23/3/10

UXIAR

Cuando a la abuela Melania se le agotaba el flis, tocaba uxiar las moscas con un paño: se oscurecía la casa, entornando las ventanas hasta dejar tan sólo una rendija que filtrara la luz, y hacia ella se espantaban las moscas.


Son palabras, ambas, que no figuran en el diccionario de la Real Academia Española, pero a través de Internet, he logrado cazarlas. La primera todavía es bastante común entre nosotros; muchas personas siguen llamando flis (al parecer proveniente de la marca comercial Flit) al spray matamoscas, aún cuando el envase haya variado tanto con el paso del tiempo. En los años 60 (quiero explicarlo para los que no lo conocieron) el aparato pulverizador consistía en un tubo metálico con un émbolo, como el de las bombas de las bicicletas y, en su extremo, un depósito rellenable, con tapón de rosca y un pequeño difusor por el que salía el insecticida. Nada que ver con el envase actual.


La segunda palabra fue un poco más difícil de localizar. De hecho, ignoraba la forma correcta de escribirla, por lo que fui probando todas las combinaciones posibles; con hache, sin hache, con ese, con ce, con equis... ¡bingo! Allí estaba. La había encontrado: uxiar.

Según pude leer, es palabra alistana (propia de Aliste, en tierras de Zamora) y se utiliza principalmente para espantar las aves de corral, aunque, si aquí se utilizaba para espantar moscas, supongo que se podrá usar para todo tipo de insectos. A saber: mosquitos, tábanos, moscas cojoneras...


Con esta antigua técnica, creo yo, que si entre todos cogiéramos el paño idóneo y lo agitáramos al unísono, podríamos deshacernos de esos políticos nefastos que nos han tocado en "suerte".

Les conmino a ustedes a uxiar a tanta mosca, económicamente golosa, que se ha metido en política.

Miguel Ángel G. Yanes

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