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10/5/20

EL CANTO DE LOS PÁJAROS

Desde que el virus nos encerró, los pájaros cantan distinto

Los mirlos, extrañados del silencio urbano, como el resto de las aves

Veo en el telediario que a causa del confinamiento masivo en las ciudades los pájaros han cambiado su trino. 

Ahora cantan distinto, porque ya no se enfrentan al estrés que supone tener que hacerse oír por encima del ruido que atormenta lo urbano: el tráfico, las obras, el runrún de pasos y conversaciones callejeras… Todo eso terminó. En menos de 48 horas de silencio, los pájaros son capaces de modificar su lenguaje y comunicarse sin la angustia de no llegar al otro, de no ser oídos… En nuestra mano está exigir a nuestra vuelta a la ‘normalidad’, un modo de vida que nos dañe menos, que nos devuelva un poco a lo que pertenecemos. 

Hoy, en la escalera de mi casa -que da directamente a un trigal- he encontrado sentado a un zorro que en mi poca atención he confundido con un gato hasta que se ha desperezado, desapareciendo sin prisa en dirección al bosque. Desde que el virus nos encerró, el exterior se ha quedado huérfano de ruido y ha muerto temporalmente la amenaza. Los animales, que no responden a un concepto del tiempo humano, rápidamente han entendido que pueden ser más ellos y no defenderse de un peligro que ya no está.


¿Por qué una reacción tan rápida? ¿Tan sencillo es?

Lo es si no intentamos descifrarlo desde lo humano: mientras nosotros/as llevamos las dos primeras décadas de nuestro nuevo siglo buscando el santo grial de la quietud mental y combatimos ansiedad, angustia y toda clase de terapias, versiones de mindfullness, yoga, medicación e intentos más o menos útiles de no proyectarnos en el pasado ni en el futuro y de vivir lo que somos en el corto plazo, la naturaleza existe desde el principio de los tiempos sobre una única coordenada: el aquí y el ahora.

Cuando un peligro desaparece, el mundo natural reacciona de inmediato y la amenaza se desprograma. Si el estrés sonoro urbano calla de golpe y el silencio se mantiene, los pájaros tardan poco o nada en entender que la situación es nueva y más ventajosa, porque supone menos amenaza. 


La naturaleza –y reconozco que hasta yo, que habito en lo rural (no en lo salvaje) debo repetírmelo a diario– es el paradigma de la inmediatez, porque en ella el tiempo no es lineal. Existe solo un presente y todo y todos se adaptan a él.

Lo veo en la carretera que me lleva a la compra un par de veces por semana. Dos o tres días después del inicio del confinamiento, los jabalíes, conejos, perdices, tejones, zorros y corzos empezaron a campar a sus anchas por prados y cunetas, (re)ocupando lo que es suyo en un aquí y un ahora que da que pensar. Hoy, en las ciudades, son muchos/as los/as que por primera vez oyen cantar a los pájaros y se sorprenden.

“Así que estaban ahí y la vida con ellos, sin otro filtro que la compañía mutua, puede sonar así”, piensan.


El silencio ha abierto la caja de pandora del engaño en el que hemos construido un bienestar que no es tal y la esperanza es que esta toma de conciencia, este haber podido escuchar lo que es una ciudad sin que la aturda el estruendo de toda nuestra cadena de engaños (trabajar ocho horas, más las que se tercien, llegar muertos a nuestro piso compartido y cenar con el tenedor en el plato y el dedo en la pantalla del móvil para que la actualidad no nos deje atrás, una hora dedicada en dos turnos –el de mañana y el de noche– a nuestros perros, etc.) puede quedar solo en eso, en un atisbo de lo que nos gustaría y no será “porque es imposible” o, por el contrario, se transforma en una experiencia que ha llegado para quedarse.

Es tanto y tan intenso lo que la pandemia ha traído consigo que quizá cuando volvamos a la 'normalidad' prefiramos retomar la vida donde la dejamos, sin más. 

Pero también es cierto que la verdad es cruel, porque podemos negarla y disimularla hasta que se nombra en voz alta. Y es esta: no nos merecemos vivir como lo hacemos ni dejar que nos convenzan de que esta es la forma que más nos conviene, que el bienestar era esto. No es verdad. Bienestar no es no poder oírnos por defecto, ni vivir en lo rural pensando que vivimos en lo salvaje. 
 
Un falso bienestar

Estamos encerrados y, entre otras cosas, tenemos tiempo para ver el silencio que hemos dejado fuera. Mirémoslo. Por primera vez tenemos ese privilegio. Nos ha tocado retirarnos de la actividad y tenemos la posibilidad de ser testigos directos de hasta qué punto lo humano se ha alejado de lo animal y está en nuestra mano exigir a nuestra vuelta un modo de vida que nos dañe menos, que nos devuelva un poco a lo que pertenecemos.

Es muy fácil. Se trata simplemente de no dejar que el trino de los pájaros vuelva a apagarse en nuestras calles. Solo eso.

FUENTE: elasombrario.com
Columnistas
Alejandro Palomas
06/04/2020

Para los habitantes de la ciudad a los que nos gusta madrugar, ahora mismo es una gozada ver amanecer, ya sea desde la ventana o desde el balcón e impregnarnos conscientemente de esa energía vital, disfrutando de la paz y del canto de los pájaros, hasta ahora oculto tras el fragor matutino de una civilización que le ha dado la espalda a la naturaleza.

10/10/19

LA DESAPARICIÓN DE LOS GORRIONES

¿Por qué las grandes ciudades ya no tienen gorriones?


“Sin gorriones no hay esperanza”. Explica Míriam Martínez, responsable del Área de Animales Salvajes y de Granja de la organización FAADA, cuando le preguntamos por las posibles consecuencias de la "desaparición de los gorriones" en nuestras ciudades.

"Este declive, sobre el que alertan numerosos científicos, asociaciones, biólogos y organizaciones animalistas, está extendiéndose y lleva produciéndose prácticamente desde el siglo pasado".

En ciudades de Reino Unido como Londres, Glasgow o Edimburgo "el descenso de las poblaciones es del 95%"; mientras que en otras ciudades europeas como Bruselas, Amberes o Praga "la especie puede considerarse prácticamente extinta".

En los países escandinavos se estima que "se ha perdido alrededor del 40% de la población en las áreas más urbanizadas". Y aunque la situación de Europa occidental es la más alarmante, no es la única. Por ejemplo, en la India también han disminuido en ciudades como Bombay o Nueva Delhi.


Mientras que "en China, la especie está extinta desde los años 60 cuando ellos mismos la exterminaron" para evitar que se comieran los granos de los agricultores.

"¿Qué consecuencias puede tener su desaparición? ¿Cómo nos afecta?"

“Las consecuencias son para el mundo en general, un desequilibrio natural que puede afectar a la supervivencia de otras especies con un efecto dominó. Se dice que son un indicador de la salud de la ciudad, que ellos desaparezcan sugiere que el ambiente y modelo no es sostenible, que habrá problemas de salud para todo el mundo”, subraya Míriam.

UNA ESPECIE URBANA


Gorrión

"El gorrión común (Passer domesticus) es una especie de ave silvestre que lleva con nosotros alrededor de 10.000 años", es una más en las zonas donde habitan los seres humanos y es básica en el equilibrio.

Tal y como apuntábamos son un indicador de la salud de las ciudades, "si ellos no están es que algo malo está pasando". De hecho no es descabellado pensar que "su extinción puede estar relacionada con las más de 800.000 muertes de personas por la contaminación en Europa".

Madrid podría haber perdido "más de un millón de gorriones" en la última década.

El responsable de Medio Ambiente en el Grupo Municipal Socialista, Alfredo González, ha pedido que se ponga en marcha un Plan Integral de Protección de aves urbanas como el gorrión, la golondrina o el vencejo, “cuyas poblaciones se reducen año tras año en nuestra ciudad”.

Golondrina

Indica el edil que “es urgente frenar el lento pero inexorable proceso de extinción de un ave emblemática como el gorrión, que está desapareciendo silenciosamente de nuestras calles”, porque “queremos evitar a toda costa que Madrid pase a engrosar la lista de ciudades europeas como Londres, Hamburgo o Bruselas, donde el gorrión desapareció hace años" por falta de políticas de conservación de sus gobiernos locales.

"Considera necesario que el gobierno municipal realice un censo de las poblaciones de gorrión común en la ciudad, estudie a fondo las causas de su declive y adopte urgentemente medidas encaminadas a su recuperación".

Este fin de semana se celebra en toda España el Día de las Aves, organizado por SEO/BirdLife

Según su último informe del Programa de Seguimiento de Aves Comunes de marzo de 2019, "en 10 años el número de gorriones en España ha disminuido un 21%", por lo que "la población de estas aves se ha reducido en este periodo en 30 millones de ejemplares". 

Los gorriones nos están dando la alerta

SEO/BirdLife ha elegido esta fecha para "concienciar a la ciudadanía del declive del gorrión, la golondrina común, el serín verdecillo, la urraca y el vencejo".

La reducción paulatina del número de gorriones y de otras aves urbanas está provocada por varios factores como "la contaminación atmosférica, las talas masivas, la invasión de especies exóticas como la urraca y la cotorra argentina (que atacan sus nidos y compiten por el alimento) el cierre de alcorques y la eliminación de los grandes árboles de sombra, la utilización de plaguicidas inadecuados y sobre todo la dificultad para hacer sus nidos en los edificios actuales", que carecen de huecos y refugios que puedan ser utilizados por este tipo de aves autóctonas.

Propone que "se controlen las especies exóticas invasoras, se reduzca el uso de productos químicos perjudiciales, se afronten repoblaciones de árboles adecuados, se paralice la pavimentación de alcorques vacíos, se faciliten espacios en ciertos edificios para favorecer el anidamiento".

Pero sobre todo que se lleven a cabo campañas de divulgación y sensibilización, "especialmente dirigidas a los niños".


FUENTE: nuevatribuna.es
06/10/2019

15/11/14

LA DESAPARICIÓN DE LAS AVES

Grave disminución de aves en Europa: 421 millones menos en 30 años

La mayoría de las pérdidas en las especies más comunes. Así lo revela el estudio del Plan Paneuropeo de Seguimiento de Aves Comunes

 Gorrión

Las poblaciones de aves de toda Europa han experimentado fuertes caídas en los últimos 30 años, con la mayoría de las pérdidas de las especies más comunes. Asi lo revela un estudio de la Universidad de Exeter y el Plan Paneuropeo de Seguimiento de Aves Comunes (PECBMS). Sin embargo, los números de algunas aves menos comunes han aumentado.

El estudio, publicado en Ecology Letters, revela una disminución de 421 millones de aves individuales de los últimos 30 años. Alrededor del 90 por ciento de estas pérdidas proceden de las 36 especies más comunes, incluyendo gorriones, alondras, perdices grises y estorninos, destacando la necesidad de mayores esfuerzos para detener la disminución de nuestras aves campo más conocidos en todo el continente.

Alondra

Richard Inger, de la Universidad de Exeter, dijo: "Es muy preocupante que las especies más comunes de aves están disminuyendo rápidamente debido a que es este grupo de aves del que el ser humano más se beneficia". "Cada vez es más claro que la interacción con el mundo natural y la vida silvestre es fundamental para el bienestar humano y la pérdida significativa de aves comunes podría ser bastante perjudicial para la sociedad humana."

Las aves proporcionan múltiples beneficios para la sociedad. Ayudan a controlar las plagas agrícolas y son importantes dispersores de semillas. Además, para muchas personas las aves son la principal forma en que interactúan con la vida silvestre, escuchando su trino, disfrutando de su vista en el entorno local, alimentando a las de jardín y través de aficionarse a su observación.

Estornino

La mayoría de las caídas se puede atribuir a pérdidas considerables de determinadas aves comunes, pero no todas ellas están disminuyendo: petirrojos, herrerillos y mirlos parecen ir en aumento. Las poblaciones de las especies más raras, entre ellas aguiluchos laguneros, cuervos, buitres y alcaravanes también han mostrado un incremento en los últimos años: esto es probable que sea el resultado de las acciones de conservación directas y protección legal en Europa.

Aviso a la política de conservación

Petr Vorisek, del PECBMS, dijo: "El estudio trae un mensaje muy importante para la conservación en Europa. Esto no habría sido posible sin miles de trabajadores de campo voluntarios cualificados que cuentan las aves de acuerdo a los altos estándares científicos y contribuyen con sus datos a los sistemas nacionales de vigilancia".
  Canario

Los esfuerzos de conservación tienden a concentrarse en las especies más raras, pero la investigación sugiere que los conservacionistas también deben abordar las cuestiones que afectan a las aves comunes, por ejemplo las que se asocia tradicionalmente con las tierras agrícolas. La disminución de las poblaciones de aves se puede vincular a los métodos de cultivo modernos, el deterioro de la calidad del medio ambiente y la fragmentación del hábitat, aunque la importancia relativa de estas presiones aún no está clara.

El estudio reunió datos sobre 144 especies de aves de Europa a partir de miles de encuestas individuales en 25 países diferentes, destacando el valor de los diferentes esquemas de monitoreo nacional de trabajo cada vez más conjunto.

Extensa bandada de estorninos

FUENTE: publico.es
Europa Press
Madrid 04/11/2014 


Primero fueron las abejas, luego las ranas, ahora las aves... Es un verdadero apocalipsis del reino animal, pero los humanos no terminamos de entender, que si no ponemos freno a esta catástrofe que hemos generado como especie, será el preámbulo de nuestra propia destrucción, porque... 

¿Somos o no un eslabón de la misma cadena?