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6/4/21

BLANQUEAMIENTO

Frente a la 'extrema derecha', periodismo

No puede ser tan difícil: rigor, ética y llamar ‘nazis’ a los 'nazis'

Los asistentes al encuentro en defensa de la libertad de expresión, en Madrid, el 20 de marzo, levantan las manos frente al cordón policial - Diego Radamés

Un grupo de 'extrema derecha' protagonizó el 31 de marzo el enésimo acto de provocación callejera en la escalada de acción que vienen realizando en los últimos meses. 3 neonazis intentaron reventar una concentración de No Binaries España en el Día de la Visibilidad Trans, y lo único que lo impidió fue la rápida actuación de los allí reunidos, que "expulsaron a las mujeres con camisetas con símbolos nazis o lemas de Straight Opposition (Oposición Hetero) antes de que desplegaran la pancarta que llevaban".

La masa humana, que coreaba “fuera nazis” consiguió mover a empujones a las chicas pertenecientes al grupúsculo denominado Acción Femenina Nacional, que retrocedieron profiriendo insultos y efectuando saludos fascistas. Se fueron con total impunidad sin que la Policía actuara contra ellas y sin que, afortunadamente, la situación llegara a mayores. Resulta evidente que la 'extrema derecha' campa a sus anchas por Madrid.

El intento de agresión a un colectivo minorizado y oprimido como las 'personas trans' no es el único acto de los 'neonazis' en los últimos meses.

Este 30 de marzo, integrantes del también ultraderechista Bastión Frontal, surgido del prácticamente extinto Hogar Social Madrid, realizaban un escrache al evento de Pablo Iglesias en Coslada. El candidato a la presidencia de la Comunidad iba a apoyar a la Asociación de Vecinos Fleming y a la Asociación Feminista Clara Campoamor, que ya habían sufrido repetidos ataques.

“La rutina es llamar al seguro, poner la denuncia y ya... porque sabes que nunca pasa nada”, lamentaba José Gómez, el presidente de la asociación vecinal, tras el 'sexto o séptimo' ataque.

Los 'neonazis' parecen seguir siempre el mismo patrón: "aparición, ruido e impunidad al irse. Y luego, a intentar sacar rédito por redes sociales".

Así actuaron también el 27 de febrero, cuando su intento de reventar una manifestación a favor de la sanidad pública copó telediarios de todo el Estado.

La convocatoria acabó con un detenido y, no, no fue uno de los provocadores, sino el secretario general de la CGT Madrid Sur.

Bastión Frontal, acusado ante la Fiscalía por un delito de odio contra menores extranjeros, está escalando sus acciones desde su nacimiento hace menos de un año. Si véis su logo, "un molino de viento dentro de un círculo", mejor alejaos o, por lo menos, tened cuidado. Acción Femenina Nacional también se creó hace poco: este mismo enero.

Ante este aumento de las actuaciones impunes de la 'ultraderecha' caben dos preguntas.

La primera es “¿dónde está la Policía?”. No tengo respuesta ante su continuada laxitud con los colectivos de 'extrema derecha'.

La segunda es “¿dónde está el periodismo?” Ana Rosa Quintana rotulaba como 'jarabe democrático' el acto de intimidación del grupúsculo al ex vicepresidente del Gobierno. Éste no es el periodismo que merece una sociedad con “plena normalidad democrática”.

Ana Rosa Quintana

El 'establishment' mediático no parece tener problemas en blanquear a la extrema derecha, como ya se vio durante las elecciones andaluzas con Vox. Pero esto va más allá de llenar platós con temas que sabes que van a polarizar, interesar y, en definitiva, captar la atención cada vez más disputada de la audiencia. "Nos jugamos mucho más. Y la amenaza no solo está en la calle".

La profesión periodística parece que –con honrosas excepciones– dejó  de hacer de contrapoder hace tiempo. Ahora, su función parece más de correa de transmisión del propio poder, ya sea corporativo o estatal.

Con titulares como “Madrid se blinda ante las protestas en defensa de Pablo Hasél”, los medios tradicionales le siguieron el juego a la Policía cuando ésta, usando claramente la táctica del síndrome de Sherwood, criminalizaba el 'movimiento antifascista' que planeaba una manifestación el 20 de marzo.

Para empezar, un 'periodismo de contrapoder' habría comprobado la información suministrada por la Policía Nacional. Al fin y al cabo, si queremos evitar engaños gubernamentales como el propagado el 11 de marzo de 2004, los profesionales debemos contrastar también las fuentes oficiales.

Habría bastado con acudir, dos días antes de la manifestación, a la asamblea abierta para comprobar que no, no había 'anarquistas italianos'; no, tampoco había CDRs. Solo un consenso: "hacía falta manifestarse por el simple hecho de recuperar el derecho a la manifestación sin tener que notificarlo a Delegación de Gobierno".

Un 'periodismo de contrapoder' habría denunciado –como hizo esta revista– los sucesos de ese día: un dispositivo policial sin precedente en los últimos años que cercó a unas 300 o 400 personas, les impidió irse a casa y los identificó uno a uno.

Un periodismo de contrapoder, fuerte, debería plantar cara a los abusos del Estado y de la extrema derecha, ya sea parlamentaria o extraparlamentaria. El papel de la profesión cuando se refiere a estos temas es cuanto menos vergonzoso, y, si queremos alcanzar esa 'democracia plena' de la que alardeaba el presidente Sánchez, "necesitamos hacer verdadero periodismo, para una sociedad verdaderamente libre".

No puede ser tan difícil: rigor, ética y llamar 'nazis' a los nazis.

FUENTE: ctxt.es
Deva Escobedo
02/04/2021
 
Resulta clarísimo para cualquiera con dos dedos de frente, que posturas descaradamente afines a la extrema derecha, como la de Ana Rosa Quintana, desprestigian la profesión periodística, desde el momento en que, con sus públicas declaraciones, sesgadas siempre y con tintes extremistas e intransigentes fomentan el odio hacia quienes no piensen de igual forma. 
 
Eso, amigos, se llama fascismo.

25/2/21

LOS FASCISTAS TAMBIÉN LLORAN

Uno puede hacer del odio y la violencia su razón de ser política. Y al mismo tiempo llorar porque llega el día en el que alguien lanza un huevo. La desfachatez es como los chicles masticados, muy elástica

Augusto Pinochet Ugarte en 1986 - Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

No por fascista deja uno de tener sentimientos. Especialmente hacia uno mismo. Los más grandes del género son un buen ejemplo de esto. En sus últimos días encerrado en un búnker, Adolf Hitler se quejaba por la contundencia de las bombas aliadas cayendo sobre Berlín. "¡Por San Auschwitz bendito, Eva! ¡No había visto tanta violencia en mi vida!"

En el caso de Augusto Pinochet pudimos ver su desfachatez televisada. Un golpe de Estado y miles de ciudadanos asesinados, desaparecidos y torturados después, el dictador chileno invocó los derechos humanos para sí mismo cuando el juez Garzón consiguió retenerlo unos días en Londres, en un intento de juzgar sus crímenes: "esto no se le hace a un pobre anciano, es inhumano", se lamentaba mientras simulaba estar postrado en una silla de ruedas de la que se levantó de un brinco nada más pisar suelo chileno.

Nada más sentirse del único modo en el que un fascista admite sentirse: 'impune'. Sin irnos más lejos, aquí pudimos ver al Caudillo De España Por La Gracia De Etcétera, Etcétera, llorar la muerte de su amado Carrero Blanco. Cobardía, barbarie o violencia fueron algunos de los términos que, entre sollozos, le sirvieron al 'responsable' de más de 50.000 fusilamientos una vez acabada la guerra para denunciar aquel terrible e inhumano atentado.

"Que los fascistas también lloran no es nada nuevo". Uno puede, sin ningún tipo de conflicto, "acosar a menores de edad inmigrantes a las puertas de un centro de acogida, y luego jurar a lo Scarlett O’Hara tras recibir un par de huevazos, que 'jamás se había visto sobre la faz de la tierra, tanto odio ni tanta violencia'". Es compatible que entre tus filas haya nazis condenados por dar palizas a personas extranjeras y quejarte a la vez porque no eres bien recibido en algún lugar. 

Se puede, por qué no, abogar por la ilegalización de las ideas políticas de los demás o pedir un golpe de Estado militar y sentirte un perseguido del sistema cuando recibes rechazo en forma de abucheos. No tiene por qué ser un problema demostrar tu simpatía por quienes creen que sería una buena medida "asesinar a 26 millones de españoles y a la vez calificar de terrorismo el hecho de que te insulten durante un mitin".

Uno puede señalar a homosexuales o a mujeres maltratadas sembrando sospecha sobre ellas y, por qué no, proclamar a boca abierta "que eres tú el oprimido, el realmente perseguido". Se puede acosar día y noche en su propio domicilio a políticos rivales o acosarlos en lugares públicos sin más petición ni intención que la de inculcarles miedo físico y al mismo tiempo autodenominarte víctima de quienes atacan la pacífica convivencia.

Puede uno despreciar la cultura o la lengua de lugares periféricos y pretender que te reciban con los brazos abiertos. Uno puede hacer del odio y la violencia, de la persecución al diferente, su razón de ser política. Y al mismo tiempo llorar porque llega el día en el que alguien lanza un huevo o una piedra. "La desfachatez es como los chicles masticados, muy elástica".

Hace unas semanas salía a la luz un vídeo grabado en París. En él "una decena de encapuchados pateaban a un joven extranjero de 15 años". A pesar de la brutalidad de las imágenes, a pesar de que el chico quedó en coma, no faltaron aquí, en España, quienes inmediatamente culparon al chico pateado por su origen extranjero.

"La culpa de que haya ataques contra los inmigrantes en Europa la tiene el exceso de inmigración", argumentaban sin despeinarse. Igual un día, tirando del mismo hilo argumental, atan cabos. Igual descubren que, "sin exceso de fascismo, sin su violencia diaria, no habría lanzamiento de huevos contra fascistas, generadores de esa forma suprema de violencia" 

"Que la violencia provoca situaciones violentas lo sabe todo aquel que de verdad la rechaza. Pero quien vive de ejercerla nunca lo acaba de entender".

FUENTE: ctxt.es
Tecetipo 
Gerardo Tecé
10/02/2021 

La violencia y el fascismo son indisociables por el mero hecho de que prentenden anular las ideas contrarias por la fuerza. 
 
No hay nada más peligroso que aquellos individuos absolutamente convencidos de estar en posesión de la verdad, lo cual, desde su obtusa óptica, implica que 'todos los demás' estamos equivocados. Y, claro, ellos quieren sacarnos de nuestro error... 
 
¡A estacazo limpio si hace falta!
 

12/9/20

LA TRANSICIÓN EN EL PUNTO DE MIRA

¿Un cuento de hadas o una historia de violencia e impunidad? 

La defensa del exministro Martín Villa ante la Justicia de Argentina y las cartas de los expresidentes del Gobierno avivan el choque de relatos sobre cómo transcurrió el período histórico conocido como la Transición.

Rodolfo Martín Villa

La toma de declaración al exministro de la Transición  por parte de la jueza argentina María Servini de Cubria, que instruye la investigación judicial abierta en Argentina sobre los crímenes del franquismo y de la Transición, "ha vuelto a reabrir en España el debate sobre cómo fue realmente el proceso transicional de la dictadura a la democracia nacida con la Constitución de 1978". El debate es viejo y las posturas, sin embargo, están cada vez más enconadas.

El relato dominante, el hegemónico, "es el que trasladaron y reflejaron a la perfección en sus cartas de apoyo a Martín Villa los expresidentes de la democracia española, a excepción del ya fallecido Adolfo Suárez". El mito de la Transición pacífica, pilotada de manera ejemplar por hombres de Estado. "Esta idea, que ha sido trasladada una y otra vez a la ciudadanía, quita el foco de la violencia política que se vivió en las calles y lo pone en la voluntad de acuerdo de los dirigentes y los pactos alcanzados".

El periodista Carlos Prieto caricaturizaba este relato dominante de la siguiente manera en las páginas de Público: "La Transición explicada a los españoles: muerto Franco, los políticos de izquierdas y de derechas se reunieron una tarde en un tipi en el bosque, se fumaron unos porros, olvidaron de golpe sus diferencias y anunciaron a la pasmada ciudadanía que España se iba convertir, como por arte de magia, en una democracia".


Funeral de los laboralistas asesinados en la matanza de Atocha

Frente a este relato "se fue abriendo camino con los años, gracias al trabajo de historiadores, investigadores y las propias víctimas, incansables a la hora de denunciar las injusticias que sufrieron, otra descripción de los hechos. Menos idílica, menos perfecta y mucho más sangrienta". Es el relato de una Transición que lejos de ser el cuento de hadas que nos han contado, se pareció mucho más a una carnicería.

Los datos que apoyan esta visión están encima de la mesa. El periodista Mariano Sánchez Soler, por ejemplo, firmó la investigación La Transición sangrienta (Península), que "cifra las muertes por violencia política entre 1975 y 1983 en 591 personas, entre represión, guerra sucia y terrorismo de extrema izquierda y extrema derecha". De esas 591 muertes, un total de 188 de los asesinados forman parte de lo que el investigador Sánchez Soler denomina violencia política de origen institucional. "Son los actos desplegados para mantener el orden establecido, los organizados, alentados o instrumentalizados por las instituciones del Estado", explica el autor.

En medio de estos dos relatos sobre un período histórico sin duda mucho más complejo que cualquier caricatura o resumen a brocha gorda se encuentra la figura de Rodolfo Martín Villa. "El empresario y político leonés comenzó su andadura política como Jefe nacional del Sindicato Español Universitario (SEU) y en 1964 ya fue nombrado procurador en las Cortes franquistas. Una vez fallecido el dictador, Martín Villa fue nombrado ministro de Relaciones Sindicales por Adolfo Suárez y desde julio de 1976 a abril de 1979 ocupó la cartera de Gobernación/Interior". Para muchos, un 'artífice' de la transición a la democracia. Para otros, 'la porra' que trabajó para poner freno a cambios más profundos. 


"Las cartas de los expresidentes del Gobierno y de los exlíderes sindicales destacan con vehemencia que desde esa posición de poder el entonces ministro trabajó incansablemente para mitigar la violencia que se producía en las calles y para transitar a la democracia de 1978". Rodríguez Zapatero, por ejemplo, señala que Martín Villa "contribuyó con convicción y eficacia a afianzar el nacimiento de la democracia". Los exlíderes sindicales Cándido Méndez y Nicolás Redondo, por su parte, destacan que "buscó siempre la reconciliación entre los españoles".

Pero la historia no la escriben solamente los hombres con posición de poder. Al menos, no tanto como antaño. Y es que además de "contribuir a la reconciliación entre españoles", Martín Villa fue ministro del Interior durante 3 años en los que se produjeron decenas de asesinatos en las calles por culpa de lo que el investigador Sánchez Soler califica de "violencia de origen institucional" y las personas que han presentado las querellas contra el exministro no son otras que familiares de aquellos ciudadanos y ciudadanas españolas que perdieron la vida a manos de policías, guardias civiles y/o grupos paramilitares con vínculos con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".

Familiares como Manuel Ruiz, que lleva más de 40 años pidiendo explicaciones por el disparo de un guerrillero de Cristo Rey que acabó con la vida de su hermano Arturo un 23 de enero de 1977 o los familiares de los cinco obreros asesinados por la Policía en Vitoria en lo que la propia Policía calificó como una 'masacre'. Y también víctimas en primera persona, como Andoni Txasko, que perdió un ojo tras una brutal paliza policial durante la represión de las huelgas de principios de marzo de 1976 en Vitoria.


Funeral de los cinco obreros asesinados por la Policía en Vitoria en 1976

Concretamente, la Justicia de Argentina investiga a Martín Villa por el homicidio de 12 personas, pero en el tiempo en el que desempeñó las tareas de ministro de Gobernación/Interior los fallecidos fueron muchos más. Como el caso de Josu Zabala, al que un guardia civil disparó en el pecho y lo mató al instante. Sería amnistiado y nunca pisó la cárcel. O el caso de María Norma Menchaca Gonzalo que fue abatida el 9 de julio de 1976 a sus 44 años por guerrilleros de Cristo Rey. "Su hijo identificó al asesino e incluso declaró que lo vio salir del despacho del Gobernador Civil".

O como el caso de Francisco Javier Verdejo, un estudiante de Biología, de 19 años, que fue sorprendido por la Guardia Civil mientras realizaba una pintada en una pared que diría: 'Pan, trabajo y libertad'. Tras ser descubierto, Verdejo huyó corriendo "siendo abatido por un disparo de un miembro de la Guardia Civil". Solo llegó a escribir: 'Pan, T...'.

Los casos de Zabala, Menchaca o Verdejo, sin embargo, no fueron excepcionales durante el tiempo en el que Martín Villa estuvo en el Gobierno. Alrededor de 30 personas murieron a manos de policías, guardias civiles y grupúsculos de extrema derecha en el tiempo en el que el ahora imputado ejercía la cartera de Gobernación/Interior.


La 'querella argentina', de hecho, tal y como incide el equipo de abogados que trabaja en ella, "no busca dilucidar si Martin Villa buscó la reconciliación entre españoles, y sí dilucidar su responsabilidad en los actos de 'violencia institucional' que se sucedieron durante su mandato". El exministro ya ha declarado que es 'inocente' ante la jueza argentina, y que no tuvo ninguna responsabilidad en los 12 homicidios que investiga la jueza Servini. Además, aseveró que "no puede tratarse la Transición como un genocidio sino como 'todo lo contrario'".

Por su parte, los juristas de la conocida como 'querella argentina' parten de la base de que los gobiernos que sucedieron al dictador y de los que formaba parte Martín Villa "mantuvieron la arquitectura represiva de la dictadura franquista, cruel y sanguinaria, impuesta por las armas". 

"No hubo ni la más mínima depuración en los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, ni en el estamento militar, ni en la judicatura, ni en las fiscalías, ni en el poder político, ni en el económico, etcétera… Por tanto, esa misma arquitectura represiva continuó instalada, después de la muerte del dictador, en una dinámica de ataque generalizado o sistemático contra la población civil", señala el equipo jurídico en un artículo publico por CTXT.



En opinión de la acusación, este contexto es el que permite entender que Martín Villa sea procesado por crímenes de lesa humanidad ya que la violencia que se produjo cuando él era el máximo responsable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad no era más que una continuación de la dictadura franquista.

La decisión, no obstante, corresponde a la Justicia de Argentina y concretamente a la jueza María Servini de Cubría, que tendrá que decidir si procesa o exonera al exministro. Mientras tanto, el relato de la Transición sigue en disputa. ¿Un cuento de hadas o una carnicería donde reina la impunidad?

FUENTE: publico.es 
Alejandro Torrús


25/11/19

LA FAMILIA FRANCO - II

La familia Franco

La declaración de Carmen Polo y el marqués ante Hacienda en 1977

En su declaración de Hacienda de 1977, "Carmen Polo, viuda del dictador, dijo poseer 89 millones de pesetas en patrimonio inmobiliario y unos ingresos en metálico de poco más de 9 millones de pesetas". Por su parte, "el marqués de Villaverde, yerno de Franco, confesaba un patrimonio de 107 millones de pesetas y unos ingresos también de unos 9 millones de pesetas".

Estas declaraciones fueron publicadas junto a las de todos los ciudadanos en los listados que el Ministerio de Hacienda hizo públicos en marzo de 1979.

El universo Franco: Una hija, 7 nietos, 13 bisnietos... y Pocholo

El holding Franco en el capitalismo español

Pero el negocio de los Franco no residía únicamente en acumular propiedades. "Los Franco consiguieron crear un auténtico holding que llevó su poder intervencionista a todas las estancias del mundo financiero español". Así, dice el investigador Sánchez Soler, que a día de hoy "resulta imposible conseguir un inventario total y absoluto de las empresas vinculadas íntima y personalmente al llamado 'Clan de El Pardo', el triángulo compuesto por los Franco, los Polo y los Martínez Bordiú".

No obstante, sí nos podemos hacer una idea a través del siguiente dato: los Franco-Polo-Martínez Bordiú actuaron directamente o a través de testaferros totalmente identificables con la familia en "Este inventario del holding, fechado en 1975, comenzó a forjarse a finales de los años 50, y atesora un capital social escriturado que superar los 100.000 millones de pesetas". escribe Sánchez Soler.

Francis Franco, el cabecilla del emporio en la sombra del clan

El yerno de Franco: sentado en 17 empresas

Sólo entre 1950 y 1979, el 'yernísimo' fundó, presidió y/o formó parte de los consejos de administración de 17 empresas cuyos capitales sociales, según las escrituras, sumaban más de 4.000 millones de pesetas. "Todas  las sociedades anónimas que contaron con la presencia del marqués vieron crecer sus capitales y sus ganancias. También muchas de ellas desaparecieron con la irrupción de la democracia, liquidadas entre el escándalo o el silencio", apuntala Sánchez Soler.

Así, el marqués estuvo sentado en el Consejo de empresas familiares como Comercial Flores S.A., Chequeos por Computadora o Instituto Técnico de Seguros y Reaseguros S.A., un negocio presidido por el hermano mayor del dictador. No obstante, el principal motor de ingresos del yerno de Franco fueron las empresas dedicadas al sector médico. "El marqués, durante sus 25 años de reinado en la sombra, cobró más de 2 millones de pesetas mensuales en calidad de sueldos conseguidos en la medicina. Así, llegó a cobrar de hasta 8 empresas sanitarias", señala el autor de la obra.

Cristóbal Martínez-Bordiú / EFE
Cristóbal Martínez-Bordiú / EFE

El milagro de Pilar Franco, el omnipresente Nicolás y el capitalismo franquista

No obstante, "Martínez-Bordiú no fue el único de la familia que se paseó por los consejos de administración de las empresas más importantes del país". También "Nicolás Franco, el hermano mayor del dictador estuvo en los consejos de Transmediterránea Unión Naval de Levante, Manifacturas Metálicas Madrileñas, Navieras Aznar, FASA-Renault, Reace, Alcan Aluminio Ibérico, Naviera Transportes y Pesca, etc."

"Entre 1961 y 1974, de los 83 ministros vivos de los sucesivos gobiernos de Franco, 64 de ellos ocupaban algún cargo en consejos de administración de grandes empresas públicas y privadas"; incluso durante su ministerio. "Es decir, el 77% del total. Todos los ministros sumaban 326 puestos en consejos de administración, de los que 277 lo eran en empresas privadas y 99 en públicas", apunta el investigador.

Nicolás Franco

"Llama también la atención el milagro que consiguió la hermana del dictador Pilar Franco Bahamonde".

En los años que median entre la posguerra y el relanzamiento económico de los años 60, "Pilar Franco consiguió comprar una residencia valorada en 12 millones de pesetas; un piso para cada uno de sus 10 hijos; una finca en A Coruña y títulos en acciones bursátiles".

"Todo un milagro para una pensionista que cobraba 190 pesetas mensuales en concepto de viudedad", escribe el autor.

Pilar Franco

"Es decir, el 77% del total. Todos los ministros sumaban 326 puestos en consejos de administración, de los que 277 lo eran en empresas privadas y 99 en públicas", apunta el investigador. 

"A pesar de las múltiples propiedades de los Franco, cabe destacar estas cuatro por encima del resto":

- Pazo de Meirás: un regalo a la venta por 8 millones de euros

Vista aérea del Pazo de Meirás, declarado Bien de Interés Cultural (BIC)  - EFE

"En el Pazo de Meirás (A Coruña), la familia Franco disfrutó de 37 veranos". Se trata de una finca de más de 100.000 metros cuadrados, 7 hectáreas de jardín y 2 impresionantes torres que habían pertenecido a la famosa escritora Emilia Pardo Bazán. "Durante décadas fue el símbolo del poder del clan de los Franco".

Actualmente el Pazo está en venta y el Gobierno español "ha reclamado judicialmente su devolución" al considerar que "la venta del Pazo a los Franco se hizo a través de un 'contrato simulado' para evitar que la propiedad pasara a manos públicas como bien de Patrimonio Nacional una vez falleciera el dictador". Para la Abogacía del Estado, de hecho, se trata de  "falsedad en documento público".

¿Pero cómo llegó esta propiedad a manos de los Franco? Recapitulemos. El edificio fue comprado por una comisión de notables y políticos de la provincia de A Coruña, que tomaron el nombre de Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo, en 1938 por una suma de 450.000 pesetas, con dinero de los propios notables, pero también "a costa de una suscripción obligatoria impuesta a funcionarios públicos", a quienes durante un año se les descontó un día de sueldo al mes de sus nóminas y también "se obligó a los ayuntamientos coruñeses a entregar, como mínimo, el 5% del impuesto de la contribución recaudado ese año".

Pazo de Meirás - Fachada principal

Durante toda la dictadura, el Ayuntamiento abonó las tasas vinculadas a la propiedad como deferencia "al fundador del nuevo Imperio".La entrega a Franco de esta propiedad se hizo en 1938, pero "la firma del contrato de venta al dictador, presuntamente simulado, no se hizo hasta 1941". Actualmente, los Franco mantienen esta finca a la venta por 8 millones de euros, al tiempo que "reciben una subvención pública por abrir sus puertas una vez al mes a los visitantes" en unas visitas guiadas que imparte la propia Fundación Nacional Francisco Franco.

Los Franco, de hecho, ya hicieron negocio con esta propiedad. El 20 de junio de 1991, "Carmen Franco vendió 13.045 metros cuadrados de los terrenos a las mercantiles Maquinsae S.L. y Fincas Cedeira Galicia S.A." 

- La finca Canto del Pico: otro regalo de la guerra por el que sacaron 320 millones de pesetas de 1988

Aún no había finalizado la Guerra Civil cuando Francisco Franco ya había recibido su primer gran regalo inmobiliario. "El conde de las Almenas, José María Palacio y Abarzuza, hizo testamento a favor de Franco y le dejó la finca conocida como el Canto del Pico, de 820.000 metros cuadrados, que estaba coronada por la conocida como Casa del Viento", que en 1930 había sido declarada monumento nacional.

"Una propiedad que, por sí sola, convertía en millonarios a los descendientes del jefe del nuevo Estado", escribe Sánchez Soler.

"La casa de Canto del Pico fue aprovechada por toda la familia Franco". Por ejemplo, su hija Carmen Franco vivió aquí su noche de bodas con el doctor Martínez Bordiú, y su nieta Merry tendría en la casa del guarda, reformada por ellos, su domicilio conyugal Jimmy Giménez-Arnau.


Es especialmente relevante señalar que la Casa del Viento disfrutaba de exenciones fiscales desde el 15 de junio 1955, en plena dictadura, cuando el Supremo sentenció que "Canto del Pico es de hecho un museo del Estado", aunque jamás estuvo abierto como tal. De hecho, "a partir de 1979, los descendientes del dictador intentaron reiteradamente vender la propiedad".

Los deseos de los herederos se cumplieron, por fin, el 27 de abril de 1988, apenas dos meses después de la muerte de Carmen Polo. La Casa del Viento y 8.000 metros cuadrados de finca fueron vendidos por 320 millones de pesetas a un hostelero español. "Se trataba de un regalo de guerra por reconquistar España que reportó a la familia 320 millones de pesetas limpios, contantes y sonantes. La Casa del Viento fue la primera mansión privada del general Franco y también la primera en enriquecer a sus descendientes".

- La Casa de Cornide en A Coruña, un regalo millonario que sigue a nombre de los Franco

El palacio de Cornide, en el casco antiguo de A Coruña.
El palacio de Cornide, en el casco antiguo de A Coruña

"El dictador Francisco Franco también fue propietario, y hoy lo es su familia, de una edificio histórico del siglo XVIII situado en el centro de A Coruña". El edificio fue comprado por el conde de Fenosa por 305.000 pesetas tra suna subasta pública a la que solo acudieron el propio conde (Pedro Barrié de la Maza) y subjefe provincial del Movimiento en A Coruña. Era el año 1962. La propiedad, sin embargo, terminó en manos del jefe del Estado. "El conde decidió regalárselo al dictador y, además, el Ayuntamiento correría con todos los gastos necesarios para acondicionarlo".

Dice el investigador que actualmente es muy difícil valorar cuánto puede valer este edificio ya que se trata de un edificio histórico de gran calidad artística, "aunque lo realmente interesante está en el misterio de las piezas y obras de arte que decoran o decoraron su interior".

- Valdefuentes, la sociedad anónima de su excelencia y el gran pelotazo del siglo XXI

Finca de Valdefuentes, también conocida como Finca Franco

"La finca de Valdefuentes, de casi diez millones de metros cuadrados, es una de las grandes propiedades de los Franco aunque nunca estuvo a nombre del dictador". Durante la dictadura, su titular era José María Sanchiz Sancho, familiar del marqués de Villaverde y, después, pasaría a manos de Carmen Polo. No obstante, no cabe dudas de que el dictador fue el propietario de este espacio que fue conocido como el 'coto de Franco'.

"Tras la muerte de Franco y la desaparición de Sanchiz, Carmen Franco pasó a ser dueña legítima" y presidenta del consejo de administración de Valdefuentes, apoyada en su hijo Francisco como nuevo vocal de la junta general de accionistas y como gestor de la misma en la práctica. De esta manera, uno de los espacios favoritos del dictador se convirtió en "un sorprendente plató de películas españolas más o menos sensuales".

Tal y como desgrana Sánchez Soler, "la superficie de Valdefuentes, al tener una calificación rural, poseía un valor que rondaba los 1.000 millones de pesetas. El valor, en caso de ser edificable se multiplicaría. Y así sucedió". 

En la actualidad existen dos polígonos, una zona residencial 
de mas de 6.000 viviendas y el centro comercial Xanadu.

El Ayuntamiento de Arroyomolinos y la consejería de Urbanismo y Obras Públicas de la Comunidad de Madrid, ambos gobernados por el PP,"aprobaron en 2001 el nuevo Plan General de la Comunidad de Madrid para recalificar 3,3 millones de metros cuadrados. El objetivo de esa recalificación fue la "construcción de miles de viviendas, el centro comercial Xanadú y un polígono industrial".

"Tras la recalificación, Carmen Franco creó la empresa inmobiliaria Fiolasa S.L.U.", con domicilio social en su propia casa de la calle Hermanos Bécquer, con un capital desembolsado de 10 millones de euros en metálico.

Las estatuas del Pórtico de Gloria

 Imágenes de Abraham e Isaac que atesora la familia del exdictador Francisco Franco.
Imágenes de Abraham e Isaac que atesora la familia del exdictador Francisco Franco.

"Los Franco también se quedaron, y ahora con la razón de la Justicia, con dos estatuas románicas realizadas por el Maestro Mateo y que proceden del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago". Representan a Abraham e Isaac y datan del siglo XII. Durante la anterior legislatura, el Ayuntamiento de Santiago intentó recuperar, sin éxito, las figuras.

En febrero de 2019, el juzgado de Primera Instancia nº 41 de Madrid dio la razón a los Franco en cuanto a la propiedad de las estatuas por 'prescripción adquisitiva', es decir, "han accedido a la titularidad de la misma por su posesión continuada de manera pública, pacífica e ininterrumpida".

La pensión de Carmen Polo: mayor que el sueldo de Felipe González

Carmen Polo

"La 'democracia' también fue bastante generosa con la viuda del dictador". Desde 1975, hasta el día de su muerte, en febrero de 1988, "ya con el Gobierno socialista en el poder desde hacía 6 años, la viuda del dictador recibió una pensión excepcional, tal y como aprobaron las cortes franquistas". La suma, tal y como señala Sánchez Soler, asciende a 894.960 pesetas mensuales. Es decir, al año, "Carmen Polo cobraba 12.529.440 pesetas en catorce pagas". La cifra es aún más sorprendente en perspectiva. "En el momento de su fallecimiento, la viuda de Franco cobraba anualmente 4 millones de pesetas más que el presidente del Gobierno, cuyo sueldo estaba en 8.263.476 pesetas en 1988".

El desglose de la pensión de Carmen Polo sería el siguiente:
  • 179.999 pesetas por ser viuda de jefe de Estado.
  • 47.969 pesetas de pensión por ley especial del 8/76
  • 75.930 pesetas de pensión por viuda de capitán general.
  • 66.640 pesetas por la Cruz Laureda de San Fernando
  • 53.312 pesetas por dos medallas militares individuales.
  • 40.110 pesetas de gratificación militar en concepto de cierre de escalas
La muerte de Carmen Franco y el imperio que continúa 

Carmen Franco

El 29 de diciembre de 2017 fallecía la hija del dictador Carmen Franco Polo a los 91 años. "Dejaba a su nombre cuatro propiedades en Madrid (apartamentos y plazas de garaje), una en Jimena de la Frontera (Cádiz), un olivar heredado en Guadalajara, una vivienda comprada en La Granja de San Ildefonso (Segovia) y una veintena de propiedades en los alrededores de Oviedo logradas por donación".

Además, "también disponía de la finca de La Piniella, en Llanera (Asturias), heredada de la familia Polo", que pusieron a la venta en 5 millones de euros, "y las grandes posesiones de la familia: es decir Valdefuentes, el edificio familiar en la calle Hermanos Bécquer, el Pazo de Meirás y el Palacete de Cornide". Asimismo, cabe destacar que hasta su fallecimiento "Carmen Franco ocupó 21 puestos en consejos de administración, mientras Francis estaba en 20 y el resto de hijos se dispersaban en más de una veintena de compañías".

FUENTE: publico.es