Assange, Lula y Moro
Julián Assange, Lula Da Silva, Sergio Moro
El problema de la transparencia, como el de la lucha contra
la corrupción, es la opacidad de su selectividad. Quienes quizás vivan
más directamente este problema son los periodistas de todo el mundo que
todavía insisten en hacer periodismo de investigación. "Todos temblaron
el pasado 11 de abril, cualquiera que haya sido la línea editorial de
sus periódicos, ante la detención de Julian Assange, sacado a la fuerza
de la embajada de Ecuador en Londres para ser entregado a las
autoridades estadounidenses" que contra él habían emitido una solicitud
de extradición.
Las acusaciones que hasta ahora se han vertido contra
Assange se refieren a acciones que solo pretendían garantizar el
anonimato de la denunciante de irregularidades Chelsea Manning, es
decir, "garantizar el anonimato de la fuente de información, una garantía
sin la cual el periodismo de investigación no es posible". Si los
periodistas son quienes viven más directamente la selectividad de la
transparencia, quienes más sufren las consecuencias de ello son la "calidad de la democracia y la credibilidad del deber de rendición de
cuentas" a la que los gobiernos democráticos están obligados.
Varias
personas muestran su apoyo en Melbourne (Australia)
al fundador de
WikiLeaks, Julian Assange - EFE/ James Ross
"¿Por qué la lucha por la transparencia se dirige a determinados
objetivos políticos y no a otros? ¿Por qué las revelaciones en algunos
casos son celebradas y tienen consecuencias mientras que, en otros, se
impiden y, si llegan a ver la luz, se ignoran?" De ahí la necesidad de
conocer mejor los criterios que presiden la selectividad. Por supuesto,
"el otro lado de la selectividad de la transparencia es la selectividad
de la lucha contra la transparencia".
Tal vez no sabríamos de las perturbaciones reveladas por WikiLeaks en
2010 (vídeos militares sobre el asesinato en Irak de civiles
desarmados, dos de los cuales trabajaban para Reuters), si no hubiesen
sido divulgadas ampliamente por los medios de comunicación de referencia
de todo el mundo.
Julián Assange, fundador de WikiLeaks
"¿Por qué toda la saña persecutoria se desató contra
el fundador de WikiLeaks y no sobre esos medios, algunos de los cuales
ganaron muchísimo dinero que nunca retornó adecuadamente a Assange? ¿Por
qué entonces los editoriales del New York Times vitoreaban a
Assange como el campeón de la libertad de expresión y celebraron las
revelaciones como el triunfo de la democracia", mientras que el editorial
de la semana pasada considera su prisión como el triunfo de la "rule of law"?
¿Por qué el Gobierno de Ecuador "protegió los derechos humanos de
Assange durante seis años y diez meses", en palabras del presidente
Lenín Moreno, y lo entregó repentina e informalmente, violando el
derecho internacional de asilo?
"¿Será porque, según el New York Times,
el nuevo préstamo del FMI a Ecuador por valor de unos 4.000 millones de
dólares habría sido aprobado por EEUU a condición de que Ecuador
entregara a Julian Assange? ¿Será porque WikiLeaks reveló recientemente
que Moreno podría ser acusado de corrupción por dos supuestas cuentas offshore, de titularidad de su hermano, una en Belice y otra en Panamá, donde supuestamente se depositaron comisiones ilegales?"
Congresista estadounidense presionando al gobierno de Ecuador
para que les entreguen a Julián Assange
"En cuanto a la selectividad de la lucha por la transparencia, hay que
distinguir entre los que luchan desde fuera del sistema político y los
que luchan desde dentro. En cuanto a los primeros, su lucha tiene, en
general, un efecto democratizador porque denuncia el modo despótico,
ilegal e impune en que el poder formalmente democrático y legal se
ejerce en la práctica para neutralizar resistencias a su ejercicio". En
el caso de WikiLeaks habrá que reconocer que ha publicado informaciones
que afectan a gobiernos y actores políticos de diferentes colores
políticos, y este es quizás su mayor pecado en un mundo de rivalidades
geopolíticas.
"La suerte de WikiLeaks cambió cuando en 2016 reveló las
prácticas ilegales que manipularon las elecciones primarias en el
Partido Demócrata de EEUU para que Hilary Clinton, y no Bernie Sanders,
fuera la candidata presidencial"; y más aún después de haber mostrado que
Hilary Clinton fue la principal responsable de la invasión de Libia,
una atrocidad por la que el pueblo libio sigue sangrando. Se puede
objetar que WikiLeaks se ha restringido, en general, a los gobiernos más
o menos democráticos de dicho mundo eurocéntrico o nortecéntrico. Es
posible, pero también es verdad que las revelaciones que se han hecho
más allá de ese mundo cosechan muy poca atención de los medios
dominantes.
La selectividad de la lucha por parte de los que dominan el
sistema político es la que más daño puede causar a la democracia, pues
quien protagoniza la lucha, si tuviese éxito, puede aumentar su poder
por vías no democráticas. El sistema jurídico-judicial es hoy el
instrumento privilegiado de esa lucha. "Asistimos en los últimos días a
intentos desesperados por justificar la anulación del asilo de Assange y
su consecuente prisión a la luz del derecho internacional y del derecho
interno de los varios países involucrados. Empero, nadie ignora el
hecho de que se trató de un barniz legal para cubrir una conveniencia
política ilegal, si acaso no directamente una exigencia por parte de
Estados Unidos".
"Pero sin duda el estudio de caso del abuso del derecho para encubrir
intereses políticos internos e imperiales es la prisión del expresidente
brasileño Lula da Silva". El ejecutor de tal abuso es el juez Sérgio Moro,
acusador, juez en causa propia, ministro de Justicia del Gobierno que
conquistó el poder gracias a la prisión del líder del PT. "Lula fue
procesado mediante sórdidos dislates procesales y la violación de la
jerarquía judicial, se lo condenó por un crimen que nunca fue probado", y
es mantenido en prisión a pesar de que el proceso no se ha resuelto en
sentencia firme. "De aquí a cincuenta años, si todavía hay democracia,
este caso se estudiará como ejemplo del modo en que la democracia puede
ser destruida por el ejercicio abusivo del sistema judicial". Es también
el caso que mejor ilustra de la falta de transparencia en la
selectividad de la lucha por la transparencia.
No es preciso insistir en que la práctica de "promiscuidad entre el
poder económico y el poder político" viene de lejos en Brasil y que cubre
todo el espectro político. Ni tampoco que el expresidente Michel Temer
pudo terminar el mandato para el cual no fue electo a pesar de los
desórdenes financieros en los que habría estado involucrado. "Lo
importante es saber que la prisión de Lula da Silva fue fundamental para
elegir un Gobierno que entregase los recursos naturales a las empresas
multinacionales, privatizase el sistema de pensiones, redujese al máximo
las políticas sociales y acabase con la tradicional autonomía de la
política internacional de Brasil, rindiéndose a un alineamiento
incondicional con Estados Unidos en tiempos de rivalidad geopolítica con
China".
Objetivamente, quien más se beneficia con estas medidas es Estados
Unidos. No sorprende por ello que intereses norteamericanos hayan estado
tan implicados en las últimas elecciones generales. "Es sabido también
que las informaciones que sirvieron de base para la investigación de la
Operación Lava Jato resultaron de una íntima colaboración con el
Departamento de Justicia estadounidense". Pero quizá sea sorprendente la
rapidez con la que, en este caso, el hechizo puede volverse en contra
del hechicero.
WikiLeaks acaba de revelar que Sérgio Moro fue uno de los
magistrados entrenados en Estados Unidos para la llamada 'lucha contra
el terrorismo'”. Se trató de un entrenamiento orientado al uso robusto y
manipulador de las instituciones jurídicas y judiciales existentes, así
como para el recurso a innovaciones procesales, como la delación
premiada, con el objetivo de obtener condenas rápidas y drásticas. "Fue
esa formación la que enseñó a los juristas a tratar algunos ciudadanos como
enemigos y no como adversarios, esto es, como seres privados de los
derechos y de las garantías constitucionales y procesales y de los
derechos humanos supuestamente universales".
"El concepto de enemigo interno, originalmente desarrollado por la
jurisprudencia nazi, buscó precisamente crear una licencia para condenar
con una lógica de estado de excepción, a pesar de ejercerse en una
supuesta normalidad democrática y constitucional". Moro fue así escogido
para ser el malabarista jurídico-político al servicio de causas que no
pueden avalarse democráticamente. "Lo que une a Assange, Lula y Moro es
ser peones del mismo sistema de poder imperial: Assange y Lula como
víctimas, Moro como verdugo útil y, por eso, descartable cuando haya
cumplido su misión" o cuando, por cualquier motivo, se transforme en un
obstáculo para que la misión sea cumplida.
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, saludando a Sérgio Moro, el juez que encarceló a Lula, y que como "premio" ha sido elegido ministro de Justicia y Ciudadanía de Brasil
FUENTE: publico.es
Espejos extraños - Boaventura de Suza Santos
(Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez)
19/04/2019
Una vez quitados de enmedio, Lula y Assange, esa cohorte de avariciosos manipuladores tiene las manos libres para hacer y deshacer los que les dé la gana... con el sagrado beneplácito de "Los de Siempre".