7/11/15

CAMPANA ROTA (POEMA)

 

(A Arturo Maccanti)

Dicen que el estropicio
Que se escuchó
De madrugada fue
Cosa del Diablo, quién,
Con nocturnidad y alevosía,
De fugaz dentellada
Arrancó aquel pedazo
A la nueva campana
De la iglesia del pueblo.

Piensan que lo hizo así
Para que los fieles
No acudieran a misa.

Yo sé que no fue Él
Porque esa noche estuvo
Conmigo y otros diablos
Jugando al escondite
Con Dios y sus arcángeles.

Y es que le importa un pito
Que las gentes acudan
A rendir pleitesía
A su hermano gemelo.

Sabe que aunque a diario
Se decidan a hacerlo,
Para nada asegura
Que no pueda quedarse
Con sus débiles almas.

La campana fue rota
Por la ira profunda
De un ciudadano ateo. 

Y no fue por llevarle
La contraria, ni al clero,
Ni a las tristes beatas,
Ni a la feligresía,
Sino porque el tañido,
Que estremecía incluso
La espadaña era
un diario tormento
Para su atribulada
Conciencia y sus oídos.

Miguel Ángel G. Yanes

1 comentario:

  1. ¡Ja, ja! Estaba hasta los cojones de la campana.

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