25/4/14

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Hace una semana ya que nos dejó, a la edad de 87 años, el maestro indiscutible de la literatura universal, Gabriel García Márquez, ciudadano del mundo, nacido el 6 de marzo de 1927 en Aracataca (Colombia), y Premio Nóbel de Literatura en 1982.


Después de todo lo que se ha escrito durante los días posteriores a su fallecimiento, poco o nada, podrá aportar este ciudadano que ustedes ya no sepan, pero cómo nobleza obliga, quiero rendir mi pequeño  homenaje a su persona.

La primera novela suya que leí, allá por los años 70, fue "Cien años de soledad". Para mí una de las obras cumbres de la literatura. Hay quien la equipara incluso con El Quijote de Cervantes, "el mejor trabajo literario jamás escrito", superado sólo por La Biblia en cuanto a ediciones y traducciones llevadas a cabo a lo largo de la Historia.


En contra de lo que suele creerse, "Cien años de soledad", no fue la primera novela de García Márquez, pero sí su obra cumbre, lo que eclipsó en parte al resto de su abundante producción literaria. Con anterioridad a ella, ya había escrito "La hojarasca" en 1955,  "El coronel no tiene quien le escriba" en 1961 y "La mala hora" y "Los funerales de la Mamá Grande" en 1962. Las tres primeras también las leí en mis años mozos, tras "Cien años de soledad".
 
No sería hasta la década de los 80, que tornaría a leer a García Márquez, en concreto "Relato de un naúfrago", "El otoño del patriarca", "Crónica de una muerte anunciada" y "El amor en los tiempos del cólera". Luego, tras largos años de abandono por mi parte, devoré con fruición su autobiografía "Vivir para contarla", publicada en 2002. Ésa ha sido, hasta la fecha, la última obra suya que he leído.


 Bueno, he de hacer la salvedad de que, en un momento dado, releí "Cien años de soledad" que, junto con "La conjura de los necios" de John Kennedy Toole, y el propio Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra, son de las pocas novelas que he llegado a leer dos veces.

Quiero dejar constancia de mi agradecimiento a ese genio irrepetible que fue Gabriel García Márquez, por todo lo que contó y por todo lo que pudimos aprender de su mágica experiencia literaria; porque sí es cierto que hay escritores que piensan y otros que hacen pensar, él aunaba ambas posibilidades. Tanto es así que una de las frases más categóricas que he leído en mi vida, hasta el punto de llegar a subrayarla (cosa que no suelo hacer en mis libros) y que ha marcado mi visión de la realidad, fue aquélla de "Cien años de soledad", en la que dice:

"El día que la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo".


Miguel Angel G. Yanes

1 comentario:

  1. Yo me quedo con tu sencillo y sentido homenaje al Maestro de las letras. Me emocionó porque lo comparto plenamente. Hay libros que dejan huella y los suyos nos han marcado. Cariños varios, amigo de siempre.

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