacer era que yo luchaba por una Iglesia libre dentro de un Estado libre (eran palabras de Pablo Vl)". Me impusieron tres años de condena y fui trasladado a la cárcel de Zamora.

Famosa precisamente porque allí os juntaban a los sacerdotes que no gustaban al régimen. Tengo entendido que vosotros os oponíais a estar aislados en un módulo, que queríais estar con los presos comunes.

Exactamente.

¿Cómo era esa cárcel? ¿Cómo era vuestro módulo?

Prisión provincial de Zamora

Era un pabellón aislado dentro del conjunto carcelario.

¿Os trataban bien a los sacerdotes? Porque aquellas cárceles eran tremendas.

Los funcionarios nos trataban respetuosa y sorprendidamente. Excepto alguno que se ponía chulín con los vascos. Los vascos admiraban mucho a mi madre que, cuando me venía a ver, les soltaba la misma arenga a los funcionarios: “Parece mentira. Vosotros estáis guardando las espaldas al régimen. Yo soy viuda por los errores del Frente Popular y vosotros tenéis preso a mi hijo. ¿Con quién me quedo?”.

Hablas de curas vascos, muchos de ellos presos por colaborar con ETA. Siempre me pareció paradójica la Iglesia vasca, bastante antifranquista. ¿Es diferente la Iglesia vasca a la del resto de España?

Un poquito, sí.


En la Iglesia, finales del franquismo, ¿había sectores democráticos fuertes o no? ¿O estaba muy cómoda la Iglesia, la jerarquía eclesiástica, con el franquismo?

Cómoda,  muy cómoda. La jerarquía, sobre todo, estaba disfrutando. Vivía en el paraíso terrenal, considerando la posición canónica que establecía la unión de la Iglesia y el Estado. Era lo que estudiábamos en derecho canónico en el seminario de Madrid. Pero muchos curas de las diócesis éramos desafectos al régimen. Claro que había colaboracionistas bajo la insignia redentora de la cruz: “Al viento nuestras banderas son de la patria y la luz”. 

La Iglesia había ganado la guerra, más que el ejército y más que la Falange.

En el 77 vas de candidato a las elecciones generales por la ORT, maoísta. Supongo que entre muchos de vosotros existía el temor de una vuelta atrás, ¿no? "A un franquismo sin Franco", a la represión otra vez. ¿O ya estabas convencido de que la democracia no tenía vuelta atrás?

Creo que todos partíamos de esa base. Pero lo que no queríamos era que la herencia de Franco se pusiera sobre los hombros del PSOE. El PSOE no tenía ningún antecedente antifranquista. Como dijo muy bien Ramón Tamames, "el PSOE eran 100 de honradez y 40 de vacaciones".
¿Pensabas que el PSOE no era la solución?

No era de fiar, claro. Y el carrillismo, tampoco.

¿Por qué desconfiabais de Carrillo?

Pues porque tuvo responsabilidades en la Guerra Civil. Pero sobre todo porque su ruptura con el stalinismo había sido táctica, no sincera.

¿La Iglesia que sale de la transición abraza sinceramente la democracia o teme perder sus privilegios?


Se asegura la continuación, con algún retoque 'mutatis mutandis' de las relaciones Iglesia/Estado. Sigue defendiendo el 'statu quo' mantenido generosamente por el franquismo y sus amigos de la conferencia episcopal.

Esos privilegios se mantienen hoy, a pesar de que  el socialismo ha gobernado España más de 20 años. Europa Laica cifra en 10.000 millones lo que nuestro Estado aconfesional, de una forma u otra, aporta a la Iglesia Católica. Muchos aseguran que el PSOE sigue temiendo a la Iglesia y que no se atreven a normalizar su papel, a pesar de que se ha metido en campañas feroces contra el divorcio, en la época de Felipe González, y contra el aborto, con Zapatero. ¿Cómo  entiendes eso?

Como un desnortamiento. Primero de la Iglesia, por mantener posiciones en terrenos no evangélicos. Y también del PSOE, con el vaciamiento de la doctrina de Pablo Iglesias, del auténtico. Yo creo que son dos potencias en plena decadencia. Lo malo es que la decadencia de la Iglesia lleva 2.000 años. "El Jesús histórico es fundamentalmente un ser humano que tiene que luchar contra unos y contra otros, pero que jamás dijo que fuera Dios".

Esa divinización de Jesús es la que convierte el cristianismo en religión, por desgracia. El cristianismo  no solamente es una no religión, sino que es una anti-religión. La iglesia es uno de los pilares lamentables de la historia de España. Y, claro, hay que ser un buen arquitecto con un proyecto alternativo claro para sustituirla.

Se dice que este papa Francisco es muy progre y muy moderno.

El papa Francisco

¡Eso es mentira! Es un peronista del ala derecha.

Hay sospechas de cierto colaboracionismo con la dictadura de Videla.

Bueno, más que con Videla, él siguió la pauta de Perón. Yo no tengo datos históricos sobre su colaboracionismo con Videla.

¿El clero español es hoy de derechas?

Se puede decir que sí, de una derecha digamos moderada, tipo PSOE. Ambos son gestores del único sistema imperante, que es el capitalismo mundial. Tanto me da el PSOE como el PP. No voto jamás a ninguno de los dos.


Ahora que hablamos del papa Francisco… Las manifestaciones de Renzo Fratini, el que fue nuncio Vaticano en España, sobre la exhumación de Franco, cuestionando incluso si había sido un dictador o un salvador de la patria, bueno, estas actitudes hacen sospechar que sigue latente en la Iglesia, en la jerarquía eclesiástica, el filofascismo de aquel Vaticano que apoyó a Franco, a Hitler, a Mussolini, a Videla, a Pinochet.

Ya te he dicho que considero que "la Iglesia es la fuerza superviviente de los aliados de Franco".

Insisto. El Vaticano apoyó también a Hitler y Mussolini de manera explícita.

Pío Xll firmó el concordato alemán con Hitler, que le pagaba religiosamente 100 millones de marcos a la Iglesia todos los años. Y Mussolini había firmado con la Santa Sede el reconocimiento del Estado del Vaticano en el año 1922.

Lo que hace la Iglesia es tener un sentimiento de gratitud ante los poderes temporales que la han mantenido. Con esta Iglesia y los dirigentes políticos de hoy no vamos a ninguna parte. Ni la barca de Pedro avanza. Al contrario, ha naufragado contra las rocas de la costa gallega.


FUENTE: publico.es
Palabras Mayores 
Aníbal Malvar
07/07/2019

9/7/19

VUELVEN LOS CURITAS FACHAS

Papa Francisco

"Hay quien se cree la ingeniosa copla que dice que la iglesia ha superado sus viejos estigmas filofascistas", que, como se explicará más tarde, vienen derivados del hecho de que muchos curas y monjas y fieles usan el cilicio con el aire acondicionado puesto. También hay quien ha asumido con alegría "la fábula de que este papa Francisco es súper progre, ultra guay e incluso filogay, olvidando su ejercicio cardenalicio durante la dictadura de Jorge Rafael Videla".

"No se le conoce crítica alguna al régimen asesino del dictador"; tribunales franceses lo han citado como testigo en una trama de robos de bebés; otros "sacerdotes argentinos lo han acusado de haberlos delatado y facilitado su encarcelamiento y tortura" por defender la iglesia de los pobres. Y es que "la gente y los jueces y los historiadores ya no saben qué inventar para malmeter".

Jorge Rafael Videla

El caso es que el embajador vaticano en España, el nuncio Renzo Fratini, nos ha sacado de dudas esta semana y "ha vuelto a dejar claro a quién sirve la iglesia de dios en esta tierra de incertezas y espantos". 

Asegura Fratini, o Fraticini, o como se diga, que en el temilla de la exhumación de Francisco Franco sobrevuela “una ideología de algunos que quieren de nuevo dividir a España. A Franco algunos lo llaman dictador, algunos dicen que ha liberado a España de una Guerra Civil, que ha solucionado un problema. No continuemos peleándonos sobre si tenía razón o culpa”.

Renzo Fratini

Las palabras del nuncio me han hecho sentir decididamente mal, como si hubiera despertado en húmedo pecado. O sea, "detrás de la decisión de la mayoría absoluta de nuestro Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional, lo que hay es una banda de rojos descerebrados que quieren revancha de la guerra civil, romper España y mancillar el nombre de nuestro caudillo", que no se sabe si asesinaba por hacer el mal o por hacer el bien. Tampoco sabemos si Franco, dice Fratini, "nos libró de una Guerra Civil que él mismo diseñó". Qué desasosiego.

Ya teníamos olvidados los "apoyos explícitos, y por escrito, del Vaticano a Hitler, Mussolini, los citados Videla y Franco, el sátrapa Pinochet y tantos otros". Ahora las palabras de este Fraticini o Fratini nos vienen a refrendar los que algunos divagábamos cuando nos poníamos ciegos de vino de misa: que "el filofascismo de la jerarquía católica sigue vigente, vigoroso e impasible el ademán".

Francisco Franco

"Supongo que el nuncio recién jubilado también tendrá dudas sobre la bondad o maldad de Hitler, pero decirlo como lo dijo de Franco queda menos fino en esta Europa laica que se la coge con papel de fumar". Hitler tiene muy mala prensa, no se sabe bien por qué. Quizá porque "el dios de los judíos no quedaría demasiado pinturero caminando sobre las aguas fecales de Auschwitz".

José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, ha hablado esta semana en Radio María de las mortificaciones corporales: “Desde luego, lo que no tendría sentido es que alguien diga: voy a utilizar el cilicio con el aire acondicionado puesto. Pues tú verás…, ¿a dónde vas?… Comienza un poco por asumir el calor y lo que sea… ¿Me entendéis por dónde voy?”. Estas palabras se podrían aplicar tambien a las mortificaciones intelectuales, tan gratas a la Iglesia.

José Ignacio Munilla

Desde mis cortas entendederas, creo que Munilla repite la misma fórmula con el cilicio que Fratini con Franco. "Españoles, podéis leer vuestra historia, pero siempre con el aire acondicionado y el espíritu crítico apagados" para mortificaros mejor. "Lo demás es dividir España. Es ideología. Y, lo que es todavía peor, también pecado". Y no venial. "Matadlos a todos, que dios reconocerá a los suyos".

FUENTE: publico.es
Rosas y espinas
Aníbal Malvar
03/07/2019

5/6/19

ENTREVISTA A MIA COUTO / ESCRITOR MOZAMBIQUEÑO (1ª PARTE)

“Es primordial que los gobiernos piensen en términos de nación, no de élites”

Mia Couto

Mi segundo encuentro con Mia Couto (Beira, Mozambique, 1955) se tiñe de cierta familiaridad. Nos reconocemos enseguida, quizás porque, como mozambiqueños, tenemos códigos compartidos. Le entrevisté por primera vez en el 2016, cuando vino a dar una conferencia al CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona) en el marco de la exposición "Making Africa. Un continente de diseño". Es curioso, pero nunca nos hemos encontrado en la capital de nuestro país, Maputo. 

"Mia –me pide que le llame así– se ha convertido en el orgullo mozambiqueño, muy respetado fuera y dentro del país. Su literatura ha conseguido traspasar las fronteras de la lusofonía". Sus libros, traducidos a diferentes idiomas –más de un traductor sabe que no es tarea fácil trasladar las palabras a su lengua–, le han traído de nuevo a Barcelona: ha sido el pregonero de Sant Jordi (23 de abril), figura que desconocía. En cualquier caso "me llena de satisfacción como africana y mozambiqueña que él sea el pregonero de la fiesta literaria más importante de Catalunya".

"Escritor y biólogo de profesión, lleva publicando crónicas, cuentos y novelas desde 1983". Entonces Mozambique estaba inmerso en una guerra civil, una suerte trágica para aquellos que como él participaron en la revolución y en las luchas para la liberación del poder colonial. "Su carácter revolucionario y disidente no le abandona", pero no necesita levantar el puño porque sabe seducir y disentir murmurando.

Considera que las grandes transformaciones no se hacen a gritos, por esa razón "es uno de los pocos que tiene voz fuera del gobierno mozambiqueño. Me atrevería a decir que se está convirtiendo en el hombre sabio de la tribu".


"Las guerras son espinas que clavaron nuestro joven país", y sus libros cuentan historias que ponen de relieve esa gran espina. Sus personajes están atravesados por "el sufrimiento y el dolor de un país dolorido y resiliente", porque una de las cosas que caracteriza a los mozambiqueños es la "resiliencia (capacidad de superación ante circunstancias traumáticas)". Cuando leo a Mia me traslado a esa tierra rojiza que me vio nacer, huelo la brisa mozambiqueña y siento como el miedo a lo desconocido me atraviesa.

Mia, como pocos conecta mundos inconectables en Occidente, porque "para él lo natural es la extrañeza de la condición humana". Acaba de publicar la novela histórica "Trilogía de Mozambique (Alfaguara)".

"Una trilogía compuesta por tres novelas publicadas en entre 2015-2017: Mujeres de ceniza, La espada y la azagaya y El bebedor de horizontes". Un relato histórico que narra "la guerra que los colonos portugueses llevaron a cabo contra el emperador del Reino de Gaza, Ngungunyane, a finales del siglo XIX".

No ha sido tarea fácil conseguir un tiempo con él, he tenido que llamar a unos y a otros, pero finalmente me ha cedido un espacio privilegiado: una tarde de domingo. Me encuentro con él en su hotel con voluntad de entablar una conversación que contextualice su literatura. Porque "Mia Couto no es sólo un escritor o un biólogo, sino que también es uno de los pensadores africanos contemporáneos más lúcidos del momento". Le esperan dos días de entrevistas y compromisos antes de volver a su campamento base, Lisboa, donde se ha establecido durante dos meses para desde ahí viajar a Brasil, Barcelona, Suiza, Inglaterra…

 La trilogía de Mozambique

Me gustaría empezar hablando de su libro, Trilogía de Mozambique. Me ha llamado la atención que lo centraras en la la figura del emperador Ngungunyane. Para mí y para toda una generación, cuando se nombra a este emperador nos viene a la cabeza la canción “Ngungunyane na baliza…”.

La cantábamos cuando jugábamos al escondite. No sé si los niños de ahora todavía siguen jugando, pero no teníamos ni idea de quien fue.

Sí, creo que siguen jugando. Pero "dudo que, a día de hoy, sepan quién fue Ngungunyane".

Este hecho me hace pensar que como mozambiqueños no conocemos lo suficiente nuestra historia, ¿qué tenemos que hacer para recuperar la memoria histórica?

Ngungunyane, rey de Gaza entre 1884 y 1895

Para empezar habría que hablar de memorias históricas, en plural, porque hay memorias diferentes y "la intención de este libro es mostrar que existen diferentes visiones del pasado; está la visión del colonizador y la del colonizado". Lo que intento plasmar a lo largo de esta trilogía es que existen diferentes perspectivas entre los colonizadores y colonizados.

"El caso de Ngunguyana es muy curioso, era un africano que se enfrentaba a la dominación colonial y a la vez era un colonizador. El colonizó la mitad de Mozambique hasta el río Save y estableció una relación de denominación y opresión con otros pueblos". Esta posición ambigua no cabe en la versión simplificada que nos cuentan sobre África. Por eso me interesó narrar esta historia.

Supongo que es la historia del poder y la de los pueblos: unos colonizan a otros.

Sí, así es. También es la historia de las relaciones humanas; entre las personas uno puede querer colonizar al otro. "La historia colonial es un reflejo de las relaciones humanas autoritarias, de la imposición de un poder, de la anulación del otro, del olvido…" Pero con este libro he intentado plasmar que la memoria es nuestra. Ahora es nuestro momento de contar nuestras historias. Hasta ahora el colonizador europeo es quién ha contado la Historia.

El pasado mes de noviembre hice una escapada a Maputo. Intenté involucrarme en la vida cultural, viendo que ofrecía la ciudad, yendo a las librerías, actos… Entendí que la escasez de librerías es un síntoma de una pobreza cultural, ¿comparte esta visión?

"El empobrecimiento es claro en Maputo, pero vengo de Brasil y de Portugal; no obstante tengo que decir que, infelizmente, forma parte de una pobreza global. En Brasil se están cerrando muchas librerías". La tendencia ahora es la venta de que es fiable comercialmente, best sellers o de libros de autoayuda. 

"Tal vez no es tan evidente en Occidente como en Maputo, que nunca ha habido más de tres o cuatro librerías". En el país hay ciudades que no tienen librerías, o si las tuvieron fue en el tiempo colonial como el fin servir a la pequeña élite portuguesa.

"Pero están surgiendo pequeños grupos de gente activista y asociaciones que están produciendo y divulgando libro". Es importante que esta producción apele a las memorias históricas, porque "estamos siendo víctimas de una historia que nos viene a decir que Mozambique nació el día de la Independencia, el 25 de junio de 1975. Esta versión única de la historia, creada y divulgada por el Gobierno, se ha confundido con la de la propia nación mozambiqueña". Esto ocurre porque no existe un buen archivo, un registro de la memoria donde ir a buscar datos y entender el presente.

Maputo, capital de Mozambique

Por ejemplo, "si hubiéramos tenido el registro de la memoria de los habitantes de Beira, la zona más afectada por el ciclón Idai, se hubiera sabido que en los años 62 y 63 hubo dos ciclones" y no nos hubiera sorprendido el Idai.

Podríamos haber ido a buscar el conocimiento acumulado de las personas que lo vivieron en una fecha anterior a la independencia. "Mozambique no nació con la independencia; es cierto que en 1975 empezó un país independiente y soberano, pero antes ya existía como nación".

¿Existe alguna voluntad de borrar esa memoria colectiva?

No creo que exista una intencionalidad, es más bien una cuestión genuina del momento. "Pensábamos que el tiempo anterior a la independencia era un tiempo de otros", a partir del 75 se dio una nueva coyuntura que colonizó el partido ganador, la FRELIMO (Frente de Libertação de Moçambique). Pero ahora estamos entendiendo que Mozambique es más diverso y complejo de lo que se podía pensar en un inicio.


¿Quién lo pensaba?

"En aquella época hubo una apuesta por parte de los intelectuales, académicos, científicos y de mí mismo, como periodista, que pensábamos que éramos más simples. Estábamos contaminados por la causa, embriagados por la idea épica de construcción de un nuevo país. La idea de patria y nación era efervescente".

En ese sentido "yo participé, al igual que otros, en el exterminio de las lenguas indígenas de Mozambique, consideramos que solo debían ser habladas en los ámbitos domésticos no en la esfera pública". Durante el gobierno de Samora Machel (1975-1986) se llegó a prohibir esas lenguas en las escuelas. "Hoy en día lo veo un sacrilegio".

Entonces se perpetuaron los valores coloniales.

Samora Machel

"No hubo intención ni maldad, pero sí que había miedo de que la aceptación de las diferentes lenguas diera pie a una división". En aquellos momentos se consideraba que no había que hablar de lenguas ni de razas.

"El resultado fue que dejaron de existir las lenguas, los blancos, los negros, los indios o mestizos… Hablar de ello era visto como una provocación. Entonces la narrativa era que sólo había mozambiqueños". Teníamos que construir un país nuevo.

Me recuerda al silencio pactado del que habla la escritora zimbabweana NoViolet Bulowayo respecto a muchas situaciones incómodas en el país vecino. ¿En Mozambique pasó lo mismo?

El silencio es un término adecuado para describir lo que pasó. "Cuando nace un país nuevo siempre existe la probabilidad del silencio", por lo que no considero que sea una situación particular de Zimbabwe o de Mozambique. "Si miramos la historia de cualquier nación vemos que está creada a través de olvidos, porque los olvidos a veces son necesarios".
 
Bandera de Mozambique

"Hace falta recordar, sin embargo se recordará lo que sea elegido. Es decir, quién está en el poder escogerá lo que se olvidará y lo que se recordará". Y siempre hay más que olvidar que recordar. En el caso particular de Mozambique, nos estamos olvidando de hechos que han tenido lugar después de la Independencia como la Guerra Civil. "Después de diecisiete años del tratado de paz (1992), nadie habla de lo que pasó en la guerra, es como si no hubiera pasado, y obviamente no es bueno porque se trata de un 'falso olvido'”.

¿Tiene que ver con los traumas?

"Tiene que ver con la diversidad de voces con las que se crea una nación. La creación de países está hecha para excluir a los 'otros', es como decir 'esta es nuestra oportunidad'. Es un vicio que se repite en la historia de la humanidad".

¿Cómo se pueden transformar esos vicios a través de la literatura?

Mapa de Mozambique

"El papel de la literatura es fundamental porque siempre ayuda a crear una nación". Contribuye a construir una narrativa que pasa a ser compartida y estudiada en los colegios. La literatura puede hacer terapia pero no es la solución, ya que cuenta la historia y "permite generar una especie de catarsis y tiene la capacidad de reducir el miedo". Hacen falta regímenes políticos abiertos que permitan la emancipación de la ciudadanía, es decir, que funcione bien el Estado de Derecho.

No obstante tengo la sensación de que vivimos en otro momento, en el que "es el estado autoritario quien construye el miedo, y crea, en la diferencia una amenaza, a través de las migraciones, de los 'otros'"… creo que "es primordial que los gobiernos piensen en términos de nación, no de élites".

En mi último viaje tenido la oportunidad de visitar la Fundación Fernando Leite Couto, ¿cuál es su objetivo?

"La fundación tiene la finalidad de continuar el trabajo que había iniciado mi padre que se murió hace cinco años, el poeta Leite Couto". Su desaparición destapó las dimensiones de su soporte a la cultura mozambiqueña. "Él ayudó a jóvenes anónimos a escribir y a publicar". Tras su muerte recibimos una avalancha de mensajes procedentes de todo el país. Por otro lado me acostumbran a abordar por la calle personas jóvenes con voluntad de mostrar sus textos.


"Hemos creado la fundación para continuar el trabajo de visibilización y para dar oportunidades a jóvenes, pero no sólo en el campo literario sino también en el de la pintura, la escultura, la música o el teatro". En cada una de las áreas intentamos dar espacios de exposición pública de manera desinteresada, por ello hacemos exposiciones de artistas consagrados que nos permiten tener ciertos ingresos para poder mantener exposiciones de jóvenes talentos.

Con los libros pasa lo mismo, "ya hemos publicado catorce libros y diez de ellos son de escritores que no habían publicado anteriormente, y no hubieran podido hacerlo sin ayuda".

¿Tienen que publicar en portugués?

"Pueden hacerlo en la lengua que considere". Desgraciadamente en Mozambique sólo conozco dos casos de escritores que se han atrevido a escribir en su lengua materna, pero no ha funcionado muy bien, ya que "no sólo consiste en publicar sino que es necesario tener un mercado".


En Barcelona empieza a haber un mercado. Ha venido a hacer el pregón de Sant Jordi, ya es aquí un escritor conocido, más que en Madrid. 

Me siento feliz de estar aquí pero creo que este no es un trabajo sólo mío. "Los africanos y africanas han hecho que se abra este espacio. Nos ayudamos entre nosotros". También me gustaría que Mozambique fuera más proactivo a la hora de divulgar las voces fuera del país.

En nuestra anterior conversación usted afirmó que las personas africanas, mozambiqueñas, están perdidas. Justo cuando estaba en Mozambique, la filósofa Marina Garcés publicó un artículo, 'El dur treball de la cultura', en el que apelaba a la importancia de la cultura para transformar subjetividades.

Esa idea de perdición me acompañó durante mucho tiempo hasta que me topé con el artículo de Garcés, entonces entendí que quizás dicha confusión proviene del déficit cultural que lleva a las personas a no saber de dónde vienen, donde están y mucho menos hacia dónde van. ¿Qué se puede hacer para evitar la desorientación?

Marina Garcés

Es complicada la respuesta, hay tanto que hacer que no sabría por dónde empezar. "En el fondo, nosotros los escritores, los artistas… somos los culpables de la mercantilización de la cultura y de su reducción a pequeños productos". También hemos aceptado definir la cultura como un gueto, como una sección del mundo. "Deberíamos reivindicar la cultura como un todo".

Porque, por ejemplo, las respuestas a las significaciones territoriales –España, Cataluña, Mozambique, Maputo…– pasan por la idea holística de la cultura, no como el gueto donde nos han colocado y hemos aceptado estar. "No estamos jugando a escribir, a hacer música o poesía, es algo mucho más serio".

"Ahora más que nunca tenemos que integrar el sentido holístico de la cultura pensando soluciones radicales a los problemas que vivimos". No todo se tiene que leer en clave económica. "Es importante que dicha postura vaya acompañada de una especie de guerrilla para alertar a quienes detentan el poder de las transformaciones necesarias". No obstante eso pasa por un diálogo, tenemos que escucharnos unos a otros, no sólo a aquellos que piensan como nosotros.

"Vivimos momentos de estigmatización y de polarización que incluso aquellos que apelan a la inclusión se ven incapaces de establecer un diálogo con los que no tiene el mismo color político, o porque pertenecen a la extrema derecha". Hay que tener en cuenta que "en muchas ocasiones las afiliaciones a la extrema derecha no significan convicciones políticas al respecto, sino que posiciones de miedo y amenazas sociales construidas de manera infundamentada".


CONTINÚA...

FUENTE: ctxt.es
Tania Adam 
17 /05/2019 

14/4/19

OCTOGÉSIMO OCTAVO ANIVERSARIO

Los infundios contra la República 

Este 14 de abril nuevamente la conmemoración de la proclamación de la II República, de la que se cumplen 88 años, vuelve a verse atacada por los infundios y espúreas interpretaciones que difunden sus detractores.

Proclamación de la II República Española

Y no por solamente los monárquicos capertovetónicos que desean recrear la Reconquista y el reinado de Don Pelayo, sino más desgraciadamente, por los historiadores, escritores, periodistas, politólogos, y "toda clase de aduladores y vendidos a este régimen monárquico", que se pretenden “objetivos” y hasta progresistas, que pululan por los medios de comunicación y las tertulias políticas, sobornados por el “establishment”. 

Estos personajes y personajillos –y que miserable e ignorante es la mayoría de la clase intelectual y política de nuestro país- se dedican, estos días de emocionantes recuerdos republicanos, a ensuciar con sus mentiras y falsas interpretaciones de los verdaderos hechos la verdadera génesis y recorrido de la II República y de sus más ilustres promotores y defensores.

Alegoría de la II República Española

La visita que realizó Pedro Sánchez a la tumba de Machado en Colliure -que esos políticos no tienen límite en la tergiversación de la historia cuando creen que conviene a sus intereses- con la bandera monárquica y afirmando que los principios y valores de la Constitución de 1931 estaban reproducidos en la de 1978, ha dado ánimos a los corifeos de esta monarquía, heredera de las mayores corrupciones que contamos en nuestra trágica historia, para lanzarse nuevamente a afirmar "infundios tales como que fue la derecha quien construyó la II República", y que “muchos izquierdistas no creían en ella”, sin precisar quiénes eran esos izquierdistas –término despectivo- porque eso sería dar una información que no apoya su tesis, ya que únicamente los anarquistas criticaron la forma de Estado, puesto que "en su ideario no cabe el Estado".

"Pero bien se guarda de precisar que fueron ellos, los obreros de la CNT y los activistas de la FAI, y las mujeres de Mujeres Libres, los primeros que corrieron a defender la República cuando se produjo el golpe de Estado", arriesgando con ello no sólo sus principios sino su propia vida que tantos perdieron con una valentía y generosidad sin límite. 

Confederación Nacional del Trabajo - Federación Anarquista Ibérica

Hasta el punto de que, contrariando lo que habían siempre defendido apasionadamente, los dirigentes García Oliver y Federica Montseny aceptaron entrar en el gobierno de la República en 1937 cuando empezaba a ser evidente que se corría el peligro de que el fascismo ganara la guerra. 

Y no sólo los anarquistas lucharon en la Guerra Civil, sino durante 15 años en que, a la par que los comunistas, sostuvieron las guerrillas que se mantuvieron tanto en todas las montañas de España, como en la guerrilla urbana que perduró hasta 1960, cuando la Guardia Civil asesinó a Quico Sabaté en el pueblo catalán de Sant Celoni.

El líder anarquista Quico Sabaté, abatido por disparos de la Guardia Civil en 1960

Uno de esos intelectuales de salón y de banquetes, se queja de que “la izquierda menosprecie una Transición que engendró una democracia semejante a la de 1936”. Y tanta osadía resulta muy difícil de soportar cuando la II República se atrevió a enfrentarse directa y violentamente al Capital, a la Iglesia, a la Aristocracia Latifundista, a los Militares Africanistas y Retrógrados, en aras de implantar un régimen abierta y sinceramente democrático. A declarar en el artículo 6 de su Constitución que “la República española  renuncia a la guerra para resolver los conflictos internacionales”. Lo que le ocasionó su sangriento fin.

Es inaceptable que ese personaje se atreva a afirmar que “si Machado viviera, no tendría ninguna duda: pensaría que …la democracia de hoy, es humanamente, la victoria de la II República”.  

Antonio Machado
  • No basta que tengamos 150.000 víctimas del genocidio franquista en todas las cunetas, carreteras, campos y cementerios de España, sin que haya habido ningún gobierno democrático que haya tomado la responsabilidad del Estado de encontrarlos y exhumarlos para darles un entierro digno, porque somos el país después de Camboya que tiene más desaparecidos.
  • No basta con que no se hayan anulado los criminales juicios de la dictadura y reintegrado a las víctimas el honor y las compensaciones económicas que se les deben, después de dictar en 1977 una ley de Amnistía que deja impune los crímenes del franquismo.
Republicanos fusilados por las fuerzas franquistas
  • No basta con que los verdugos y los que dieron las órdenes de las detenciones, torturas y fusilamientos no hayan sido detenidos y juzgados nunca, y que sea preciso que se persigan estos crímenes en Argentina. Y que algunos de esos torturadores, como Billy el Niño siga en libertad y gozando de las medallas que le han concedido.
  • No basta con que esta monarquía sea la aliada más fiel del Capital, y que su familia haya acumulado una estimable fortuna con las comisiones que percibe de todas las importaciones de petróleo de los regímenes sátrapa de Medio Oriente.
Antonio González Pacheco, alias "Billy El Niño", torturador franquista
  • No basta con que la Iglesia siga manteniendo los privilegios y recibiendo las inmensas subvenciones millonarias que le entregamos cada año, mientras imparte doctrina en más del 30% de los colegios concertados y nos roba el mayor patrimonio nacional.
  • No basta con que la aristocracia latifundista posea ahora el 55% de las tierras cultivables de España mientras a los jornaleros andaluces hay que pagarles el PER unos meses al año para que no se mueran de hambre.
Lujo y boato en el seno de la Iglesia Católica
  • No basta con que nuestros gobiernos “democráticos” nos hayan involucrado en las infames guerras imperialistas con que están destruyendo Afganistán, Irak, Siria, Libia, Yemen.
  • No basta con que esta democracia permita que mueran ahogadas en nuestro Mediterráneo miles de personas que huyen de esas mismas guerras que han organizado los gobiernos “democráticos” europeos y estadounidenses.
Bombardeo sobre la Ciudad de Racca (Siria)
  • No basta con que las desigualdades entre las clases trabajadoras y las poseedoras, entre el hombre y la mujer, sean cada vez mayores, mientras España es el país que tiene menos carga fiscal de todos los países europeos adelantados.
  • No basta con que se hayan destruido los sectores productivos para entregar nuestra economía a un turismo improductivo y depredador que destruye nuestros paisajes y nuestro medio ambiente.
  • No basta con que la corrupción haya anidado durante 40 años en el sistema político, financiando a los partidos de la derecha para ganar falsamente las elecciones, con la permisividad, la complacencia y la complicidad de la Monarquía, buena parte de los parlamentarios y de la judicatura, y que en este momento tengamos más 800 cargos políticos procesados, enjuiciados y condenados. Entre ellos el yerno del rey dimitido y cuñado del actual.
  • No basta que esos corifeos de este injusto sistema lo defiendan con los más espúreos argumentos, mintiendo sin la menos vergüenza, sino que además se atreven, en el colmo de la infamia, a utilizar a nuestros mártires, como Antonio Machado y Manuel Azaña, para afirmar que éstos defenderían este perverso sistema que nos trajo la Transición, impuesto por las fuerzas franquistas ante la debilidad de la izquierda.

Esos viles adulones de este régimen monárquico no tienen ningún límite y al parecer no se les puede poner, para que al menos tengan un poco de respeto por aquellos de nuestros antepasados republicanos que dieron todo lo que tenían, hasta la propia vida, por implantar y defender una República democrática, igualitaria, moral, que nada tiene que ver con el "corrupto sistema" que se ha implantado en nuestro país después de la Transición. 

Porque esos ignorantes y mediocres plumillas que de todo se atreven a opinar, mostrando su desconocimiento de lo que ha sido nuestra historia, y sin perder su arrogancia, nunca se involucrarían en la lucha por las libertades y la igualdad en nuestro país, cómodamente instalados y cobrando por su papel de corifeos de "este poder monárquico que nos domina".

Familia real española

FUENTE: publico.es
La verdad es siempre revolucionaria
Lidia Falcón
14/04/2019 




¡¡¡Brava, bravísima!!!