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16/9/20

BUFONADA

La monarquía y su ‘secreto’: revelación de una bufonada

La institución es anacrónicamente excepcional, pero se mantiene en este tiempo porque su excepcionalidad es clave de bóveda de un sistema de poder

No conviene infravalorar a los bufones. "Siendo figuras cortesanas, con su humor grotesco dicen mucho del poder para el que servilmente trabajan. Forman parte de la escenografía en la que el poder se representa y, sirviéndose de aduladores, refuerza su revestimiento simbólico". Cabe añadir una constante: "cuanto más débil es la autoridad del poder en cuestión, más hace uso este de bufones de la corte". Pudiera pensarse que los bufones tuvieron su edad dorada en momentos de monarquías absolutas decadentes, pero el fenómeno no se limita a ellas; "se daba antes y se siguió produciendo después, hasta hoy, y no sólo cuando se trata de monarquías, sino también en otros sistemas políticos, incluso aparentemente democráticos".

Lo que se ha ido añadiendo como nuevo a la práctica de los bufones es el eco mediático de su actividad, hoy incluso multiplicado 'n veces' con el efecto difusor de las redes sociales. Este es tan seductor que nos encontramos incluso con personajes en la cúspide del poder que se convierten en bufones de sí mismos. La 'sociedad del espectáculo' de continuo brinda memorables jornadas de gloria bufonesca.

En este verano del aciago año 2020, en el que vivimos zarandeados entre rebrotes de coronavirus y anuncios de jugosas fusiones-absorciones bancarias –¡adiós, banca pública, adiós, te despedimos aunque sabíamos que no estarías entre nosotros!–, podemos entender todo el montaje político y mediático en torno a la cansina huida del rey emérito a los Emiratos Árabes como una gran bufonada en la que hemos visto cómo muchos "se apuntaban voluntariosos a adular al monarca defraudador del fisco y a apoyar a su sucesor, a pesar de su desnudez". La representación simbólica del poder se puso difícil. Si se intenta, con todo, es por ser efectivamente un poder, por más que desautorizado por los mismos que lo representan, que en España no se limita, desde la Corona, a reinar sin gobernar

Por eso hay que apuntalarlo, para que no se derrumbe ante una opinión pública que desde el patio de butacas –hasta ahora no se ha permitido a la ciudadanía participar en la función mediante referéndum sobre república o monarquía asiste a su deslegitimación. Uno de esos intentos, compitiendo con el 'manifiesto de los setenta' en apoyo de Juan Carlos a base de apología de la Transición y hagiografía de su figura, fue el del periodista Salvador Sostres con artículo titulado 'El Rey', en la tercera de ABC, lo cual supone "un primer plano para un bufón dispuesto a todo".

Si al cabo de algunas semanas de verano revuelto miro atrás hacia el mencionado artículo, en medio del imposible sosiego de un comienzo de curso de polémica 'vuelta al cole', es para subrayar los 'suculentos contenidos' del artículo. Lo curioso del caso es que hasta 'monárquicos de pro' se han abstenido de mostrar adhesión alguna a un bodrio que en su arranque dice que “los reyes, como los papas, no tienen que ver con los hombres sino con Dios. Es estúpido juzgar a los monarcas con criterios terrenales. La monarquía es un don, una encarnación divina; ni es democrática ni está sujeta a las leyes que los hombres nos hemos dado, ni queda totalmente a nuestro alcance comprender su última profundidad y significado. Un rey es su pueblo, pero representa a Dios.

"Tan desmesuradas palabras, que algunos confundieron con el estilo jocoso de El Mundo Today –reconociendo involuntariamente a Sostres como bufón–, corrieron como la pólvora por las redes sociales para ser objeto de befa, mofa y burla". No faltaron algunos artículos contrastando la hiperbólica estupidez de presentar al rey como representante de Dios, igualándalo al Papa ante los católicos, con teólogos de la mismísima estirpe escolástica que ni mucho menos estuvieron por doctrina semejante: desde Tomás de Aquino hasta Juan de Mariana, el analista Santiago Aparicio en Diario 16, hizo un instructivo recorrido al respecto, que igualmente podía haber prolongado hasta el jesuita granadino Francisco Suárez y su pensamiento acerca del derecho de resistencia –en el debate sobre el regicidio en su Defensio fidei ante un tirano que desprecia el bien común y atropella a su pueblo.

"Lo de Sostres no tiene agarradero ni en el pensamiento conservador", pues hasta las mismas monarquías absolutas de los siglos XVII y XVIII o competían con el contractualismo que se abría paso en la época o se justificaban en términos de la transferencia de poder al monarca en virtud de un pacto –planteamiento inmanentista de Hobbes. Pero –seamos serios– estas disquisiciones histórico-filosóficas le traen al fresco al susodicho Sostres. "Lo grave es que le importan un bledo a la redacción de un diario como ABC, que llevó a su tercera un artículo infumable pero sabiendo que la humareda que iba a levantar era recurso paródico* para levantar la imagen del monarca caído y para apalancar la del rey actualmente en ejercicio como jefe del Estado".

Hablar del rey, tanto refiriéndose al 'en desgracia caído' como al 'tambaleante', no ya siquiera como depositario de un poder que viene de Dios…, sino como 'representante de Dios' –asombra que la Iglesia católica haya callado en España ante tamaña barbaridad con pretensiones de teológica y para colmo haciendo sombra al Papa, es un ejercicio de histrionismo con función política de transmisión de un claro mensaje: "la monarquía no se toca".

Bufonada al servicio de la sacralización de la monarquía

 

Es decir, la bufonada iba en serio. Tras lo grotesco se escribía la doctrina: "la corona es sagrada y el rey, intocable". Los súbditos, como siervos fieles, ni hemos de entrar a juzgar la conducta del rey, ni sus mismos hechos por supuestamente delictivos que puedan ser. Después de todo, ¿no es la misma Constitución española la que habla de la 'inviolabilidad del rey' y consagra su 'irresponsabilidad', eximiéndole de dar cuenta de sus actos? ¿Y no hay juristas que extienden esa inviolabilidad y esa irresponsabilidad, infundadamente, más allá de los actos del jefe del Estado en el ejercicio de sus funciones como tal? ¿Y no encontramos que PSOE, PP y Vox se vienen negando a que haya una comisión parlamentaria que aborde el cúmulo de deméritos que acumulan lamentables hechos protagonizados por Juan Carlos de Borbón? ¿Dónde, pues, empieza y termina lo bufonesco?

A través de la mente calenturienta de Sostres nos hallamos, por tanto, ante una bufonada muy reveladora que nos conduce directamente al 'secreto' de la monarquía. De tal arcano cabe decir lo mismo que decía Marx de lo que mostraba el 'secreto' de la mercancía, "una vez que se descubre la realidad social de explotación que encubre" la lógica económica en la que manda su valor de cambio: "está llena de connotaciones malamente metafísicas con ribetes teológicos".

Es más, añadiremos que no hay monarquía –vale decir, régimen que funcione como monarquía aunque formalmente no lo sea– que no necesite bufonadas, porque todas encierran su enigma criptoteológico. Las monarquías absolutistas pasaron, cuando el caso fue que evolucionaron, a constitucionales y estas, mediando proceso de adecentamiento en entornos democráticos, se reconvirtieron en monarquías parlamentarias. "Lo nuclear del asunto es que el fondo absolutista no se pierde y con él, el carácter fraudulentamente teológico que lo acompaña". Esa es 'la verdad' del bufón Sostres.

 Salvador Sostres

"Los reyes emergieron en sociedades remotas en el tiempo, naturalizando relaciones de dominio y sacralizando el poder de quienes desde la desigualdad podían detentarlo para sostener desde posiciones ventajistas el orden social". Y por cierta desacralización del poder que la racionalización moderna de la vida haya llevado a cabo Max Weber lo subraya–, la secularización de la soberanía detentada por el monarca, como trasunto de aquella de la trascendencia divina que fue inmanentizada Carl Schmitt se encargó de ponerlo de relieve–, no ha comportado que, "allá donde perduren monarquías, el proceso secularizador se haya completado con el desmontaje del simbolismo funcionalmente religioso que sigue operando". Por ello, donde subsiste Corona, los ciudadanos no se han librado del todo de la condición de súbditos.

¿Por qué, si no, la desigualdad consolidada para que haya quienes accedan a la máxima posición de poder político por vía de linaje según orden dinástico que marca el nacimiento –por otra parte, con el sangrante resabio de ley sálica postergando a la mujer frente al varón en la sucesión al trono–? Ha sido el rendimiento funcional de tal anomalía democrática lo que ha servido para su legitimación de facto

Pero atención: "en verdad, la legitimación funcional de la institución monárquica no compensa el déficit de legitimidad democrática que incurablemente arrastra". Es tal patología la que requiere parcheos continuos, máxime en un caso como el de la monarquía borbónica en el trono del Estado español, reinstaurada por designio del dictador que dejó 'atado y bien atado' cómo y para qué Juan Carlos de Borbón había de ser rey de España –origen que no redimen sus reconocibles 'buenos oficios' a favor de la democracia, por más que corramos un tupido velo por los que no fueron tan buenos–.

Dadas las bufonadas que estamos acostumbrados a presenciar, y habiendo sido espectadores inmediatos de la ofrecida bajo el epígrafe 'El Rey' en las inmarcesibles páginas del diario monárquico 'par excellence', es momento de activar seriamente la reivindicación de república. Se ha puesto en primer plano lo que en los años 30 del siglo pasado señaló el filósofo Eric Voegelin al hablar de 'las religiones políticas': "inmanentizando motivos trascendentes se desplazaron al ámbito político pautas de comportamiento y recursos simbólicos que alentaron movimientos en los que lo político, incluso configurándose ateística o paganamente –caso del nazismo, por ejemplo–, se estructura de modo funcionalmente religioso".

No hace falta compartir con Voegelin el pesar por lo que la secularización dejó atrás abandonando la referencia a la trascendencia –sí es importante detectar el problema, para comprobar que la tesis de 'las religiones políticas' es aplicable a lo que venía dándose y se mantiene en torno a la monarquía como forma de Estado. Hay que ser conscientes, además, "que igualmente es así en Estados con monarquías no afectadas por la erosión deslegitimadora a la que se halla sometida la Corona en España". Aun ante la monarquía más presentable mantiene toda su razón de ser la alternativa republicana; cuanto más, "cuando la monarquía dista mucho de ser presentable".

Lo serio frente a lo bufonesco: reivindicar república

 

La reivindicación de república, tal como la formulamos en y para España, no se inscribe sin más en la órbita de lo que el italiano Giacomo Marramao, en 'Poder y secularización', dice de los 'naufragios' de aquellos procesos que han marcado el devenir de la modernidad, incluso cuando por ellos, "en el caso de una modernidad muy lastrada como fue la nuestra, nos han llegado en tiempos de posmodernidad productos tan averiados como la monarquía borbónica". En verdad, si Carl Schmitt en su 'Teología política' –entendiendo que en la política moderna sigue acusándose el efecto de su origen teológico en cuanto a legitimación secularizada, definió la soberanía como "la capacidad de decretar el estado de excepción, como ejercicio del señorío sobre la ley misma tal cual era reconocido al dios de antaño", lo que nos encontramos ahora es que la monarquía, donde perdure, es en sí misma un 'estado de excepción', algo inaceptable desde claves democráticas que en coherencia no pueden ser sino consecuentemente igualitarias.

"Y en democracia no hay –no debe haber– más soberanía que la que los individuos como ciudadanas y ciudadanos podamos desempeñar sin servidumbres ni tutelas". Es así, desde un concepto laico de una soberanía acorde con nuestra finitud, despojado de resabios teológicos, "como podremos acabar con esa regla, que han conocido como normal todos los que han soportado las relaciones de dominio inherentes al 'estado de excepción'", según Walter Benjamin ponía de manifiesto. La monarquía es anacrónicamente excepcional, pero se mantiene en este tiempo porque su excepcionalidad es clave de bóveda de un sistema de poder. "La dignidad, esto es, el insobornable empeño por defender y ejercer sin trabas nuestros derechos, convoca a república como democracia radicalizada. Es lo serio frente a tanta bufonada".

FUENTE: ctxt.es
José Antonio Pérez Tapias
12/09/2020

(
*
) No supe interpretar lo de 'paródico'. Hube de recurrir al Diccionario de la lengua de la Real Academia Española para entender que hacía referencia a parodia. Lo puntualizo por si le ha ocurrido a alguien más.

5/11/19

LOS COJONES DE ESTANISLAO


"Señores, voy a serles franco:
Estoy hasta los cojones de todos nosotros"

Estanislao Figueras y Moragas
(1819 - 1882)

La mítica frase la pronunció en 1873 Estanislao Figueras, primer presidente de la I República Española y "último cargo público en decir una verdad completamente honesta". Tras desahogarse, agotado de intentar llegar a algún acuerdo con sus rivales políticos sin éxito, "el pobre Estanislao se sacó un billete de tren dirección Francia y se despidió con un aquí os quedáis con vuestras cosas". Desde entonces hasta ahora ha llovido bastante. Especialmente en Galicia, pero no estamos aquí para hablar de meteorología. "146 años después de aquello, un grupo de jóvenes expertos en comunicación política, explican en televisión, horas antes del gran debate definitivo –el enésimo gran debate definitivo–, cómo debe comportarse un candidato en una noche tan especial".

"Es importante que den una imagen de moderación", señala uno de los jóvenes expertos. Otro chaval, experto también como el anterior, está de acuerdo y añade que, además de la moderación, "el lenguaje corporal es fundamental en política". Una tercera chica, otra experta por supuesto, asiente y recomienda "que los candidatos se muestren relajados, usando, a ser posible, determinados colores de la gama cromática del mundo corbata". A sus veinte añitos, los aventajados jóvenes se aplican para sí mismos "el cuento de la sonrisa forzadamente relajada" y la gesticulación con las manos que les recomiendan a los líderes del país. "Nada más tierno que ver a pequeños dinosaurios explicando cómo debería trazar la parábola el meteorito para chocar correctamente".

Debate entre los cinco principales candidatos electorales

Los periodistas que presentarán el debate, nos informaban desde días antes, no harán de periodistas, sino de simples moderadores dedicados a recitar preguntas neutrales pactadas previamente con los partidos. "Cada uno de los candidatos tendrá cinco minutos por bloque", que serán cronometrados por árbitros profesionales de baloncesto, "no vaya a ser que, entre mentira y mentira, gesto y gesto corporal, alguno hable medio segundo más que otro, lo que podría producir un descrédito de la clase política que, a ver quién lo levanta". Con las bases definidas de un debate diseñado para los políticos y no para los ciudadanos, ¿quién querría perderse el espectáculo?

"El debate, que arrancó a las diez de la noche y acabó pasadas las doce y media, no tuvo entre sus temas principales la conciliación porque una cosa es vacilar un poco y otra ir provocando al personal". La cosa empezó por lo importante y lo importante inundó toda la noche: Cataluña. Poca perspectiva de sorpresas con las cartas tan marcadas de antemano, pero estaba Rivera, que había venido a jugar, así que no se recomendaba tener la guardia baja. "El líder de Ciudadanos se tomó tan en serio lo del bloque catalán, que sacó un adoquín" haciendo que todo, la hora, la desidia y el hartazgo mereciese la pena desde casa. "Es un adoquín. Un adoquín catalán. Está roto. Roto como algunos ¡quieren romper España!".


Que Rivera montase el 'show' se pagaba tan barato en las casas de apuestas como que Messi le marque en casa al Valladolid. ¿Para qué, si no es para dar espectáculo, están Rivera y Messi en esta vida? A pesar de esto, "lo del adoquín dejó de piedra a toda España". ¿A toda? No. "Pedro Sánchez, que se sabía interpelado en cada turno de palabra, no levantó la mirada del boli y el papel durante toda la noche y tal vez se perdió el gran momento". Quizá por eso fue capaz de mantener la concentración e imponerse en el único terreno que le importaba ayer: disputarle el palo al catalán a las tres derechas. "Así es como se hace uno de centro, le susurraban los gurús antes de salir al escenario"

"Si Rivera se sacó de la manga un adoquín, el presidente en funciones se sacó de la bragueta la prohibición de los referéndums ilegales –y de todas las cosas ilegales en general–, la españolización de los catalanes –Wert no daba crédito–" y el anuncio de que se vestiría de sheriff y viajaría a Bélgica para traer de la oreja a Puigdemont y mostrarlo en la plaza del pueblo. No cantó la cancioncilla de Puigdemont, 'te vamo a meté en prisión' porque eso no sería serio ni presidencial. Cualquier niño experto en la política de la nada te lo diría. "Sí le pareció serio, sin embargo, bordear una y otra vez la separación de poderes presentándose como poder político, legislativo y judicial".

Albert Rivera y el adoquín (Ciudadanos)

"También anunciar quién será la próxima 'vicepresidenta neoliberal' de un Gobierno socialista para el cual aún no hemos votado. O salir en defensa de un Amancio Ortega al que nadie estaba atacando". ¿Han visto American History X? Cuando Edward Norton se vio solo en el patio de la cárcel rodeado de negros, se levantó la camiseta "dejando a la vista una esvástica tatuada en su pecho". Era su forma de posicionarse esperando ayuda de la banda de los blancos. "La camiseta levantada de Sánchez venía a decirle al poder económico, ¡aquí estoy!, con Calviño, Amancio Ortega y una batería de leyes que podría firmar el PP. Estoy solo y necesito vuestra ayuda".

Mientras Rivera seguía sacando cartelería, el debate continuaba y llegaba el turno de Pablo Casado, que había ido allí a dos cosas que venían a ser la misma: "presentarse ante España como el líder de la derecha y ya de paso, pedirle paso a Sánchez en La Moncloa". El líder del PP se mostró tranquilo y moderado para lo que nos tiene acostumbrados. Es decir, sin hacer ni decir nada especial, "se ganó el sobresaliente de esos niños expertos en la nada", que al final, en un juego como este, lo es todo. "Los momentos más tensos del líder popular llegaron en sus enfrentamientos con Rivera", que embestía a la desesperada en busca de frenar el golpe que anuncian las encuestas. "¡La Gürtel, Bárcenas! le gritaba Rivera, y Casado le respondía que se relajara, que eran socios en media España"

 Pablo Casado (PP)

Pues también es verdad, pensaba Rivera, aunque sus manos, más propiedad ya de los expertos en comunicación que de él mismo, no podían dejar de sacar carteles. Antes del debate, se ha publicado, "el equipo de Rivera pidió un cajón alzador para que sus manos pudieran gesticular bien", a la vista de todos. "Quizá la catástrofe que las encuestas le auguran al 'máximo representante de la nada elevada al cubo' sea la única buena noticia que la honestidad política haya recibido en los últimos tiempos"

Dos opciones honestas sobre el tapete del debate. Por un lado, 'la extrema derecha'  de Santiago Abascal, que aunque eligió perfil moderado, enseñó todas sus cartas. "Aquí viene el fascismo y viene sin disimular. Más allá de sus mentiras sobre inmigración, violencia machista o gasto de las autonomías, el líder de Vox no dijo nada reseñable porque no hay nada reseñable que decir salvo ¡arriba España! en discursos políticos de este tipo". Prometió, como siempre, "hacerle la vida imposible a los más débiles" y lo hizo de frente. Uno no llega a tener éxito desde la extrema derecha si no es naturalizando la indecencia sin pudor. "Cuando la indecencia está naturalizada, todo vale". Incluso justificar que te forrases en chiringuitos de Esperanza Aguirre. "En España hay 'chiringuitos', lo sé bien porque sufrí el calvario de cobrar 80.000 euros al año sin dar un palo al agua", vino a decir sin despeinarse porque, 'qué cojones', ¡arriba España!

Santiago Abascal (Vox)

"Pablo Iglesias repitió la estrategia que le funcionó en las pasadas elecciones: 'no tener estrategia'". El discurso de siempre, sin entrar en el barro, ahora con un 10% menos de épica. "La primera vez que denuncias 'los abusos de la banca y el IBEX', la grada vibra. Años después, aunque la grada entienda que la banca abusa, la grada simplemente recita". Al líder de Podemos le dejaron para él solo todo el carril izquierdo del debate. Con Pedro en el centro sin más socios potenciales que él mismo preguntándose quién es el más bello ante el espejo, "el líder de Podemos aprovechó para dejar claros los feos de Sánchez ante sus repetidas ofertas de coalición de izquierdas. Era para lo que había ido y lo hizo bien".

"En el minuto final, resumen de la postura de cada candidato. Es decir, ¿para qué ha venido usted aquí?", podría llamarse este momento. Abascal fue el primero en hablar y, en fin, lo de siempre. Los moros y las autonomías, "nos comen, nos comen los moros y las autonomías". El siguiente turno fue para Rivera, que comenzó con un “Sí se puede”. ¿Ahora le roba el lema a Podemos?, preguntaron algunos. Efectivamente, le ha robado el lema a Podemos, se respondieron a sí mismos recordando ante quién estaban. "Tampoco es que pueda sorprender, teniendo en cuenta que un rato antes había sacado un adoquín". Tras él, Casado, que enseñó de nuevo el perfil moderado que le recomiendan las encuestas. "Sin decir nada, es decir, haciendo lo que debe hacer"

Pablo Iglesias (Unidas Podemos)

"Penúltimo turno para Sánchez, que centró su discurso en 'yo o el caos'. O me hacéis presidente de una vez o aquí nos pueden dar las uvas". O eso dicen mis asesores. El turno lo cerró Pablo Iglesias, que, quizá "homenajeando su propio lapsus con 'las mamadas', decidió ser generoso como una felación y no hacer suyo el 'minuto de oro', sino leer la carta de una mujer anónima que, en una situación vital delicada, le había escrito días atrás".

"Más allá del metadebate sobre los ganadores y perdedores por méritos en la nada", la noche deja una sensación: "pocas cosas han cambiado con respecto a abril". Y las pocas que lo han hecho deberían preocuparle al presidente Sánchez. "La extrema derecha, blanqueada ahora, campa a sus anchas. Mientras, Unidas Podemos está más lejos que nunca del PSOE tras el viaje de Sánchez a la derecha". Si, en el escenario más optimista para los socialistas, se repitiese un resultado similar entre bloques, ¿tendremos terceras elecciones y cuarto debate en pocos meses? "Con un Iglesias vetado, un Rivera hundido, un Casado en alza y un Sánchez entregado a la política de la nada, las perspectivas son 'hastío, susto o muerte'".

Pedro Sánchez (PSOE)

"Pues lo que decía Estanislao: ¡hasta los cojones!"

FUENTE: publico.es
Tecetipos
Gerardo Tecé
05/11/2019

A mí, Pablo Casado me recuerda tremendamente a José María Aznar y aquel pesado sonsonete suyo de "váyase Señor González"; la misma y repetitiva machaconería, seña de identidad de la derecha española. Y ya no digo nada del "Rompe-España" riverino y la contumaz xenofobia abascalina.

 

1/6/19

UN AUTÉNTICO DESPIPORRE

Día de las Fuerzas Armadas: ¿Hay algo que celebrar?

Organizaciones de izquierda, sindicales, ecologistas y pacifistas critican los actos que presiden hoy los reyes en Sevilla y consideran desproporcionado y fuera de lugar el gasto, el despliegue de medios y sus fines propagandísticos.


"Sevilla lleva varios días tomada por las fuerzas armadas". Podría ser el comienzo de un parte de guerra o de la declaración de un alzamiento militar, pero se trata tan sólo de una celebración, dicen. "En la capital de Andalucía se festeja hoy sábado el Día de las Fuerzas Armadas" con la asistencia de los reyes de España, que presidirán el desfile por tierra, aire y río –mar no hay de momento en Sevilla- de "más de 2.000 efectivos, 200 vehículos, 84 aeronaves, 4 barcos y un submarino", suficiente para montar una escaramuza.

"La razón de tal despliegue es la conmemoración del 30 aniversario de la primera participación de las fuerzas armadas española en operaciones en el extranjero", para lo cual se ha escogido como lema: "30 años defendiendo la paz en el mundo"

Y la ciudad lo ha notado. "Los ensayos previos al desfile de hoy han provocado cortes de calles, cambios en el recorrido de líneas de autobuses, atascos, demoras en las llegadas al trabajo y retrasos también de una veintena de vuelos civiles en el aeropuerto a causa de las pruebas de los aviones militares", los mismos que están causando ruido, mucho ruido en sus vuelos bajos sobre la capital que llegan a estremecerte.


Y el alcalde, Juan Espadas, del PSOE, se ha puesto a la cabeza de la entrega de la ciudad a esta conmemoración militar. En su cuenta de Twitter decía ayer: "La primera jornada de actos de las Fuerzas Armadas en Sevilla nos ha dejado imágenes únicas en el río. Y como siempre una gran respuesta de sevillanos y sevillanas que han acompañado las demostraciones y exhibiciones."

No toda la ciudad piensa lo mismo, claro. No se tiene noticia de que se haya organizado algún tipo de protesta contra esta celebración, pero sí que hay "diversas formaciones políticas, sindicales, ecologistas, pacifistas y antimilitaristas andaluzas que consideran esta conmemoración fuera de lugar y desproporcionada".

Juan José Ruiz, del sindicato Ustea, una de las organizaciones con mayor representación en la enseñanza pública en Andalucía, piensa que "este tipo de celebraciones no son de lo más adecuado para la educación del alumnado escolar que acostumbra a ser llevado a exposiciones y exhibiciones de las fuerzas armada" como las que se han organizado estos días en Sevilla.


"Ningún ejército defiende la paz. Nosotros no estamos contra los militares como personas, como trabajadores, sino contra el sistema que los utiliza", explica este profesor.

El sindicato Ustea ha puesto en marcha una "campaña contra la militarización en los centros escolares, contra las visitas organizadas a las bases de Rota, en Cádiz, o al cuartel de la Legión en Almería", porque entiende que ese tipo de actividades no es beneficioso para la educación de niños y niñas.

"A los chavales se les habla de un ejército irreal, de misiones humanitarias en las que tienes que disparar contra la población si eres atacado… Queremos que se vea todo lo que hay detrás: las verdaderas consecuencias, lo que se quita de invertir en educación y en sanidad por dedicarlo a gastos militares. Mientras se hacen recortes brutales en la enseñanza pública no se puede permitir un gasto militar gigantesco", subraya Juan José Ruiz.

En el ámbito político las críticas llegan desde Participa Sevilla, que se ha presentado en las pasadas elecciones municipales con Izquierda Unida, Podemos, Equo y otras formaciones. 

Su concejal en funciones Julián Moreno por un lado, "reprocha el desembolso de dinero público que supone la organización de unos actos en los que sólo una hora de vuelo de un caza puede generar un gasto de varios miles de euros en combustible".

Además, subraya, "en una ciudad que tiene seis de los quince barrios más pobres de España", según el Instituto Nacional de Estadística.


"No es necesario una celebración de tal magnitud. Se pueden hacer las cosas de otra manera", sostiene Julián Moreno, quien también critica un "desmedido uso del espacio público" de Sevilla, que se ha hecho –dice- sin haber informado, además, desde el Ayuntamiento de los cambios en la movilidad y de los cortes de calles, que han molestado mucho también al sector del taxi

Y otra cosa importante, añade el concejal de Participa: "Ésta es una tierra de paz y solidaridad y nos preocupa que se eduque sólo en la guerra".

También Cristóbal Orellana, de Ecologistas en Acción, se muestra absolutamente en contra de la celebración del Día de las Fuerzas Armadas. "Nos parece un show, un espectáculo. Todo esto es una barbaridad". Y mitad en broma, mitad en serio lanza una advertencia sobre los objetivos de los fastos que tienen ocupada a Sevilla: "Van a bombardear ideológicamente a la población con intensidad".


"Nos parece un show, un espectáculo. Todo esto es una barbaridad", declara Cristóbal Orellana
No en vano, Orellana, miembro también del Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) que luchó contra el servicio militar obligatorio en los años ochenta y noventa, cree que no es baladí que se haya elegido Sevilla para una celebración de esta magnitud.

Sevilla -señala- "es la capital de la comunidad más militarizada de la Unión Europea", con dos bases compartidas con EEUU, Rota y Morón, varios destacamentos de La Legión y las circunstancias geoestratégicas que suponen Gibraltar y la frontera sur europea con África. "Todo esto que se ha organizado viene a intensificar un proceso que Andalucía rechaza".

Este integrante de Ecologistas en Acción se lleva las manos a la cabeza al ver el despliegue publicitario y de efectivos que se ha hecho en la capital andaluza, "una locura militarista en estado puro" –dice-, que responde a los intereses de unas fuerzas armadas que actúan en el exterior bajo el mando de la OTAN.


"Parece increíble que puedan celebrar eso, un estado de guerra permanente que venden como si fuera la vía para la paz, cuando la Constitución dice que su papel es defender nuestras fronteras", se lamenta Cristóbal Orellana.

Una organización antimilitarista y feminista como Mujeres de Negro también ha puesto el grito en el cielo. "A mí me alucina, me irrita, que se sigan haciendo este tipo de desfiles para convencer a la población de que hay que gastar en armamento".

Son palabras de Sofía Segura, madre de un insumiso condenado a prisión por un juzgado militar tras desertar del ejército en 1997, aunque nunca llegó a entrar en la cárcel.


A Sofía Segura le parece que "este tipo de celebraciones retrotraen en el tiempo a nuestro país", en vez de apostar por avanzar en la solución de los conflictos a través de la vía del consenso y el diálogo.

Esta portavoz de Mujeres de Negro, que vivió por su hijo la efervescencia y empuje de la lucha antimilitarista en España en décadas pasadas, echa de menos ahora ese arrojo en las nuevas generaciones.

"En su momento hicieron una apuesta preciosa, valiente, que trajo sus frutos. Quizás hoy tendría que haber una apuesta más práctica, no sólo teórica en este terrreno".


Lo cierto es que "una celebración del Día de las Fuerzas Armadas como la que hoy acoge Sevilla se hubiera encontrado en los años noventa con una importante respuesta en la calle del movimiento antimilitarista"

La última movilización que se ha registrado en este ámbito es el "encadenamiento el pasado miércoles de una veintena de activistas en contra del gasto militar" en la puerta de la Feria Internacional de Defensa que ha tenido lugar en Madrid.

FUENTE: publico.es
Santiago F. Reviejo
Sevilla - 01/06/2019

No sé yo que tiene de festejable el hecho de ir militarmente a otros países, bajo el mando y las directrices de la OTAN, a que, miembros de nuestro ejército dejen sus vidas allí, en unos lugares que ni nos van ni nos vienen; porque por mucho que se empeñen en machacarnos lo de las "misiones humanitarias" (que sí, que pueden serlo) detrás se esconden espurios intereses internacionales, no solo de tipo militar sino también económico, que no nos cuentan.