Mostrando entradas con la etiqueta Bolsas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bolsas. Mostrar todas las entradas

12/6/20

MOVISTAR Y LAS BOLSAS


Voy a hablarles de una rabieta sorda que me cogí hace unos días, lo que por estas tierras llamamos una 'tremenda calentura'.

Verán: todo vino a colación de un nuevo 'router' que, Movistar, la empresa con la que tengo contratado el servicio telefónico, televisivo y de internet, me hizo llegar a casa para que lo sustituyera por los 'router y ONT de fibra' que poseía, con una nota en la que se me daba un plazo máximo de 15 días para entregarlos en cualquier Tienda Movistar.

Como resulta que la empresa reseñada ha eliminado sus tiendas de los barrios, a mí, que vivo en la periferia, no me quedó más remedio que coger el transporte público y, con los 'cacharros' metidos en la caja del nuevo, dirigirme al centro, a la tienda que me quedaba más cercana de las tres únicas que han dejado en la ciudad. 


Al llegar frente a ella puede ver una serie de personas haciendo cola, así que me incorporé a la misma. Cuando, al cabo de unos minutos, ya en la misma puerta, una señora que salía con un caja idéntica a la mía me dijo:

- Puede marcharse. No le van a recoger los aparatos.

- ¿Por qué no? - Pregunté,

- Por algo de no sé qué bolsas.


Fue entonces cuando, desde el interior, una empleada que nos había escuchado, me dijo:

- No se los puedo recoger porque necesitamos unas bolsas especiales que aún no nos han llegado. 

- Pero eso es problema de ustedes, no mío. ¿Qué pretende, que regrese a mi casa con ellos y vuelva otro día? ¿Qué repita el periplo?  Y tampoco estoy dispuesto a llamar a diario para ver cuando han recibido las dichosas bolsas.

- Le repito que no se los puedo recoger.

- Pues no me parece bien, porque si hubieran tenido el detalle de avisarme, me habría ahorrado el viaje y la espera. Tiempo y dinero a fin de cuentas, amén de haber tenido que abandonar la labor que estaba realizando. 

- Lo siento, lo entiendo, pero no se los voy a recoger.


A pesar de que la joven fue correcta en todo momento, su insistentre negativa me fue encrespando.

- Mire señorita, yo he cumplido con la obligación de venir a entregarlos. Si ustedes no los pueden embolsar, pues apílenlos hasta que reciban las bolsas, pero no me encasquete a mí el problema. ¿O es culpa mía que no tengan bolsas?

- Es que usted no lo quiere entender...

- ¿Sabe que le digo? que todavía los dejó sobre una mesa y punto.

- ¡No puede hacer eso! - dijo, ya algo nerviosa- Además, no tendría el justificante de la entrega.


A estas alturas del 'diálogo' ya se me estaban calentando las entendederas. Sopesé que la empleada no tenía la culpa, pues se limitaba cumplir las órdenes de la empresa, y yo estaba enfocando mi enfado hacia ella, pero aquel asunto de las bolsas era una auténtica falta de respeto hacia la clientela, así que, en un gesto de ofuscación y rabia, para no discutir más, giré sobre mis talones y me dirigí con la caja de marras a una papelera de la calle, con la intención de zumbarla dentro... ¡y a la porra todo!

Pero la señora que me había avisado con anterioridad, y que seguía a mi lado esperando ver en que paraba aquello, me detuvo.

- No lo haga, porque si los tira, es seguro que se los van a facturar.


Para no cansarles: Cogí nuevamente el transporte público y volví a casa echando chispas con los trastos bajo el brazo, preguntándome cómo se había deteriorado tanto la relación con los clientes (antaño 'abonados') desde aquella época en que trabajé para ellos; 35 añitos aunque, curiosamente, sin moverme de la silla, en mi vida laboral figuren cuatro empresas diferentes: CTNE, TELEFÓNICA, TSOSTESA Y TESA (Ahora MOVISTAR). Cosas del desmantelamiento de la empresa matriz y de la masiva reducción de personal.

No sé si es problema del sistema, de la empresa, de las franquicias, de la situación laboral o de la madre que parió a Paneke, pero el deterioro es bastante evidente.

¡Ah! Y que no se le ocurra facturarme los equipos porque presentaré una denuncia ante la OCU, y la polvareda ('polvacera') que levantará puede ser menuda. Tengo testigos que pueden corroborar mi intento de entregar los 'cacharros'
 
Router Fibra: 78,65€
ONT Fibra:    97,28€
TOTAL:     175,93

Pueden venir a recogerlos a mi domicilio cuando quieran, pero este ciudadano no piensa gastar un euro más en su devolución, y mucho menos ese valioso tiempo que se me acaba inexorablemente.

Creo que como consumidor estoy en todo mi derecho.

Miguel Ángel G. Yanes

17/3/20

VIRUS Y ECONOMÍA (I)


Mucho peor de lo que parece

¿Un simple virus puede poner en solfa al mundo entero? ¿Una economía mundial tan potente y asentada pueda estar en peligro por esa causa? ¿Se pueden venir abajo las bolsas sólo por el efecto de la propagación de un virus? ¿Qué está pasando y qué puede pasar, por qué tanta alarma?
 

"Es normal que la mayoría de la gente se haga este tipo de 'preguntas' pero me temo que las 'respuestas' que se están dando son 'confusas' y que generan más 'dudas' de las que resuelven". Sobre la 'epidemia', lo cierto es que "todavía no se sabe bien cuál puede ser su verdadera magnitud".

"Se cree que si se aplican medidas de 'aislamiento e higiene' que eviten su 'propagación', sobre todo a personas 'especialmente vulnerables', en muy pocas semanas se podría 'frenar su expansión'" sin que se produzca un efecto especialmente 'dramático'.

Eso es lo que parece que ha ocurrido en China, gracias a que allí hay un sistema de toma de decisiones muy centralizado, dictatorial, y en donde "se han podido aplicar 'recursos millonarios' para 'aislar a la población'". Pero es difícil que se pueda actuar del mismo modo en otros países, de modo que "no se puede descartar un 'contagio exponencial' que afecte a 'millones de personas' en unas cuantas semanas".

"Diferentes 'estudios' realizados en los últimos años sobre los 'efectos económicos' de este tipo de 'epidemias' nos permiten saber algunas cosas"
  • Primero, que es seguro que lo que está pasando tendrá 'consecuencias y costes';
  • segundo, que su 'efecto final' dependerá del tiempo que dure 'la alarma' y del frenazo de 'la actividad' que produzca;
  • tercero, que sólo si se actuara con 'gran ineficacia' y se alcanzara un nivel de mortalidad ahora mismo posiblemente impensable (más 15 millones de muertos al año), quizá se produciría un 'coste' que comenzaría a ser más o menos equivalente al que supuso 'la última gran crisis'.

A pesar de eso, a mí me parece que "el 'peligro' al que nos enfrentamos no es la difusión de un 'virus' ni aunque este fuese mucho más 'letal' de lo que ahora podamos imaginar que llegue a ser el 'coronavirus'" en el peor de los casos.

"El problema'grave' que tenemos delante de nuestras narices y al que no le estamos dando la 'importancia' que tiene 'es la situación en la que se encuentra el sistema en el que vivimos', el capitalismo de nuestros días". Un sistema complejo que tiene 'propiedades' que le hacen funcionar de un modo muy específico.

"Estos sistemas, como el 'capitalismo', son 'imprevisibles' y permanentemente 'inestables', y de ahí que sea muy difícil 'predecir' cuál será su 'evolución'". Pero sí sabemos, sin embargo, algunas cosas importantes sobre su 'funcionamiento' y 'evolución' y, sobre todo, sobre lo que puede hacer que 'colapsen'.

Sabemos, por ejemplo, que "los sistemas complejos como el 'capitalismo' viven al borde o expuestos permanentemente al 'fallo sistémico fatal', que tienden constantemente a la 'crisis' y que están siempre en peligro de 'colapsar'", precisamente porque su complejidad no es otra cosa que 'inestabilidad' y 'desorden'.

Pero, al mismo tiempo, también sabemos que "la gran probabilidad de 'fracaso', de 'fatalidad', que acompaña a cualquier 'sistema complejo' hace que generen en su seno constantes y potentes 'elementos de protección'. Por eso pueden resultar 'muy seguros' a pesar de ser, al mismo tiempo, muy 'propensos al colapso'". Precisamente por eso.

En segundo lugar, sabemos también que "los sistemas complejos 'casi nunca colapsan' por el efecto de 'un solo fenómeno'. Para que se produzca un 'fallo total', 'sistémico', 'fatal', para que 'colapsen', es necesario que concurran diferentes 'fallos' al mismo tiempo".


Y es muy importante saber que estos sistemas"funcionan siempre en 'condiciones degradadas', es decir, con muchos 'fallos latentes' que es 'imposible erradicar', bien porque 'se desconocen', porque 'no compensa' o porque 'no se quiere asumir el coste' de eliminarlos" en todo o en parte.

"El Sistema se está defendiendo del 'fallo' en su funcionamiento que supone el 'coronavirus'" con mecanismos del propio Sistema que son seguramente mucho 'más potentes' de los que serían  necesarios para 'evitar' que se convierta en un 'peligro global o letal'.

Y, como he dicho, "es altísimamente 'improbable', por no decir, 'casi imposible', que el sistema en su conjunto se vea 'afectado fatalmente por un solo fallo o factor'".

"Pero hay algo que es mucho más 'preocupante': la 'epidemia' del 'coronavirus' constituye un 'fallo añadido en el sistema'" que si se contempla linealmente 'puede parecer poca cosa', pero que 'puede resultar de efectos muy graves' si se tiene en cuenta que "su presencia 'muta' la condición del sistema en su conjunto porque 'interactúa' con otros de sus 'fallos latentes'".

Es decir, "el 'coronavirus' es realmente 'peligroso' no por lo que supone en sí mismo sino porque aumenta mucho la 'degradación' del sistema en su conjunto", en mucha mayor proporción de la que correspondería a su 'aislada naturaleza de epidemia sanitaria'.


Ya escribí hace unos meses que "se estaba gestando una 'crisis' de muchos frentes pero que -a corto plazo- tenía 'tres manifestaciones' o vías de expansión principales":
  • las bolsas, que han alcanzado una 'sobrevaloración disparatada' que las lleva a 'estallar' antes o después;
  • la deuda en crecimiento 'insostenible';
  • Y el bloqueo de la oferta como consecuencia de la continua 'caída de la rentabilidad' del capital material en favor del 'beneficio financiero'.
"Los problemas que puede traer ahora la propagación del 'coronavirus' tienen que ver justamente con esa 'crisis de oferta' que ya en los últimos meses se estaba produciendo en casi toda la 'economía mundial' en forma de una 'desaceleración' relativamente atenuada".

Ahora, "las 'respuestas' que inevitablemente van a tener que adoptar los 'gobiernos' para evitar el 'contagio' van a 'bloquear 'todavía más la oferta'" y sus consecuencias van a ser varias, pero todas con algo en común: 'reactivar los fallos hasta ahora latentes o adormecidos'.

  • En primer lugar, va a 'disminuir la producción', se van a 'desarticular los canales de suministro y distribución', van a producirse 'carencias de aprovisionamiento' a escala global y la 'crisis empresarial' va a generalizarse, disminuyendo mucho más la 'rentabilidad del capital' que mueve los motores de la 'economía productiva'.
  • En segundo lugar, va a aumentar la 'deuda empresarial' y la 'dificultad para hacerle frente por parte de miles de empresas', especialmente por las 'zombis' que hasta ahora han estado manteniendo su actividad 'a base de más deuda, pero sin generar beneficio suficiente'.
  • En tercer lugar, el 'cambio de expectativas', la 'posibilidad de que se produzcan quiebras en cadena' y 'movimientos extremos' por parte de las autoridades en materia de 'gasto' e 'intervención financiera', van a producir un 'caos bursátil' de la mano de las 'operaciones automatizadas', de los 'algoritmos' que utilizan los grandes 'fondos especulativos'. "'Las bolsas' -como ya anticipé- son ahora mismo 'el eslabón más débil y volátil del capitalismo', estaban a punto de saltar y el 'virus' va a hacer que 'estallen sin remedio'".
  • En cuarto lugar, todo eso va a afectar al 'sector financiero' que perderá 'negocio solvente' y frenará la 'financiación', amplificando los problemas anteriores, cuando no sufriendo él mismo una nueva 'crisis financiera'.
  • En quinto lugar, la 'intervención de las autoridades' va a ser bastante 'complicada' y 'poco efectiva' porque ahora no se trata de impulsar la demanda inyectando 'capacidad de gasto' (que hará falta) sino de poner en pie 'la oferta', y eso es mucho más difícil cuando las empresas 'cierran' y las redes productivas se han 'bloqueado'.
  • En sexto lugar, no descarto que, precisamente por el 'bloqueo de la oferta', se produzca un 'rebrote inflacionario' que pondría a los 'bancos centrales' ante un dilema terrible, pues estarían obligados a frenarlo. Y entonces estará por ver cómo podrán 'soplar y sorber' al mismo tiempo, es decir, hacer 'política expansiva y contractiva a la vez'.

"Si no se toman 'medidas drásticas' para evitar los 'contagios', si no se 'aísla' a la población, la expansión de la 'pandemia' es casi segura y esa expectativa de 'crisis' paralizaría la actividad. Pero la 'cuarentena' y el 'aislamiento' también la frenará sin remedio. 'No hay salida'".

Pero "el problema no es el 'virus', sino un 'sistema complejo' en el que un 'fallo' aparentemente sin demasiada importancia puede 'reactivar' otros 'fallos' hasta ahora 'latentes' o medio controlados". Y es esa 'conjunción de factores' lo que va a crear 'una situación nueva' y que representa 'un peligro muy serio'".

"Si los 'fallos latentes diversos' se hacen 'expresos' y si su aparición coincidente los convierte en 'un fallo único y estructural', nos vamos a enfrentar a un 'problema económico' hasta ahora 'desconocido' en la época del 'capitalismo globalizado y neoliberal'".

Y 'las recetas' que los 'gobiernos' y las 'autoridades monetarias' han venido utilizando 'no les van a servir'. Ahora "tendrían que pensar 'al revés' de como lo han hecho desde hace 'décadas'" y eso no les va a resultar fácil. "No tienen 'soluciones' porque ni siquiera se pueden imaginar cuál es 'la naturaleza del problema' que tienen por delante". De ahí que estén desorientados y sin saber bien qué hacer.

"El 'virus' es la pequeña mariposa de la 'Teoría del caos': 'el suave movimiento que producen sus alas' en una esquina del planeta se está empezando a traducir en 'una tempestad a miles de kilómetros'"

"La gente lo intuye con más 'sabiduría' que los 'políticos' y 'economistas' que siguen creyendo que sólo se trata de tomar 'medidas sanitarias' acompañadas de otras cuantas 'medidas económicas' convencionales", cuando "el 'peligro verdadero' está en otro lado, en los 'fallos estructurales del sistema' que el 'virus' puede haber reactivado ya".

Hablaré de 'alternativas' en el siguiente artículo pero anticipo la principal: "es obligado que vivamos de otro modo".


FUENTE: nuevatribuna.es
Juan Torres López
15/03/2020