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18/4/18

PEPE RUBIANES

¿Quién fue Pepe Rubianes?

José Rubianes Alegret (Pepe Rubianes)

Al fin tiene calle en Barcelona el grandísimo Pepe Rubianes (y con polémica porque ha sustituido a un militar de cuando se perdió Cuba -en fin-) pero puede que haya millennials u otros seres humanos que desconozcan la relevancia de este cómico dentro de la cultura popular catalana.

Pepe Rubianes fue un verdadero fenómeno catalán y un precursor.

Hizo monólogos antes de los clubes de la comedia (y mejores), provocó como los de La vida moderna pero en los teatros y, muchísimo antes de que a Mongolia les atropellase (judicialmente) Ortega Cano, fue procesado por los tribunales a causa de sus excesos humorísticos.

Rubianes en el papel de Makinavaja (el último "choriso")

El gran público (fuera de Cataluña) tal vez le recuerde con cariño por su interpretación en Makinavaja, obra maestra del cómic (creada por el llorado Ivá) que TVE adaptó con más o menos gracia.

También hizo cine: junto a Anabel Alonso protagonizó El crimen del cine oriente.

Un catalán nacido en Vilagarcia de Arousa


Vilagarcía de Arousa - Pontevedra

Pepe Rubianes nació Vilagarcia de Arousa un 2 de septiembre de 1947 pero emigró en su niñez a Cataluña y actuaba tanto en castellano como en catalán.

De hecho, una de sus señas de identidad era la mezcla idiomática sobre el escenario, la presencia de lo mestizo, su reivindicación de lo popular, incluso (a veces) de lo grosero como elemento para hacer que el humor explotase por la vía del exceso.

Con todo ello, tras su paso Dagoll Dagom, Els Joglars o Teatre Lliure, se lanzó a una carrera en soitario que le llevó a los escenarios de España y Latinoamérica.


Pepe Rubianes contaba su vida en cada actuación, exponía sus fantasmas, se reía de todo y de todos (empezando por él mismo) y triunfó con esa fórmula. En Barcelona le adoraban.

Y llegó la polémica por una intervención en TV3 donde echó mano de su particular gusto por el exceso y se ciscó en la unidad de España y hubo ofendidos que quisieron encarcelarle.

Sí, Rubianes (un cómico, no lo olvidemos) dijo que a él la unidad de España le sudaba la polla "por delante y por detrás".


Como Darío Fo y otros grandes bufones, su misión era (también) epatar. No se comprendió y se le quiso castigar. Explicó Rubianes que amaba a España pero detestaba, a la vez, aquella España que mató a Lorca.

Pepe Rubianes murió el 8 de junio de 2010 y por el tanatorio pasó toda la farándula catalana para rendirle homenaje: de Javier Sardá a Andreu Buenafuente pasando por Loles León, los Tricicle, Manel Fuentes, Ángel Casas, Lluis Homar, El Brujo y (quién lo hubiera dicho) el mismísimo presidente de la Generalitat, por entonces José Montilla.

Ahora ya tiene calle en Barcelona.


FUENTE: zeleb.es
16/04/2018

Tal vez la serie televisiva Makinavaja (homónima del cómic de Ivà*) emitida por la 2 de TVE en los años 90, no fuera de gran calidad, pero yo disfrutaba como un enano viéndola. Aún recuerdo palabras o frases de la misma que llegaban a ser desternillantes:

"El Banco Jones",  "Cagontó", "Escatológica y etimofilosóficamente", "sobra siensia y lo que farta se inventa".

Se presentaba al Makinavaja, atracador de pro, como una especie de filósofo existencial que, a base de razonamientos y sentencias en voz alta daba su visión particular de la justicia, como una especie de ideología anarquista "per se". Unas historietas ambientadas en el barrio chino de Barcelona; un despliegue de humor inteligente y extensos diálogos (hoy que el cómic tiende a prescindir casi de ellos). Una verdadera gozada propia de la genialidad de Ivà. 


(*) Conocido artísticamente como Ivà, Ramón Tosas Fuentes (1941- 1993), fue un historietista catalán, que trabajó en las revistas "El Papus" (de la que llegó a ser director), "Hermano Lobo", "Barrabás" y "El Jueves". Para esta última, creo sus dos series más célebres: Makinavaja e Historias de la puta mili.
Wikipedia - La enciclopedia libre

25/12/12

EL ÚNICO HABITANTE DE LA CALLE

Navidad, 25 de diciembre de 2012, 11 en punto de la mañana, cuarto día después del "fin del mundo".

A pesar de que sopla un airecillo frío, anunciador de un cambio climático inminente, es soportable aún en mangas de camisa, y tal cual, desde la barandilla del balcón atisbo una atípica mañana invernal, de sol radiante y despejado cielo que, tras la cena de nochebuena, la juerga y la posterior cogorza, por mor de la consiguiente resaca, aparece deshabitada por completo.


En la parte alta de la rúa, el único movimiento que percibo es el de dos flamboyanes que, al unísono, agitan, quién sabe desde cuándo, con levedad sus copas, sin llegar a tocarse, sin llegar a brindar... acaso desde anoche. Mientras, en mitad de la calle, una palmera phoenix, agotada, sacude aún con orgullo su esbelta cabellera. Y abajo, en la avenida, en la misma puerta del ambulatorio, otra palmera, de abanico esta vez, agita con urgencia el verde de sus lamas. 

 

Mi mirada se posa entonces en las liñas vacías que llenan azoteas donde ya nadie tiende, y echo de menos, con algo de nostalgia, el tremolar al viento de la ropa, cual banderas de colorines múltiples o hinchadas velas de infantiles navíos imaginarios que la memoria surcan. Y caigo en la cuenta de que es navidad del año 2012 de la era cristiana, y no sale ni dios.


No sólo hay ausencia de ciudadanos en esta ciudad quieta, vacía, adormecida aún; ni siquiera hay palomas, ni mirlos, ni nubes en el cielo... por no haber, ni transitan vehículos a motor, ni surca el aire con ronco tronar ningún avión, por lo que nada rasga este silencio inusual y mágico a estas horas... hasta que, el ruido de una puerta al abrirse, hace aparecer, de pronto, al único habitante de la calle: Jordi, que, desconcertado, mira a uno y otro lado sin saber bien qué sentido tomar... Y con él, arranca la mañana.

Miguel Ángel G. Yanes