1/10/15

LA PRECARIA REALIDAD DEL LOBO IBÉRICO

Las mallas y los venenos están esquilmando a los lobos en Andalucía


La asociación Ecologistas en Acción ha acusado al consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José Fiscal, de “falsear” la “precaria” realidad del lobo ibérico en la comunidad autónoma andaluza, “sustituyéndola por un relato falso que oculta la grave responsabilidad de la administración pública en el declive, si no la extinción, de una especie emblemática y con una funcionalidad ecológica fundamental en los ecosistemas”.

El punto de vista del consejero es muy distinto: “Sin el primer programa de recuperación, el lobo se habría extinguido en Andalucía; desde 2003 hemos conseguido mantener la población, dividida en dos núcleos, uno en Sevilla y el oeste de Córdoba, con una o dos manadas, y otro en el este de Córdoba y en Jaén, con cuatro o cinco manadas: en total, Andalucía cuenta con unos 50 individuos”.

En una nota pública, la asociación ecologista consideraba que el consejero “falta a la verdad” cuando anuncia la puesta en marcha de un segundo Plan de Recuperación del Lobo Ibérico en Andalucía. “Nunca hubo un primer plan, porque para eso hay que dar un paso previo al que la Junta de Andalucía se ha negado sistemáticamente: la catalogación del lobo en la categoría de ‘en peligro'”, recuerdan, para agregar que, si no hay catalogación, “no puede hablarse legalmente de Plan de Recuperación”.

MALA DIRECCIÓN TÉCNICA

Imagen de archivo de lobos ibéricos.

“Es más, al no catalogar a la especie en la categoría que corresponde en función de su situación, la Junta de Andalucía está incumpliendo su propia normativa”, ha subrayado Ecologistas, que tilda las acciones de conservación, “que no de recuperación”, de “rotundo fracaso”.

No hay, añaden, “evidencias científicas del mantenimiento de esas poblaciones a las que alude el consejero, y ninguna perspectiva de la recuperación de la especie y de la colonización de sus antiguos dominios; de hecho, la tendencia es decreciente si consideramos el mejor indicador disponible con lobos, habiéndose reducido el número de grupos reproductores desde cinco hasta uno solo, según los propios datos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio”.

“Y ha sido un fracaso por una dirección técnica errónea, por una asignación raquítica de recursos y por desviarse intencionadamente del principal factor que incide desde hace décadas negativamente sobre la especie, el modelo de gestión cinegética predominante en Sierra Morena, con fincas cerradas con mallas cinegéticas, uso de venenos y caza intensiva”, ha lamentado el colectivo conservacionista.   

Ecologistas en Acción concluye apuntando sombríamente que, de seguir con esta política, “es posible que José Fiscal sea el consejero bajo cuyo mandato se extinga el lobo en Andalucía”.

II PLAN DE RECUPERACIÓN DEL LOBO


La semana pasada el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, José fiscal, anunciaba la inminente puesta en marcha del II Plan de Recuperación del Lobo Ibérico en Andalucía con el objetivo de incrementar en los próximos años la población de este cánido. El programa se sustenta en un proyecto LIFE que se presentará en la Unión Europea el próximo mes de octubre y que cuenta con un presupuesto que ronda los doce millones de euros.

Fiscal valoraba “el apoyo y la implicación de todos los sectores que intervienen de una u otra forma en el ciclo de vida del lobo ibérico”. De este modo, son socios del proyecto desde asociaciones ecologistas como Adena a cazadores y ganaderos como la Federación Andaluza de Caza, Aproca, Apeca y la Asociación de Pastores del Monte Mediterráneo.


El consejero de Medio Ambiente entiende que “Andalucía fue pionera en la protección legal del lobo a principios de 1986″ con la aprobación del decreto 4/1986 de 22 de enero. El decreto de protección, además de prohibir su caza, estableció un régimen de indemnizaciones por daños de lobo a ganado doméstico, aún vigente, con la intención de reducir su máxima amenaza: Andalucía fue la primera comunidad autónoma que indemnizaba los daños provocados por el lobo en toda su superficie territorial.

ASESORAR, PREVENIR, COMPENSAR

 

En 2003, la Consejería de Medio Ambiente puso en marcha el Programa de Actuaciones para la Conservación del Lobo en Andalucía en el territorio de Sierra Morena, un programa avalado por la Universidad de Jaén tras cinco años de estudio. Este programa, que sigue vigente en la actualidad, contempla tres líneas de actuación: asesoramiento y concienciación de la población rural, prevención y compensación de daños a ganado y seguimiento de la especie.

Fiscal recalcó que “no nos basta con mantener la población, queremos ser más ambiciosos, y por eso ponemos en marcha este segundo plan, que incluye el proyecto LIFE Gobernanza y Comunicación Ambiental y el programa de Seguimiento y Monotorización de la Población”.


Fiscal realizaba este anuncio durante la firma de adhesión de la Junta de Andalucía al Manifiesto de Apoyo a la Conservación del Lobo Ibérico, que promueve la Sociedad Gaditana de Historia Natural. En presencia del presidente de esta sociedad, Íñigo Sánchez, el consejero rubircaba lo que para él es “un compromiso más de la Junta de Andalucía en las tareas de conservación de una de las especies más bellas y peor tratadas por el hombre, como es el lobo”.

Al manifiesto se han sumado ya asociaciones ecologistas, conservacionistas y colectivos de cazadores como WWF España, Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (Grefa), WildWatching Spain, Aproca y Federación Andaluza de Caza.


FUENTE: andalucesdiario.es 
Ciudadan@s
28 sep 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario