5/1/10

PONGAMOS POR CASO

Pongamos por caso que una pareja de ciudadanos europeos viaja desde el aeropuerto de Copenhague hasta el de Tenerife-Sur, con la idea de pasar unos días entre nosotros.

Pongamos por caso que él sea español... canario... palmero... y que se llame Jaime Matos Abreu (ex presidente de la Asociación Canaria en Dinamarca), que tenga 66 años de edad, lleve más de 40 trabajando y residiendo en dicho país, y que haya decidido pasar, en compañía de su esposa Kirsten, las fiestas navideñas en su isla natal.

Pongamos por caso que se alojen en el Puerto de la Cruz, donde, al día siguiente de su llegada contratan, en una agencia de viajes, billetes de ida y vuelta a La Palma, con la compañía Islas Airways, que los traslada allí sin ningún tipo de problemas; pero que la cosa se complica cuando, un temporal de viento y lluvia, obliga a cerrar el aeropuerto palmero, no quedándoles otra opción que regresar a Tenerife por vía marítima.

Pongamos por caso que, al llegar al Puerto de la Cruz, la agencia de viajes está cerrada por ser día festivo, y que el señor en cuestión se desplaza a la oficina que la compañía aérea tiene en el aeropuerto de los Rodeos, con la idea de que le devuelvan el importe de los billetes no utilizados.


Pongamos por caso que plantea correctamente su reclamación a la señorita que atiende el mostrador, y que ésta le responde a las claras, que quien único le puede reintegrar el dinero es la agencia de viajes, y que sólo percibirá el 70 % del importe. Ante lo cual, asombrado e incrédulo, intenta razonar con ella, indicándole que ha de abandonar Puerto de la Cruz a las 8 de la mañana siguiente, rumbo al aeropuerto del Sur, para tomar el vuelo de regreso a Dinamarca y, por tanto, no tiene ninguna posibilidad de pasar por la agencia de viajes; pero ella sigue repitiendo la misma cantinela:

-Señor, Vd. no nos compró los billetes a nosotros. De haberlo hecho así, se los reintegraríamos sin más.

Es entonces cuando el cliente, visiblemente molesto, aunque sin perder la compostura ni la educación, aduce lo siguiente:

- Vamos a ver, señorita ¿Con quién he contratado yo el servicio, con la agencia de viajes o con su Compañía? ¿O es que intenta decirme que Vds. no reciben el importe de la venta?

Mire: el hecho de no haber podido regresar de La Palma en avión, nos ha ocasionado una serie de trastornos. En principio nos hemos visto obligados a desembolsar 142 euros para poder venir en barco con la compañía Fred Olsen, pagando Clase Oro (la tarifa más cara) que era lo único disponible en ese momento. Pero como el atraque se realiza en el puerto de Los Cristianos, tuvimos que pagar también 24 euros a la Compañía Titsa por dos trayectos efectuados por carretera: Los Cristianos-Santa Cruz y Santa Cruz-Puerto Cruz. Y si ahora le sumamos a estos gastos, el importe de 124 euros de los billetes de avión que, por lo visto, no vamos a poder recuperar, y además, lo que nos cobre ahora el taxi por traernos y devolvernos al Puerto de la Cruz, habremos perdido más de 300 euros, sin contar las molestias ni el tiempo malgastado. Así que, como comprenderá, la "publicidad gratuita" que haremos entre nuestros familiares, amigos, compañeros y vecinos, no los va a dejar muy bien parados.


La verdad es que la imagen de las Islas que se lleva esta pareja deja mucho que desear, porque lo evidente es que ellos no han sido los causantes de temporal que azotó La Palma, pero si han pagado el pato.

Miguel Ángel G. Yanes

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